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El alza de los alimentos no da tregua al bolsillo de los isleños

Los consumidores están pagando incrementos superiores al 100% por algunos productos, pero la estadística oficial habla de que los alimentos apenas se encarecieron 3,5% en los últimos 12 meses

Las Palmas de Gran Canaria

El alza de precios de los alimentos en Canarias que describen las estadísticas oficiales no es el mismo que sienten los canarios cuando van al supermercado, al mercado de abasto o a los restaurantes y cafeterías. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Índice de Precios al Consumo (IPC) de los alimentos y bebidas no alcohólicas se encareció 3,5% en los últimos 12 meses, pero por ejemplo en la cafetería del hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria el mismo desayuno que en julio costaba 2,40 euros pasó a 4,10 euros en agosto. Tal es así que varios trabajadores no han dudado en pegar en las cristaleras de entrada al centro las facturas de sus consumisiones, que dejan en evidencia el incremento del 70% en apenas unas semanas.

Algo similar le ocurrió a la taxista Marián Pérez, que hace un año compraba sus tabletas de chocolate favoritas a menos de dos euros y ahora tiene que pagar casi cuatro por los mismos de siempre para saciar sus antojos. Y eso que son fabricados en el Archipiélago. 

La fisioterapeuta Patricia Melián compra a un productor local de forma directa aguacates por 3,5 euros el kilo, precio que incluye obviamente una ganancia para el vendedor, pero durante su último viaje a Lanzarote llegó a verlos a 14 euros por kilo y en los supermercados que frecuenta se ofertan a entre 7 y 8 euros. Así que el nivel de ganancias entre el agricultor y el vendedor final, dependiendo del lugar, puede llegar a cuadruplicar los costos de producción.

«El precio del aceite de oliva y del pescado han subido demasiado. Uno viene aquí ahora y se lleva poco. Yo con 50 euros antes le podía comprar a la señora para la que trabajo todo lo que me pedía, pero ahora no. Unos filetes de salmón, por ejemplo, que antes compraba en 2 o 3 euros, ahora están en 5 o 6. Y el aceite de oliva, cuesta el doble», comenta María Adelia Gallego, una de las clientes frecuentes del Mercado Central, en la capital grancanaria.

La hija de Adelia Gallego ya no está comprando aceite de oliva, ha empezado a usar otros más baratos, como el de girasol, porque su presupuesto familiar «ya no nos permite esos lujos». En otros supermercados, se escucha lo mismo en los pasillos: Cristina Lamus destaca que el año pasado compraba a 17 euros una garrafa de 5 litros, pero que ahora lo venden por casi 40 euros. «Es una locura esto», lamenta. El incremento porcentual del que Lamus habla sería superior al 100% 

Compradores de carne en Mercado Central | 28/08/2024 | Fotógrafo: Juan Carlos Castro

Compradores de carne en el Mercado Central de Las Palmas 28/08/2024 / Juan Carlos Castro / LP/DLP

Sin embargo, de acuerdo con las cifras del INE, el incremento del aceite en Canarias fue del 30% en julio de 2024 respecto a julio de 2023. Otro de los alimentos que crece a doble dígito aún son las legumbres (10,1%).

Y si se sale a comer fuera, el golpe al bolsillo también es fuerte en la actualidad. Dependiendo de dónde se coma una paella, por considerar una de las opciones más buscadas, se puede pagar 12, 20, 25 y hasta 35 euros por un servicio individual de ese plato en un restaurante de las Islas. 

¿Por qué estamos viendo esto? ¿Será que el indicador que mide el alza de precios de los alimentos, el IPC, ya no es efectivo para cumplir su función? 

CCE considera que IPC mide bien los alimentos

El secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios, José Cristóbal García, cree que el problema que no da tregua al bolsillo de los asalariados isleños no deriva de una mala medición del IPC. 

«La cesta básica de alimentos que se usa para medir la inflación en España está bien integrada. Creemos que el IPC actual es un buen indicador, es una metodología bien usada, bien analizada y bien regulada. No hace falta ajustarla. Los ajustes que hacen periódicamente reflejan bien nuestra realidad actual. De hecho, el precio de los alimentos está creciendo ahora menos que hace un año. En esa cesta básica no hay langostas, por ejemplo. Así que si el kilo de langosta sube de 10 a 100, eso no afecta el IPC. Pero si sube el pan, la leche o la carne, sí que afecta», destaca el portavoz de la CCE. 

Los precios en Canarias se ven afectados principalmente por la inflación importada y subyacente, por las alzas de los costes de la energía y de productos elaborados que no se producen en las Islas. 

Compradores en el Mercado Central

Compradores en el Mercado Central / Juan Carlos Castro / LP/DLP

El cacao, , por solo citar un caso, se importa y en los mercados internacionales está marcando ahora precios récord, lo cual encarece los costes de producción y reposición de todos los alimentos que lo emplean en las Islas como insumo para agregar valor. 

El cacao también fue afectado por los estragos del fenómeno meteorológico de El Niño, que ha mermado sus cosechas, por lo que el chocolate se disparó 13,7% desde julio de 2023, el cacao en polvo se elevó un 9,4% y los productos de confitería en general un 4,6%.

Aunque las alzas de precios se han desacelerado y hoy crecen a un ritmo menor, Canarias continúa siendo una de las tres comunidades autónomas donde el encarecimiento de la comida es mayor. Solo el País Vasco supera a las Islas, que comparten ‘podium’ con Asturias en ese índice inflacionario. 

Obviamente, no todos los bolsillos canarios sufren el alza de los alimentos de la misma manera. En el Mercado Central un jubilado confiesa que él nunca se fija en los precios. Esta justo enfrente de una charcuterías de ese espacio urbano donde ofertaban piezas del jamón ibérico a 440 euros y cerca de una frutería en la que que acababan de venderle a un cliente un rácimo de plátanos por seis euros, el doble en otro establecimiento cercano. «Yo no me fijo en precios, además nos acaban de aumentar las pensiones», ironizaba el jubilado.

La inflación subyacente, el indicador que refleja la evolución del coste de la vida sin tener en cuenta el precio de los alimentos o los productos energéticos (dos categorías muy fluctuantes, ya que están más sujetas a la demanda) marcan una inflación anualizada de 2,7%. Esta es la tasa más baja desde enero de 2022, justo antes de que empezara la escalada de precios originada tras el estallido de la guerra en Ucrania.

Altos precios del jamón serrano en el Mercado Central de Las Palmas de Gran Canaria

Altos precios del jamón serrano en el Mercado Central de Las Palmas de Gran Canaria / Juan Carlos Castro / LPR

CEOE recomienda reducir cargas regulatorias

Aunque las alzas de precios se han desacelerado y hoy crecen a un ritmo menor, Canarias continúa siendo una de las tres comunidades autónomas donde el encarecimiento de la comida es mayor en toda España. Los datos del INE revelan que solo el País Vasco nos supera en esas lides y que estamos al mismo nivel de Asturias en ese índice inflacionario. 

El presidente de la CEOE de Tenerife, Pedro Alfonso, recalca que aunque la inflación se contuvo, todavía no hay una bajada generalizada de los alimentos por la alta demanda del ocio y el gasto turístico durante el verano. El líder empresarial recomienda a las autoridades reducir la carga regulatoria de los servicios de hostelería, restauración y comercios, para evitar que «tengan que subir los precios prácticamente cada mes». 

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