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Así puedes pagar menos en la declaración de la Renta 2026: estas son las deducciones y cambios que debes revisar

La campaña incorpora ventajas para rentas bajas, mantiene incentivos por sostenibilidad y obliga a mirar con detalle las deducciones autonómicas según la residencia fiscal

Si tienes hijos, puedes conseguir 2.200 euros más en la declaración de la renta

Si tienes hijos, puedes conseguir 2.200 euros más en la declaración de la renta / Carlos Lujan

Cada campaña de la declaración de la Renta vuelve a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones de muchos contribuyentes: pagar menos dentro de la legalidad. Con el inicio del periodo fiscal, miles de personas revisan cada dato de su borrador con la intención de comprobar si tienen derecho a aplicar alguna deducción que permita rebajar la factura final con Hacienda. Para quienes presentan la declaración por su cuenta, ese proceso suele ir acompañado de dudas frecuentes sobre qué conceptos pueden desgravar, qué requisitos hay que cumplir y hasta qué punto la situación personal o familiar puede cambiar el resultado.

Esa búsqueda de ahorro fiscal no depende solo del nivel de ingresos, sino también de circunstancias concretas que conviene revisar antes de confirmar el borrador. La situación laboral, el lugar de residencia, determinadas inversiones o incluso algunas decisiones relacionadas con la vivienda y la movilidad pueden influir en la declaración. Por eso, uno de los consejos más repetidos entre expertos y asesores es no dar por cerrado el trámite sin comprobar antes todas las deducciones a las que cada contribuyente puede tener derecho según su caso. En la Renta 2026, correspondiente al ejercicio 2025, hay varias novedades que pueden hacernos ahorrar mucho dinero.

Cómo ahorrar en la Renta

Desde enero de 2025, quienes obtengan rendimientos del trabajo inferiores a 18.276 euros anuales y, además, no tengan otras rentas superiores a 6.500 euros, podrán aplicar una nueva deducción. Este beneficio fiscal puede llegar a 340 euros en el caso de quienes perciban el salario mínimo. Según la regulación prevista, el importe se irá reduciendo de manera progresiva a medida que aumenten los ingresos hasta desaparecer al alcanzar el límite fijado.

Coche eléctrico

Los incentivos fiscales vinculados a la transición ecológica se mantienen para quienes hayan apostado por determinadas inversiones. Entre los supuestos que continúan dando acceso a deducciones figuran la compra de un vehículo eléctrico, la instalación de un punto de recarga o la realización de obras de eficiencia energética en la vivienda. De este modo, el sistema fiscal conserva beneficios para los contribuyentes que hayan asumido gastos orientados a reducir el consumo energético o a avanzar hacia formas de movilidad menos contaminantes.

Rentas altas

En el extremo contrario, una de las modificaciones más relevantes afecta a las rentas del ahorro más elevadas. Los ingresos procedentes de dividendos, intereses o ganancias patrimoniales que superen los 300.000 euros pasarán a tributar con un tipo marginal máximo del 30%. Con este cambio, aumenta la tributación en los niveles más altos de la base del ahorro y se refuerza el carácter progresivo del impuesto en ese tramo. La escala queda distribuida de la siguiente manera: hasta 6.000 euros, el 19%; entre 6.000 y 50.000 euros, el 21%; entre 50.000 y 200.000 euros, el 23%; entre 200.000 y 300.000 euros, el 27%; y a partir de 300.000 euros, el 30%.

Deducciones autonómicas

Junto a estas novedades, otro elemento decisivo para pagar menos o más en la Renta 2026 está en las deducciones autonómicas y en las particularidades territoriales del IRPF. A nivel estatal, la estructura de la base imponible general se mantiene respecto al ejercicio anterior, aunque sí se introducen ajustes en la escala aplicada a la base del ahorro, con una subida del último tramo del 14% al 15%. Además, se contemplan cambios específicos para contribuyentes residentes en el extranjero. Pero uno de los aspectos más relevantes sigue siendo el margen de actuación de las comunidades autónomas, que pueden introducir modificaciones en los tipos o en determinados elementos del impuesto.

Precisamente por esa combinación de reglas estatales y autonómicas, muchos contribuyentes pueden encontrarse con diferencias importantes en función de su situación concreta. No basta con conocer las deducciones generales o los cambios en la tributación del ahorro: también es necesario comprobar si la comunidad autónoma en la que se tributa aplica beneficios adicionales o ajustes específicos que modifiquen el resultado final.

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