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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Transporte aéreo

El aeropuerto de Ibiza recibe de enero a septiembre más 'jets' que en cualquier año desde 2011

La terminal ha gestionado 12.307 aterrizajes y despegues de aviones privados con 31.559 pasajeros a bordo en los primeros nueve meses, superando los totales anuales de la última década

Dos aviones privados estacionados en la plataforma del aeropuerto de Eivissa, el pasado mes de julio.

Definitivamente, el sector del transporte aéreo en aviones privados en Ibiza ha salido no sólo consolidado sino reforzado de la crisis sanitaria provocada por la pandemia del Covid, iniciada a mediados del mes de marzo del año pasado.

A finales de junio de 2020, en cuanto el Gobierno central decidió relajar las restricciones al transporte, la actividad de los jets repuntó de manera considerable en todo el planeta, y por supuesto también en Ibiza. Mientras el tráfico comercial sufría y le costaba poner aviones en el cielo, el privado despegaba sin esfuerzos.

Y esa inercia se mantiene. De hecho, el aeropuerto de Ibiza ha registrado en los nueve primeros meses de este año más movimientos de jets y más pasajeros de este tipo de transporte que durante el total de cualquier año desde 2011, último del que AENA dispone de estadística.

De enero a septiembre, es Codolar ha gestionado 12.307 operaciones de aviones privados (contabilizando siempre los aterrizajes y los despegues), cuando en 2018, el año de mayor actividad para este sector del que tenía constancia hasta ahora la estadística de AENA, en sus doce meses la cifra se elevó a 12.159, casi 150 menos que en apenas nueve meses de este ejercicio.

Mejor balance desde 2011

El balance de pasajeros de jets también es superior en estos nueve meses a los totales anuales de la última década. Por primera vez desde que se tienen registros, la terminal pitiusa ha superado los 30.000 viajeros en jets, alcanzando los 31.559, y en nueve meses sólo. La cifra más aproximada se acumuló en los doce meses de 2017, cuando la terminal sumó 29.296 viajeros.

A falta de los datos de los últimos tres meses, este ejercicio, el primero después de la crisis sanitaria, el del tímido pero rotundo despertar del turismo, se convertirá en el mejor de la historia para la aviación privada en Ibiza.

Este resurgir de los vuelos fuera de los circuitos comerciales tiene mucho que ver con las consecuencias de la crisis sanitaria. Desde que se abrieron las fronteras tras el confinamiento, a finales de junio del año pasado, la privacidad pero, sobre todo, la posibilidad de aislamiento que ofrece volar con un jet ha empujado definitivamente a quienes podían pero antes no se lanzaban a utilizar este tipo de transporte.

«Llegar a un aeropuerto, donde hay tanta gente, pasar el filtro de seguridad, aguantar toda la espera...», explicaban el año pasado fuentes del sector para justificar en parte esta época de bonanza de la que disfrutaban.

Alternativa al vuelo comercial

Con la pandemia y el virus desbocado, el avión privado se convirtió en una solución perfecta para quienes pueden pagarlo. Con el final de las restricciones, el negocio no sólo no se ha parado sino que sigue creciendo.

Si el año pasado fue de compás de espera, con una actividad muy limitada (7.422 movimientos y 18.728 pasajeros todo el año, y durante los meses de marzo, abril y mayo sólo llegaron aviones, ningún pasajero a bordo por las limitaciones), 2019 fue un buen ejercicio para este negocio. Pero no el mejor.

De hecho, acumuló 28.669 pasajeros y 11.282 operaciones, por debajo de 2017 y 2018 (29.296 y 29.015 viajeros, respectivamente, como se indica en la tabla superior).

Estos datos languidecen frente a los de este año, ya que en apenas nueve meses se han superado de manera muy holgada. Son un 22,6% superiores a los acumulados en el mismo periodo de 2019 y un 9,1% si se compara con todo el ejercicio de entonces, cuando se contabilizaron 10.038 operaciones. Nada que ver.

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