Turismo

La bonanza turística dispara la inversión hotelera en Canarias

Canarias acapara la cifra récord de 1.120 millones de euros en el último año, desbanca a Baleares y se convierte en el destino preferente de los inversores

Un grupo de visitantes camina, rodeado de hoteles, por un paseo turístico.

Un grupo de visitantes camina, rodeado de hoteles, por un paseo turístico. / JUAN CARLOS CASTRO

La fiebre del turismo que se propaga por Europa desde el fin de la pandemia ha disparado las inversiones y compraventas hoteleras. Más si cabe en Canarias, que se ha convertido en el destino preferente de los inversores que ven negocio en los competitivos hoteles españoles. Las Islas acapararon en el último año la friolera de 1.120 millones de euros de los 4.052 millones que la industria hotelera movió en todo el país. Es decir, que el Archipiélago es el destino de hasta un 27,6% de la inversión en los alojamientos turísticos de España. Dicho de otro modo: de cada cuatro euros que los inversores destinan para el negocio de los hoteles en nuestro país, uno –en realidad algo más de uno– acaba en la Comunidad Autónoma.

Así lo pone de manifiesto el informe El mercado vacacional en España de la consultora Christie & Co, una de las grandes firmas especializadas en la compraventa de hoteles. Este análisis, publicado la semana pasada, vincula las históricas cifras de inversión en el segmento hotelero en el renovado auge del turismo. Los expertos de Christie & Co recuerdan que Baleares y Canarias son los destinos con mayor peso de los extranjeros en el global de pernoctaciones –noches de hotel–, con un 91% en el caso de las islas mediterráneas y un 87% en el de las islas atlánticas. Además, ambos archipiélagos son también los destinos que experimentaron en 2023 los mayores incrementos de la ocupación, con Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura «aumentándola en más de tres puntos porcentuales con respecto a 2019», el último año antes de la doble crisis de la covid y la ola inflacionaria. No extraña así que Baleares y Canarias, o más bien Canarias y Baleares, sean las regiones españolas más atractivas a ojo del inversor dispuesto a colocar parte de su capital en hoteles.

Según los analistas de la consultora, el «fuerte» interés de los inversores internacionales y el considerable número de «carteras transaccionadas» –conjuntos o paquetes de hoteles traspasados en bloque– permitieron llevar el volumen de la inversión en 2023, en todo el país, hasta los 4.052 millones de euros. Se trata de la mayor suma del último lustro (2019-2023). El negocio movió en 2022, en cifras nacionales, 3.230 millones, con lo que el año pasado experimentó un alza de un 25,4%. De hecho, en 2019, aún sin noticias del coronavirus ni de la posterior crisis de precios, las inversiones y compraventas hoteleras se quedaron en 2.375 millones de euros, poco más de la mitad que en el último ejercicio.

En última instancia, esos 4.052 millones de 2023 son la segunda mayor cuantía de la historia, o cuando menos la segunda mayor desde 2007, año en el que comienza la estadística de Christie & Co. Solo se superó esa cantidad en 2018, cuando la inversión hotelera se fue hasta los 4.860 millones de euros. Así que la bonanza turística ha disparado el interés del capital por los alojamientos españoles hasta cifras históricas, y en ello tiene mucho que ver la pujanza de los hoteles del Archipiélago.

Grandes núcleos

De esos 4.052 millones invertidos el último año en la industria hotelera nacional, la mayor parte, un total de 2.721 millones de euros, fue a parar a los grandes núcleos vacacionales del país: Costa de la Luz-Cádiz, Costa de Barcelona, Costa del Sol, Baleares y Canarias. Los destinos costeros de Málaga, Barcelona y el golfo de Cádiz se repartieron 396 millones; las islas mediterráneas se quedaron con otros 974 millones; y a Canarias llegaron los susodichos 1.120 millones de euros –los restantes 231 millones, hasta esos 2.721 invertidos en hoteles de vacaciones en 2023, se distribuyen entre el resto de destinos nacionales–.

El archipiélago atlántico desbanca así al balear como principal destino de la inversión hotelera. La región mediterránea concentró en 2022 hasta un 45% de todo el capital colocado en alojamientos vacacionales, frente al modesto 11% con que tuvo que conformarse Canarias. El pasado año, sin embargo, Baleares arañó un 35,8% de la inversión en el segmento de vacaciones, en los resorts, mientras que Canarias le dio la vuelta a la tortilla y acaparó un 41,2%. Es más, esos 1.120 millones de euros inyectados el año pasado en la industria hotelera de la Comunidad Autónoma no solo les dan a las Islas el liderazgo en el ranking del mayor volumen de inversiones y compraventas en el segmento de los resorts, sino que las colocan a la cabeza de la clasificación global, esto es, la que incluye el segmento de los hoteles urbanos. Con estos últimos, la inversión en 2023 llegó en España a los mencionados 4.052 millones, una cuarta parte de los cuales se movió en Canarias.

De acuerdo con los números de Christie & Co, los alojamientos turísticos del Archipiélago nunca habían llamado tanto la atención de los inversores. Para hacerse una idea de hasta qué punto esos más de 1.100 millones de 2023 son una cuantía histórica basta con recordar que un año antes, en 2022, la inversión en la industria hotelera de las Islas se quedó en unos exiguos 193 millones. Creció la friolera de un 480,3% –casi se sextuplicó– en un solo ejercicio.

La razón de esta fiebre de los inversores por los hoteles de Canarias está en su rentabilidad. Tanto la tarifa media diaria como los ingresos por habitación disponible están en el Archipiélago ya no por encima de los niveles precrisis, sino directamente en máximos históricos. Es verdad que hay firmas y cadenas hoteleras que aún cargan con el lastre de la parálisis turística por la pandemia y de las pérdidas que esta les ocasionó, pero no es menos cierto que los incrementos de precios e ingresos son a todas luces extraordinarios, tanto que están por encima del aumento, también extraordinario, de la inflación.

Entre las operaciones que se cerraron en 2023 en el sector hotelero, las de mayor relevancia fueron la compra de 17 establecimientos por el fondo emiratí ADIA (Abu Dhabi Investment Authority) y la que permitió al fondo soberano de Singapur GIC hacerse con el 35% de HIP (Hotel Investment Partners). Entre los hoteles adquiridos con capital de los Emiratos Árabes figura uno ubicado en el Puerto de la Cruz, al norte de Tenerife. Por su parte, HIP tiene en cartera nueve establecimientos en Gran Canaria, seis en Fuerteventura, otros tantos en Tenerife y dos en Lanzarote.

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