Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ryanair amenaza con más recortes en España para 2026-2027: el pulso con Aena se agrava

¿Podrían desaparecer millones de plazas y qué implica para Canarias? La compañía podría reducir aún más su capacidad en España

Ryanair reduce los vuelos en España: recorta un millón de plazas en aeropuertos regionales

Agencia ATLAS / Foto: EP

Las Palmas de Gran Canaria

Madrid. La aerolínea de bajo coste irlandesa Ryanair ha puesto sobre la mesa la posibilidad de reducir aún más su capacidad en España durante la temporada de invierno 2026-2027, después de haber retirado ya unos tres millones de asientos desde el verano de 2024, según afirmó su consejero delegado Eddie Wilson en una entrevista con EFE que recoge como contexto el periódico especializado en turismo y aviación.

Este anuncio agrava el pulso abierto entre la compañía y el gestor aeroportuario español Aena, bajo la acusación de que el modelo tarifario aplicado a los aeropuertos regionales en España está “roto” y los convierte en poco atractivos para la inversión y el tráfico aéreo.

Un modelo bajo amenaza

Wilson describe un panorama alarmante para los aeródromos españoles fuera de los grandes hubs: “salvo Madrid, Barcelona y Baleares, el resto de aeropuertos están vacíos”. En su diagnóstico, la clave está en tarifas aeroportuarias elevadas y un marco regulatorio que impide negociar con Aena, lo que genera “un problema con los precios en los aeropuertos regionales” que no se ha resuelto.

Archivo - Fachada de la sede central de Aena, a 6 de marzo de 2023, en Madrid (España).

Sede central de Aena en Madrid (España). / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo

La compañía advierte que, si no existen incentivos o una disminución real de costes en esos aeropuertos, volverán a recortar plazas en la temporada que arranca hacia finales de 2026.

Datos clave del ajuste en curso

  • Durante el verano de 2024 y en posteriores anuncios, Ryanair ya ha recortado unos tres millones de asientos en España.
  • Para el invierno 2025-2026, la aerolínea anunció la retirada de alrededor de un millón de asientos, principalmente en aeropuertos regionales, donde se prevé una caída de hasta un 41 % en la oferta de plazas.
  • Las zonas más afectadas: aeropuertos secundarios como Santiago de Compostela Airport, donde Ryanair cerrará su base; Vigo Airport, donde cesará operaciones; Zaragoza Airport (-45 %); Santander Airport (-38 %); Asturias Airport (-16 %) y las islas Canarias con una rebaja de capacidad de un 10 % (aproximadamente 400.000 asientos menos) para ese invierno.
  • Ryanair señala que los asientos retirados serán reubicados en otros mercados europeos con costes más competitivos, como Italia, Croacia, Hungría, Marruecos o Suecia.

¿Por qué esta decisión?

Según Wilson, el problema radica en que los aeropuertos regionales españoles no ofrecen hoy condiciones competitivas: tarifas elevadas, falta de incentivos, baja ocupación (alrededor del 70 % de capacidad sin utilizar según la aerolínea) y un marco regulatorio que impide la negociación de costes entre aerolíneas y aeródromos. En su opinión: “Si la aerolínea de menor coste, con las tarifas más bajas y la más grande de Europa dice que hay un problema con los precios en los aeropuertos regionales, es porque hay un problema con los precios en los aeropuertos regionales.”

Y añade que en otros países Europa esos aeropuertos “están saturados, son un éxito rotundo”, porque tienen una política de costes más agresiva para atraer tráfico aéreo: «En Italia, donde han bajado los impuestos locales y han incentivado a las aerolíneas a aumentar volumen de pasajeros».

La aerolínea acusa a Aena de no preocuparse por la competencia, y de mantener un marco regulatorio que le protege del diálogo con las aerolíneas: “No avanzan” en solucionar el desequilibrio del modelo.

Impacto en España y en las Islas Canarias

Para España en su conjunto, estos recortes implican una menor conectividad con aeropuertos regionales, riesgo de pérdida de rutas, menor oferta de plazas y una competencia cada vez más reducida en ciertos hubs secundarios. La consecuencia podría prolongarse también al tejido turístico, al empleo vinculado al transporte aéreo y a la inversión regional. Por ejemplo, en Canarias, una rebaja de capacidad del 10 % implicaría que los vuelos operados por Ryanair desde o hacia las islas se reducirían notablemente: alrededor de 400.000 asientos menos para el invierno 2025-2026.

Para la temporada 2026-2027, el efecto podría intensificarse si la aerolínea decide que las condiciones siguen siendo inaceptables.

¿Cómo podrían afectar estos recortes a Canarias concretamente?

  • Menor oferta de vuelos directos y plazas: Las islas dependen de una conectividad aérea robusta tanto con el mercado peninsular como con destinos internacionales. Una reducción significativa de plazas de Ryanair puede traducirse en menos opciones para los viajeros (residentes o turistas), lo cual puede aumentar los precios medio de los billetes o fomentar la pérdida de competitividad frente a otros destinos.
  • Impacto en la estacionalidad y la demanda turística: La temporada de invierno en Canarias es estratégica (turismo de sol y playa, escapadas desde el norte de Europa). Una menor capacidad operada por una de las compañías de bajo coste más relevantes puede afectar tanto al volumen como a la naturaleza de la demanda (menos asientos puede significar menos turistas de última hora, menor frecuencia, más precios altos).
  • Efecto dominó en aeropuertos, empleo y servicios auxiliares: Menos vuelos implican menos demanda de servicios en aeropuerto (handling, tripulación, mantenimiento) y pueden debilitar el argumento frente a aerolíneas de que Canarias sigue siendo un mercado prioritario.
  • Competencia y alternativas: Si Ryanair reduce capacidad, otras aerolíneas podrían ocupar esos huecos o no. El riesgo es que haya menos competencia y los precios repunten. O que el mercado quede con menos oferta, lo cual puede afectar al residente canario.
  • Presión sobre los aeropuertos regionales canarios: Aunque las islas tienen gran tirón turístico, algunos aeródromos más pequeños podrían quedar más vulnerables ante este tipo de decisiones de las aerolíneas de bajo coste.

¿Hay fórmulas de solución?

Según Wilson, lo primero que deberían hacer el Gobierno español y Aena es sentarse a negociar con las aerolíneas como ocurre en otros países de Europa: tratar aeropuerto vacío + aerolínea = plan para llenarlo, generar empleo, permitir que ambos sobrevivan.

Un avión de Ryanair, en la pista de aterrizaje del aeropuerto palmesano de Son Sant Joan.

Un avión de Ryanair, en la pista de aterrizaje del aeropuerto palmesano de Son Sant Joan. / MZE

Además reclama que las tarifas aeroportuarias deben impulsar el crecimiento y la ocupación de los aeropuertos: “el personal de seguridad está presente, los aparcamientos están abiertos, la electricidad, las luces están encendidas… todo está listo para operar. Sin embargo, no hay aviones”.

La propuesta de Ryanair es clara: tarifas más bajas, incentivos reales, negociación flexible.

Un escenario de precaución para 2026-2027

Mirando hacia la próxima temporada de invierno (2026-2027), la amenaza es más que una advertencia: “El próximo invierno pinta mal”, dice Wilson, anticipando que “probablemente” volverán a recortar plazas si no cambia el entorno.

Para España, y muy especialmente para las regiones y territorios como Canarias, esto supone que no basta con confiar en el arrastre turístico habitual: la conectividad y el modelo de costes aeroportuarios se convierten en factores de riesgo.

Pasajeros en uno de los aeropuertos de Canarias

Pasajeros en uno de los aeropuertos de Canarias / Juan Carlos Castro

Para los pasajeros, puede traducirse en menos frecuencias, menos destinos, menos compañías low-cost disponibles. Para las islas, cuya economía turística depende en gran medida del acceso aéreo, este tipo de ajustes pueden tener efectos indirectos sobre precio medio de billetes, volumen de turistas en temporada baja, y la competitividad frente a destinos alternativos.

La decisión de Ryanair de plantearse nuevos recortes en España para el invierno 2026-2027 pone en evidencia una tensión estructural del modelo aeroportuario español, en particular de los aeropuertos regionales. La aerolínea culpa al modelo de tarifas de Aena, al marco regulatorio que no permite negociar, y al hecho de que muchos aeropuertos siguen infrautilizados pese a su capacidad.

El impacto para España puede ser relevante, no solo en grandes aeropuertos sino en la red regional que conecta territorios y potencia turismo, empleo y desarrollo local. En el caso de las Islas Canarias, el riesgo es más tangible aún: menos plazas operadas por una de las principales low-cost significa menor flexibilidad para viajeros, posible subida de precios y pérdida de dinamismo en los segmentos de turismo que dependen de tarifas competitivas.

Si no se produce una corrección técnica del modelo –como tarifas más ágiles o incentivos reales para aeropuertos fuera de los hubs primarios–, el ajuste anunciado por Ryanair podría marcar un antes y un después en la conectividad de muchas regiones españolas.

Tracking Pixel Contents