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Agricultura

El reparto de ayudas europeas quiebra la unidad del sector platanero

Las organizaciones agrarias chocan por los criterios que fija el Parlamento para distribuir las partidas

Narvay Quintero viaja en diez días a Bruselas a negociar el Posei

Un agricultor trabaja en una finca de plataneras del Archipiélago.

Un agricultor trabaja en una finca de plataneras del Archipiélago. / Andrés Gutiérrez Taberne

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Las Palmas de Gran Canaria

En todas las casas cuecen habas, incluso en las más unidas. El sector platanero no pasa por su mejor momento, la proposición no de ley (PNL) aprobada en julio por unanimidad en la Comisión de Agricultura del Parlamento de Canarias quebró la unión que durante más de 30 años ha imperado en el sector. El texto, que pretende poner freno a la sobreproducción en las Islas, fija nuevas condiciones para el reparto de los 141,1 millones de euros del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (Posei) y los nuevos términos no acaban de convencer a todas las asociaciones. ¿El resultado? Se ha pasado del «todos a una» a «imperará lo que quiera la mayoría».

La Consejería de Agricultura recogió las medidas que el Parlamento aprobó y las plasmó en un decreto que desde el pasado 20 de septiembre, y hasta el 11 de octubre, se encuentra en información pública. El debate gira en torno al cambio de criterio en el reparto de ayudas europeas y son dos las cuestiones que provocan el choque entre asociaciones. La primera es el tope para la producción subvencionable que la PNL fija en 65.000 kilogramos por hectárea al año. Y la segunda es la prolongación de dos a tres años del periodo histórico que se toma como producción de referencia para la concesión de esas ayudas. Algunos creen que beneficiará a los pequeños productores y otros defienden que ocurrirá todo lo contrario.

El cambio convence a algunas organizaciones como Asaga-Asaja, Coag, UPA, Palca o la Plataforma por un Precio Justo del Plátano, pero cuenta con el rechazo mayoritario de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan). De las seis organizaciones de productores de plátanos que están dentro, cuatro están en contra. "No siempre tiene que haber unanimidad, no es malo que haya discrepancias. Si no fuera así, dirían que es un monopolio", defiende el presidente de Cooperativas Plataneras de Canarias (Coplaca), Javier González, quien asegura que la situación no va a acabar con la "ruptura de Asprocan". Coplaca es precisamente una de las organizaciones que apoyan los cambios propuestos por el Parlamento.

"Más justo"

También está a favor de la PNL la Plataforma por un Precio Justo del Plátano al considerar que se consigue un «reparto más justo de las subvenciones». Su portavoz, Juan Carlos Rodríguez, asegura que «Europa ya está cansada de que la retirada de fruta –conocida como pica– sea la herramienta constante entre los plataneros canarios» y considera acertada la decisión de acotar los kilos para que la subvención no se diluya.

Y en el lado contrario está Asprocan. Su presidente, Domingo Martín, cree que la propuesta tiene aspectos «muy negativos» para los pequeños productores. «Se le quitan ayudas a los agricultores más productivos, que en un 90% son pequeños, para dar migajas al resto», afirma. Tampoco le convence la nueva fórmula para calcular los históricos. «Alarga el período de referencia va a castigar a muchos agricultores que pasan por momentos complicados y esto no es adecuado, hay que echarles una mano», apunta Martín, quien aboga por dejar en dos años la referencia del cálculo.

El presidente de Asprocan confía en que la «capacidad de razonar y la inteligencia» se impongan y salga una solución consensuada que evite «otras divisiones que pueden dar lugar a situaciones graves para el sector».

"Sin consenso"

A la organización de productores Llanos de Sardina, en Gran Canaria, –que está dentro de Asprocan– tampoco le convence los nuevos criterios de reparto de ayudas. Consideran que las medidas se han establecido «sin un consenso amplio y de manera precipitada». La organización apuesta por establecer un límite más alto, entre 70.000 y 75.000 kilos por hectárea, y por mantener el periodo de los históricos en dos años. «Todo esto va a fomentar que no se hagan inversiones, que las fincas no mejoren y no sean productivas», lamenta el representante de la organización, Daniel Godoy.

No es la primera vez que el consejero de Agricultura, Narvay Quintero, se enfrenta a una situación que pone en riesgo los pilares de la unión del sector platanero. Ya en 2017, cuando ocupaba el mismo cargo, Asprocan estuvo a punto de romperse por diferencias entre las organizaciones. Ahora el sector necesita estar más unido que nunca, ya que la negociación del nuevo Posei está a la vuelta de la esquina. Quintero se desplazará a Bruselas el próximo 15 de octubre para exigir una ampliación en la ficha financiera, que lleva 17 años sin cambios.

¿Qué ha pasado en el sector platanero canario?

Un cambio de criterio en el reparto de las ayudas del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (Posei) ha provocado un debate interno en el sector. Los nuevos criterios fueron aprobados por unanimidad en el Parlamento canario a través de una proposición no de ley (PNL). Y no gustaron a todas las organizaciones.

¿Por qué se decidió cambiar los criterios de reparto de ayudas?

Los grupos parlamentarios buscaban revertir la situación crítica que vive el sector debido al hundimiento de los precios en 2023, consecuencia de un exceso de oferta, y la caída de la rentabilidad.

¿Qué medidas causan fricción?

El debate gira en torno al cambio de criterio en el reparto de ayudas europeas y son dos las cuestiones que provocan el choque entre asociaciones. La primera es el tope para la producción subvencionable que la PNL fija en 65.000 kilogramos por hectárea al año. Y la segunda es la prolongación de dos a tres años del periodo histórico que se toma como producción de referencia para la concesión de las ayudas.

¿Quiénes están a favor de los cambios?

La propuesta convence a algunas organizaciones como Asaga-Asaja, Coag, UPA, Palca o la Plataforma por un Precio Justo del Plátano. También algunas organizaciones dentro de Asprocan, como Coplaca, han mostrado su apoyo.

¿Quiénes están en contra?

La mayorías de los miembros de Asprocan, cuatro de las seis organizaciones, creen que los nuevos criterios van a perjudicar al sector.

¿Por qué Asprocan rechaza la PNL?

Desde la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias creen que el límite fijado en 65.000 kilos por hectárea es muy bajo. Consideran que se verán perjudicados los agricultores pequeños al ser los más productivos. Tampoco les convence la nueva fórmula para calcular los históricos , consideran que alargar el periodo solo «castigará» a los productores que «pasan momentos complicados». 

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