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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Obituario

Antoni Negre, ¿el último burgués catalán?

El expresidente de la Cambra de Comerç era representante de una saga de corredores de bolsa y familias de la alta sociedad de Barcelona

Antoni Negre.

Antoni Negre villavecchia (Barcelona, 1931), fallecido el martes, era quizás uno de los últimos representantes de la alta burguesía catalana ilustrada, hijo de un corredor de bolsa y de la hija de una familia entroncada con los Sagnier o los Vidal Quadras. Con amplio bagaje empresarial y en el sector bancario, su etapa de mayor fama fue durante la presidencia de la Cambra de Comerç de Barcelona, desde 1991 hasta 2002. Una institución, controlada hoy por una mayoría independentista de pymes alejadas del viejo 'establishment' del mundo de los negocios catalán, que destaca su defensa de los "intereses generales de la economía" y su compromiso para hacer de La Llotja de Mar de Barcelona la sede corporativa de la Cambra.

A Negre se le atribuye haber impulsado el rol de la Cambra y de la Fira de Barcelona, en la que el organismo cameral participa. Representante de una alta burguesía procedente de tiempos de gloria industrial se le consideraba "no alineado" con ninguna ideología política públicamente, según quienes le conocieron bien, su principal objetivo era, afirman, "defender los intereses generales de la economia".

Afable y cordial --es de aquellas personas que "jamás entrará delante de nadie en un ascensor", afirmó un cronista conocedor de la alta sociedad hace unos años--, este 'gentleman' tuvo que retirarse de la vida activa hace unos años debido a un desafortunado accidente doméstico que le tuvo en estado de coma inducido durante varios meses. En los últimos tiempos se había retirado totalmente de la vida pública.

Patronales y administraciones

Como presidente de la Cambra sorteó los recelos de las patronales. También fue uno de los impulsores del crecimiento de la Fira de Barcelona, amenazada por la madrileña IFEMA y supo lidiar con las luchas protagonizadas por las dos administraciones que querían dominar la entidad: por una parte la Generalitat al frente de la que estaba Jordi Pujol, y por otra el Ayuntamiento de Barcelona, del que Pasqual Maragall era el alcalde. Una de las entidades creadas durante su mandato fue el Consorci de Promoció Turística de Barcelona en 1993, hoy con el sello Barcelona Turisme. Además de la Cambra formaron parte de esta entidad, el Ayuntamiento y la Fundación Barcelona Promoció.

A la vez que e la Cambra fue presidente del Consejo de Cámaras desde 1991 hasta el 2002. De 1996 hasta finales de 1998 fue nombrado presidente de Eurocámaras, la asociación que reúne en Bruselas a más de 1.200 cámaras de comercio europeas.

En 2003, el que entonces fuera 'president' de la Generelitat, Jordi Pujol, le entregó la Medalla de Oro de la Cambra de Comerç, y en noviembre de 2006 recibió la medalla de oro del Consejo de Cámaras.

Negre era abogado y economista. Se casó en 1957 con Maria Assumpció Masià Mas-Bagà, con la que tuvo dos hijas. De su padre heredó el gusto por la actividad mercantil y de su madre, Enriqueta, que pone nombre a una importante fundación contra el cáncer infantil; la sensibilidad por la música y la pintura y las artes en general, al proceder de una familia asidua del Liceu.

En 1959, Negre fundó con su familia una empresa de fabricación de materiales auxiliares para automóviles y, más tarde, Cables de Comunicación SA. Ocupó diversos cargos como ejecutivo, entre ellos el de director delegado del Banco de Vizcaya en Catalunya (1976-93) y presidente de Banca Catalana durante tres años, así como de la química Abelló Linde. Luego pasó a ser presidente de la Cambra, después del promotor Josep Maria Figueras, fundador de Habitat, que lo fue de 1979 a 1990.

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