Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Hacienda le perdona más de 6.000 euros y no los tendrá que pagar: una abogada canaria revela la ley a la que pueden acogerse miles de contribuyentes de Canarias

María Isabel Miranda, especialista en deudas, revela cómo puedes acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad

Así te perdona hacienda miles de euros gracias a la Ley de la Segunda Oprtunidad

Así te perdona hacienda miles de euros gracias a la Ley de la Segunda Oprtunidad / Fernando Villar

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Muchos contribuyentes canarios desconocen que existe una ley a la que pueden acogerse cuando acumulan deudas elevadas con Hacienda. Se trata de la Ley de la Segunda Oportunidad, una normativa que permite cancelar o reestructurar deudas, incluso con la Agencia Tributaria, siempre que se cumplan determinados requisitos legales. Así lo explica la abogada canaria especialista en deudas, María Isabel Miranda, quien señala que esta vía puede ser clave para quienes atraviesan una situación de insolvencia y no pueden hacer frente a sus obligaciones fiscales.

Esta normativa se ha convertido en una de las herramientas legales más importantes para los particulares y autónomos que arrastran deudas imposibles de asumir. Hay muchos mitos que rodean esta ley de la Agencia Tributaria y que lleva a miles de personas a no solicitarla.

Según aclara la abogada, no existe un importe mínimo de deuda para acogerse a esta ley. María Isabel Miranda explica con un caso real cómo funciona el sistema. Ella consiguió una exoneración de una deuda de 6.600 euros a una clienta.

Así funciona la Ley de la Segunda Oportunidad

La Ley de la Segunda Oportunidad, recogida en la Ley 25/2015, de 28 de julio, está pensada para personas físicas, no para empresas. Pueden acogerse tanto trabajadores por cuenta ajena como autónomos que se encuentren en situación de insolvencia, es decir, que no puedan hacer frente a sus deudas con sus ingresos o patrimonio actuales

El objetivo es lograr la llamada Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), una resolución judicial que perdona total o parcialmente las deudas y permite empezar de cero, sin embargos ni reclamaciones futuras.

El requisito clave es ser deudor de buena fe

Para acceder a la exoneración, la ley exige acreditar buena fe. Esto implica:

  • No haber ocultado bienes
  • No haber mentido durante el procedimiento
  • No tener condenas por delitos económicos en los últimos diez años
  • No haber abusado previamente de este mecanismo.

Si se cumplen estos requisitos, el juez puede conceder la exoneración incluso aunque la deuda no sea elevada, como demuestra el caso explicado por María Isabel Miranda.

Oficina de la Agencia Tributaria.

Así puedes beneficiarte de la Ley de la Segunda Oportunidad en Hacienda / E.D.

Uno de los aspectos más importantes de la ley es el tratamiento de la deuda pública. Tras la reforma de 2022, la normativa permite cancelar hasta 10.000 euros de deuda con Hacienda y otros 10.000 euros con la Seguridad Social. Esta posibilidad supone un ahorro directo de miles de euros.

El resto de la deuda pública que supere esos límites no se borra automáticamente, pero puede incluirse en un plan de pagos, lo que reduce la presión financiera y paraliza embargos e intereses.

Hacienda te da dos caminos para empezar de nuevo

La ley ofrece dos vías legales a la que los contribuyentes con una deuda pueden acogerse:

  • Vía de Liquidación (Borrar todo): se venden los bienes embargables, si los hay, y el resto de la deuda se cancela. En los casos en los que no existe patrimonio, el proceso suele ser rápido.
  • Vía con Plan de Pagos (Salvar la casa): está pensada para quienes quieren conservar su vivienda habitual. Durante tres o cinco años se abona una parte de la deuda y, una vez cumplido el plan, el resto queda perdonado.

Además de la cancelación de deudas, la Ley de la Segunda Oportunidad paraliza ejecuciones, detiene el aumento de intereses y permite salir de los ficheros de morosos como ASNEF o RAI. Como destaca la abogada María Isabel Miranda, no se trata de un privilegio ni de un atajo, sino de un derecho legal para quienes han llegado a una situación límite.

Tracking Pixel Contents