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Gonzalo Bernardos avisa a los trabajadores: "Veo a muchos jubilándose más tarde de los 67 años"

El economista propone tres soluciones que no gustan a nadie para que siga siendo viable pagar a todos los jubilados

Gonzalo Bernardos lo tiene claro: esta es la mejor fecha para rescatar un plan de pensiones

PI STUDIO

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

La máxima preocupación de la mayoría de los trabajadores es que puedan jubilarse recibiendo una buena pensión. Actualmente, la sostenibilidad de este sistema está puesta en entredicho, por eso, el economista Gonzalo Bernardos propone las tres soluciones para que se pueda garantizar su futuro, aunque no gustarán a nadie.

El profesor ha intervenido una vez más en el programa Más Vale Tarde de La Sexta, donde lanzó una advertencia clara. Según él, el déficit actual del sistema de pensiones ya es elevado, pero el verdadero problema llegará en los próximos años con la jubilación masiva de la generación del baby boom.

Los cálculos del experto revelan que el sistema afronta una deuda de en torno a los 65.000 millones de euros, un reto que obligará a tomar decisiones impopulares en las próximas décadas.

El impuesto demográfico del baby boom

Entre 1957 y 1977 nacieron más de 650.000 personas al año y muchos están empezando a jubilarse ya. Como advierte Bernardos, "en este momento hay un jubilado más cada siete minutos". Esta presión sobre la Seguridad Social se sumará a una esperanza de vida cada vez mayor, lo que incrementa no solo el número de pensionistas, sino también los años que deben ser financiados.

El experto explicó que, aunque la inmigración y el aumento de la ocupación juvenil ayudarán a mitigar el impacto, será cada vez más costoso sostener el sistema con los parámetros actuales.

Así se financia el sistema

Las pensiones se financian con las cotizaciones de los trabajadores y, en caso de déficit, con aportaciones del Estado.

Además, este gasto era inferior a otros pilares del Estado del Bienestar. Según Bernardos, "nos cuesta más la sanidad que el pago de pensiones en términos netos", pero insistió en que la tendencia futura es lo realmente preocupante.

Las tres posibles soluciones que no gustan

Según Bernardos, existen tres caminos principales para afrontar este desafío:

  • Aumentar las cotizaciones sociales: que los trabajadores aporten más. Una medida que considera injusta, porque "los salarios ya son demasiado bajos y no soportarían más presión fiscal".
  • Retrasar la edad de jubilación: esto es algo que ya se está aplicando de forma gradual hasta los 67 años, pero que, podría extenderse aún más en el futuro.
  • Reducir las pensiones: Bernardos se mostraba en contra, al considerar que los jubilados actuales ya han contribuido con décadas de trabajo.

"Muchos trabajadores que están esperando jubilarse próximamente aún podrán hacerlo a los 65 o 67 años si han cotizado lo suficiente, pero el resto los veo jubilándose bastante más tarde", advirtió el profesor.

La combinación de pensiones más altas, menor recaudación por bajos salarios y el aumento de la longevidad podría llevar a una gran reforma estructural inevitable en el futuro.

"España tiene un Estado del Bienestar que puede soportar este déficit durante un tiempo, pero no de forma indefinida", concluyó Bernardos, dejando claro que la sostenibilidad del sistema de pensiones será uno de los mayores retos económicos y sociales de las próximas décadas.

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