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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El café duplica su precio en un año y encarece el cortado en Canarias

Muchas cafeterías de las Islas elevan el coste de cada taza entre cinco y diez céntimos

Un camarero sirve un café en una cafetería del Archipiélago.

El alza de los precios no respeta ni siquiera a un producto sin el que muchos son incapaces de rendir por las mañanas, el café. Esta materia prima ha duplicado su valor en apenas un año y esto comienza a notarse ya en el bolsillo de los canarios. Muchos de los que han ido estos días a tomarse el cortado en su cafetería de siempre habrán notado que deben dejar sobre la barra algunos céntimos más que el año pasado. Y es que a los hosteleros no les está quedando más remedio que comenzar a repercutir este sobrecoste en lo que cobran por sus expresos o capuchinos. Entre cinco y diez céntimos más por cada taza. 

«Intentamos aguantar pero desde diciembre nos han subido el precio del café dos veces y es insostenible», apunta Grace Rodríguez, propietaria de la cafetería Paladar, que desde esta semana cobra a sus clientes diez céntimos más por el cortado. Con esta subida también quieren paliar otros sobrecostes como el de la luz y otros productos como la leche. «Todo sube y araña la rentabilidad, en cuatro años no habíamos subido precios pero ahora no podíamos mantenerlos», asegura.

Rodríguez avisó a sus clientes con una semana de antelación y aunque «la mayoría han sido comprensivos porque saben que no nos queda otro remedio», sí que es consciente de que «algunos se han ido a tomarlo a otros locales».

La subida de precios que ha aplicado en su cafetería no es un caso aislado ya que son muchos los que se han visto obligados a encarecer sus productos. Lo sabe bien Javier Padrón, propietario de la empresa Café Gourmet en Canarias, que surte de este producto a decenas de establecimientos en Gran Canaria y Tenerife.

Asegura que son mayoría los hosteleros que han tenido que elevar los precios ante la escalada que está sufriendo este producto y que para su empresa ha supuesto un sobrecoste del 20%. «No podemos repercutirlo todo pero sí hemos incrementado el precio entre un euro y 1,20 el kilo», sostiene, algo que los hosteleros traducen en torno a cinco o diez céntimos por cada café.

Pero, ¿cuál es el motivo de que el precio de esta materia prima se haya desbocado? La respuesta hay que buscarla en primer lugar en los principales países productores. En Brasil las heladas y las sequías han destruido buena parte de la cosecha, mientras que en Colombia las lluvias torrenciales han arrasado un gran volumen de la producción. Algo que ha provocado que la oferta sea inferior a la demanda.

A esto se une también el alza del precio de la energía, necesaria para la producción del café y los problemas logísticos que han afectado a todo el globo en el último año y que ha encarecido la exportación de este producto. El coste de los fletes se ha disparado y esto tiene incidencia en su precio final.

Padrón explica que la condición insular de Canarias incentiva todavía más este sobrecoste, ya que el transporte marítimo es la única alternativa para traer este producto hasta el Archipiélago. Lo cierto es que, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio del café se elevó el año pasado un 7% en las Islas, mientras que de media en todo el territorio nacional solo lo hizo un 4,4%.

Pero lejos de haber alcanzado su pico, lo que se teme es que pueda seguir subiendo en los próximos meses. «Todo dependerá de la situación climática en los países exportadores, que tengan lluvias y se pueda salvar las plantaciones, sino la producción seguirá bajando y su precio subiendo», detalla. No se descarta tampoco que pueda existir escasez de este producto a lo largo del año. Una oferta insuficiente hace que la producción se venda al mejor postor y puedan producirse incumplimientos en los contratos establecidos previamente. 

Padrón señala que en Canarias «somos bastante cafeteros» y muchos encuentros sociales se producen en torno a una taza. Pero aunque en el pasado no se prestaba demasiada atención a la calidad del producto, poco a poco, los paladares isleños se están haciendo más exquisitos. «Esta subida de precio hará también que la gente aprecie más los diferentes tipos de café», valora, ya que bajo su punto de vista «antes, un precio tan bajo no te permitía ser tan exigente», pero asegura que el café «es como los vinos, hay de tetrabrik​ y de gran reserva». Un placer para muchos que está camino de convertirse en una bebida de lujo.

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