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Juanma Lorente, abogado laborista, alerta de este problema que le ocurre a miles de trabajadores canarios: "Si no te duchas, te despedirán de tu empresa"

La falta de higiene personal puede convertirse en causa de despido disciplinario si afecta al ambiente laboral, derivando en un problema

¿Cuántas veces se recomienda ducharse a la semana?

@enfermerojorgeangel

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

¿A quién no le ha pasado estar en su puesto de trabajo y soportar el mal olor de un compañero hasta el punto de tener que cambiarse de sitio? Los problemas de higiene personal son más comunes de lo que parece, porque aunque uno sea cuidadoso, no todo el mundo mantiene los mismos hábitos. Lo que muchos trabajadores desconocen es que no ducharse o descuidar gravemente la higiene puede llegar a ser motivo de despido, como ha advertido el abogado laboralista Juanma Lorente.

La higiene y limpieza personal en el trabajo no es solo una cuestión de imagen o convivencia, sino que puede tener consecuencias legales graves para el trabajador. Cuando esa conducta genere un problema real en el entorno laboral, el trabajador se enfrenta a un grave problema.

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PI STUDIO

Esta situación no se queda solo en una mera anécdota o una riña entre compañeros, ya que existe jurisprudencia sobre esta situación. Además, el Estatuto de los Trabajadores contemplan supuestos en los que la falta de aseo personal puede justificar un despido disciplinario, cuando afecta al normal funcionamiento de la empresa.

Juanma Lorente revela el motivo de despido

El abogado laborista relata el caso real de un trabajador que recibió una carta de despido en la que se señalaba como motivo para esta acción su falta de higiene. Según explica, no se trataba de una percepción subjetiva, sino de una situación evidente: "Tenía un aspecto de no ducharse y un mal olor constante. El ambiente que generaba en el centro de trabajo era horroroso".

Este tipo de comportamientos pueden encajar dentro de la transgresión de la buena fe contractual o de la conducta que perjudica gravemente la convivencia laboral, causas recogidas en la normativa laboral española.

Muchos jueces han avalado despidos en situaciones similares cuando se acredita que la falta de higiene provoca rechazo, incomodidad o imposibilita el trabajo en equipo, especialmente en espacios cerrados o de atención al público.

Lo que se debe tener en cuenta es que en algunos empleos sí se pueden dar problemas de olores o sudor derivados de la actividad laboral. En estos casos, no se contemplan despidos. Los trabajadores que se dediquen a la construcción, al transporte, carga de elementos o, incluso, los profesores de educación física, que suelen estar expuestos a condiciones físicas exigentes, altas temperaturas y esfuerzos prolongados que generan sudoración excesiva, pueden estar tranquilos

Este problema es más común de lo que parece

Pese a que no hay estadísticas oficiales sobre despidos por falta de higiene en España, algunos estudios sobre clima laboral indican que más del 60% de los trabajadores ha tenido conflictos relacionados con olores o hábitos de higiene en el trabajo.

Además, muchos departamentos de recursos humanos reconocen que este tipo de situaciones, aunque delicadas, no son excepcionales. En sectores como la hostelería, la sanidad, el comercio o las oficinas compartidas, la higiene personal mínima es un requisito mínimo para contratar a alguien, ya que afecta directamente a la salud, la imagen de la empresa y la convivencia diaria.

El pelo es lo primero que debes lavar al meterte en la ducha.

Siempre te debes duchar para ir al trabajo / Freepik

Eso sí, para que el despido sea considerado procedente, la empresa debe poder demostrar que:

  • La falta de higiene es continuada y evidente.
  • Existe un impacto negativo real en el entorno laboral.
  • Se han producido quejas, advertencias o intentos previos de corrección.

En estos casos, el trabajador puede perder su empleo sin derecho a indemnización, incluso aunque lleve muchos años en la empresa.

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