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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La mitad de la población activa de Canarias supera los 45 años

Los ciudadanos en disposición de trabajar crecen un 3,8% en un decenio en Las Palmas y los sénior, un 83,7%

Un trabajador del sector de la construcción en plena faena. LUIS TEJIDO

El envejecimiento de la población mundial, con Occidente como combustible principal, se traslada a todos los rincones de la sociedad. El mercado laboral no es una excepción y tampoco el canario, a pesar de que las Islas cuentan con la ciudadanía más joven de España. En el Archipiélago, prácticamente la mitad (48%) de quienes tienen trabajo o lo buscan, la llamada población activa (1.155.800 personas), superan ya los 45 años de edad.

Ese es el resultado principal del estudio Tu edad es un tesoro elaborado por la Fundación Adecco y que confirma de manera clara los datos contenidos en la Encuesta de Población Activa (EPA). Según esta, el grupo de quienes trabajan o pretenden hacerlo en la provincia de Las Palmas ha crecido en el último decenio un 3,80%, pero en el segmento de mayores de 55 años lo ha hecho un 83,69%. En Santa Cruz de Tenerife, el incremento en este grupo de población es menor pero también muy destacable, del 61,08% dentro de un total del 5,85%.

La población activa en el tramo de edad superior a los 55 años ha crecido un 83,7% en Las Palmas

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Mirados desde diferente ángulo, los números vienen a evidenciar lo mismo. Al terminar el primer trimestre de 2012, el volumen de activos de 55 o más años suponían el 11,5% del total, en solo diez años ese porcentaje ha crecido 7,5 puntos. Si bajamos al tramo de edad de los mayores de 45 años, de nuevo se evidencia el notable y acelerado envejecimiento de la población que trabaja o está en paro a la espera de una oportunidad laboral; hace un decenio suponían el 23,5% del total de la población activa canaria y hoy, el 29%.

Además, los mayores de 45 años encuentran más dificultades a la hora de encontrar un puesto de trabajo, son de hecho uno de los colectivos que más tiempo tarda en encontrar un empleo. El porcentaje de parados de larga duración en las Islas es ya de por sí elevado, del 47%, pero si se analiza de manera individual el grupo de quienes ya cumplieron los 45 años, son seis de cada diez (60%) los que padecen esta situación.

«Cuando acumulan meses buscando empleo sin éxito, pueden entrar en una espiral de desánimo que se proyecta en la actitud en la búsqueda de trabajo, mermando sus oportunidades profesionales», advierte Begoña Bravo, responsable del plan de Integración de la Fundación Adecco.

La salud mental, en riesgo

No solo eso. Diversos estudios han revelado durante las últimas décadas que el desempleo, cuando pierde el carácter coyuntural, «puede acarrear entre los profesionales sénior importantes problemas de salud mental, impactando de forma negativa en sus relaciones personales y familiares», continúa Bravo. Para ella, «este es uno de los grandes retos a los que tenemos que hacer frente, reforzando el apoyo y acompañamiento emocional para que puedan mantener una actitud positiva».

La demografía pone a los contratadores ante la, más que probablemente, mayor contradicción que se han encontrado hasta el momento. Desde hace décadas han relegado a la población madura en los procesos de selección, pero desde ahora, y más en el futuro, no tendrán más remedio que recurrir a ella para cubrir las plazas que quedan vacantes.

Los departamentos de recursos humanos se encuentran ante la mayor contradicción a la que se han enfrentado hasta el momento

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Ya «no los pueden dejar al margen», advierte la directora en Canarias de la Fundación Adecco, Isabel Guillén. Las Islas presumían hasta no hace mucho de tener una población joven, al menos más que la del resto de comunidades autónomas, pero ya no quedan prácticamente motivos para sacar pecho. «Hoy hay 125 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16», resalta Guillén.

La foto fija actual del mercado laboral canario deja un total de 554.900 ciudadanos mayores de 45 años trabajando o en disposición de hacerlo, el mencionado 48% del total. Las proyecciones a futuro, lejos de contemplar correcciones a este proceso de envejecimiento de la mano de obra, describen un proceso de acentuación. Tanto es así, que en 2030 se habrá superado el 58%. ¿Es realista el cálculo? Lo es si se atiende a que no hace más que tomar los 1,3 puntos de velocidad media que se mantienen desde 2012; en aquel año el porcentaje era del 35%.

Las cifras describen una realidad imparable y ante el tamaño de la evidencia no queda sino asumirla y convertirla en una virtud. «Los prejuicios a la hora de contratar a estas personas son múltiples, que si sus competencias se han quedado obsoletas, que no van a encajar en una plantilla en la que la medida de edad es mucho menor, que si tienen menos flexibilidad para, por ejemplo, viajar....», enumera Isabel Guillén.

Más de la mitad de las empresas, «el 52%», detalla la directora regional de Fundación Adecco en las Islas, reconocían en una reciente encuesta tener el freno echado a la hora de dar una oportunidad a los mayores de 45 años. Razones o disculpas, según quieran denominarse, que pasan desde ya a mejor vida.

"A menudo cuentan con competencias muy válidas y destacadas, pero desconocen cómo ponerlas en valor"

Isabel Guillén - Directora regional de Fundación Adecco en Canarias

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Los puestos de trabajo hay que seguir cubriéndolos y para los departamentos de recursos humanos va a resultar más rentable hacerlo con personas que no tengan laminada la autoestima tras pasar por incontables procesos de selección en los que saben de antemano que no tienen ninguna posibilidad. «A menudo cuentan con competencias muy válidas y destacadas, pero desconocen cómo ponerlas en valor», continúa la directiva de la Fundación Adecco en las Islas.

En opinión de Guillén, existen aún una serie de «sesgos inconscientes sobre los que hay que seguir trabajando» para poder tomar «decisiones mucho más justas». A partir de ahora, cuando recurrir a currículos más extensos en duración va a ser una obligación, los contratadores se van a encontrar con «un grupo en el que la experiencia, la madurez y un enorme compromiso» va a tener que conjugarse con los más jóvenes.

Como en todos los cambios que se afrontan en las organizaciones empresariales, el fracaso queda evidenciado cuando la competitividad se resiente. Por ello, desde Fundación Adecco recomiendan estar muy pendientes de los primeros pasos para constatar que las piezas van encajando. «Hay que poner en valor sus aptitudes», explica Isabel Guillén, sobre la necesidad de garantizar que la confianza de los contratados en sí mismos no ha quedado resentida por, en ocasiones, años de intentar incorporarse al mercado laboral sin éxito.

Cuanto antes, mejor

Además, la directiva de Fundación Adecco recomienda aparcar las resistencias que aún puedan quedar. «Quienes se adelanten a la hora de abordar un proceso que en breve resultará obligatorio para todos van a tener más posibilidades de hacerlo con éxito», expone.

Tomando solo al conjunto de ocupados isleños, es decir, los que actualmente tienen trabajo, la EPA revela que el grupo de quienes superan los 45 años suponen el 49,7% del total de los trabajadores en Canarias. El mismo ejercicio aplicado a quienes están en paro arroja un 42% de la fuerza laboral disponible. «Estos porcentajes irán inevitablemente en aumento, a tenor de la crisis demográfica», advierten desde Adecco.

El 49,7% de quienes trabajan hoy en Canarias tienen 45 años o más

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Otro de los factores que lastra las posibilidades de finalizar con éxito la búsqueda de empleo dentro de este grupo de población es la falta de experiencias anteriores. Con frecuencia, quienes se enfrentan a un despido habiendo cumplidos los 45 años han pasado muchos de ellos en la misma empresa. No tener que ocuparse de encontrar otro empleo les lleva a desconocer hasta los mismos canales de búsqueda.

La doble barrera que hallan para acceder al mercado laboral pierde el sentido cuando se trata de una fuerza laboral dominante y creciente. Sobre todo porque convierte a la mano de obra sénior en dependiente del Estado cuando está en condiciones de contribuir.

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