La construcción, sin relevo en Canarias: el 80% de los obreros tiene más de 50 años

Las plantillas «envejecidas» y «masculinizadas» causan atrasos y pausas en la entrega de obras

UGT niega que las condiciones sean «atractivas» y apunta a salarios casi mileuristas

CCOO desmiente un mito: «No hay más economía sumergida que en otros sectores laborales»

Un trabajador en una obra de Las Palmas de Gran Canaria

Un trabajador en una obra de Las Palmas de Gran Canaria / Andrés Cruz

Clara Morell

La construcción sufre «atrasos» y «pausas» en la mayoría de obras que se llevan a cabo en Canarias debido a la escasez de trabajadores. El origen de estos problemas se encuentra en la falta de relevo: los jóvenes –y también las mujeres– «no le ven el atractivo» a un trabajo que sigue «muy estigmatizado». Así lo han confirmado las patronales de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, además de los principales sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), que insisten a este diario en la necesidad de mejorar la formación y cambiar la perspectiva que se tiene del sector.

Para entender el origen de esta falta de obreros que se vive en las Islas, las fuentes consultadas remiten a la crisis inmobiliaria que se produjo entre 2008 y 2014. Aquel parón global se tradujo en el Archipiélago en un «éxodo de trabajadores de la construcción hacia la hostelería», señala Juan Carlos Pérez, secretario general de la Comisión Ejecutiva Regional de FICA-UGT. Y, a pesar de la mejoría del sector en los años posteriores, las plantillas no se han renovado. De hecho, Agustín González, de Comisiones Obreras, señala que «un 80% de los obreros canarios tiene más de 50 años».

Para tratar de acabar con la falta de relevo en la construcción, desde la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife, su presidente Óscar Izquierdo asegura que se ha hecho «un llamamiento a los jóvenes y a las mujeres para que se formen y entren a trabajar en la construcción». A través de la Fundación Laboral de la Construcción se realizan cursos para atraer a estos colectivos ante la urgencia que existe y que se traduce en «atrasos y parálisis en la entrega de obras por esta falta de obreros», concreta Izquierdo.

Desde la patronal tinerfeña no entienden la dificultad que existe a la hora de atraer trabajadores, pues en su opinión la construcción tiene «salarios atractivos gracias a su renovado convenio». Para Izquierdo, lo que está dificultando la búsqueda de personal es la «economía sumergida», con una «mayoría» de trabajadores «que prefiere hacer cáncamos». 

«Lo que está dificultando la búsqueda de personal es la economía sumergida»

Óscar Izquierdo

— Presidente de Fepeco

En este sentido, Izquierdo aplaude el trabajo de los inspectores de trabajo y recuerda que un obrero que no es dado de alta no solo supone «una competencia desleal», sino que implica un «doble peligro», ya que de sufrir un accidente no está asegurado y supondría una multa para la persona o empresa que le ha dado trabajo en esas condiciones.

Al problema que supone la economía sumergida Izquierdo suma la «comodidad» a la que –a su parecer– se han acostumbrado los trabajadores como consecuencia de «las ayudas del Gobierno central». Además, cree que la construcción es vista desde fuera como un trabajo «de extrema dureza» que «poco se acerca a la realidad».

Esta visión contrasta con la de los sindicatos. Juan Carlos Pérez (FICA-UGT) asegura que es frecuente toparse con incumplimientos de convenio. «No son pocos quienes cobran 50 euros al día o se les hace contratos de dos meses y luego se les envía al paro, por lo que es lógico que terminen marchándose a otros sectores», valora. Unas prácticas que, según Agustín González (CCOO) tienen mucho que ver con el tipo de empresas que predomina en el sector. «Solo un 5% son grandes empresas de la construcción y el 95% son pymes y micropymes», donde «la estabilidad no está garantizada», sentencia.

«No son pocos quienes cobran 50 euros al día o se les hace contratos de dos meses y luego se les envía al paro, por lo que es lógico que terminen marchándose a otros sectores»

Juan Carlos Pérez

— Sindicalista de FICA-UGT

La existencia de economía sumergida no se niega en los sindicatos, aunque desde CCOO se apunta que hay «la misma que en otros ámbitos». Por ello, Agustín González llama a realizar más inspecciones y lamenta «la falta de inspectores» así como la complejidad que se produce a la hora de actuar en obras que se realizan en viviendas. «Muchas obras se hacen en casas y la inspección no puede entrar hasta que no se obtiene una orden judicial», denuncia.

En este sentido, Juan Carlos Pérez (FICA-UGT) recuerda que «un trabajador sano y contento es mucho más productivo» y que ese buen ánimo se debe a factores como «estar asegurado» y saber que se volverá a casa «sin haber sufrido ningún accidente laboral». Y es que la peligrosidad es otro de los factores que mantiene a la construcción masculinizada y envejecida. Para contrarrestar esta mala imagen del sector, Pérez cree que se debe empezar a enseñar «desde los colegios» que ser obrero «es igual de digno que ser sanitario o abogado». Además, pide que se incluyan las especializaciones dentro de los currículos de la Formación Profesional.

Con el fin de tener una visión amplia de los problemas que aquejan a la construcción, desde la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas están inmersos en la elaboración de un informe que se publicará en los próximos días e incluirá datos sobre la productividad y el absentismo laboral. Tratan de dar respuesta, con datos fiables, a cuestiones como la falta de trabajadores, algo que desde Las Palmas también han denunciado en distintas ocasiones.

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