La Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE-Tenerife) volvió a lamentar ayer la hiperregulación normativa que, a su juicio, lastra la economía regional. No obstante, la patronal puso esta vez números a la excesiva burocracia que impone la Administración pública, y en concreto la Administración autonómica. Según los cálculos de la CEOE, los boletines oficiales incluyeron el año pasado la friolera de 57.858 páginas sobre normativas y regulación en Canarias. Las Islas se sitúan así, explicó la patronal, entre las cinco regiones españolas «más prolíficas en materia regulatoria». «Esta creciente actividad normativa, tanto a nivel estatal como autonómico, unida a la excesiva burocracia a la que tienen que hacer frente las pymes y emprendedores canarios, no solo dificultan sus posibilidades de crecimiento y expansión, sino que en muchos casos ponen en peligro su continuidad empresarial», se queja la CEOE-Tenerife.

Si se aleja la lupa de Canarias para ponerla sobre el conjunto de las Comunidades Autónomas, los cálculos de la patronal muestran que los Gobiernos regionales registraron en los distintos boletines oficiales la friolera de 846.446 páginas sobre normativa, leyes y regulaciones. Para hacerse una idea de la magnitud de esta cifra basta con apuntar que es un 24% superior a la de 2020. Es decir, por cada cuatro páginas publicadas en el año I de la pandemia de coronavirus, en 2021 se publicaron cinco.