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Hacienda avisa a los padres: si ingresas dinero en la cuenta de tus hijos, puedes recibir esta multa

Las personas que pongan dinero en las cuentas de los menores, pueden estar cometiendo un fraude fiscal, ya que esto se considera una donación

Esto es lo que hacen muchos padres que les puede costar caro

Esto es lo que hacen muchos padres que les puede costar caro / imagin

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Muchos padres deciden abrir una cuenta de ahorro para sus hijos cuando son pequeños, con el objetivo de que puedan disponer de ese dinero en el futuro para estudios, el carnet de conducir u otros gastos. Sin embargo, Hacienda presta mucha atención a estas acciones, y la Agencia Tributaria podría imponer una multa si no se cumplen ciertas normativas.

Esto es algo que se ha vuelto muy popular gracias a que los bancos ofrecen productos rentables, como cuentas infantiles con intereses. Sin embargo, esta práctica aparentemente inofensiva puede tener implicaciones fiscales que muchos desconocen.

Según explica el asesor financiero José Ramón López, ingresar dinero en la cuenta de un menor no siempre es un simple gesto familiar, porque "legalmente, cualquier entrega de dinero sin contraprestación puede considerarse una donación".

Hacienda lo considera una donación

La Agencia Tributaria considera que el dinero que un padre o una madre transfiere a su hijo pasa a ser propiedad del menor, y eso encaja dentro del concepto de donación recogido en la normativa tributaria.

Esto implica que, en teoría, estas operaciones deberían tributar a través del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, un tributo que además está cedido a las comunidades autónomas, por lo que su aplicación varía según el territorio.

El problema es que la ley no fija un límite mínimo a partir del cual una transferencia se considera donación. Esto significa que incluso pequeñas cantidades podrían encajar en esta definición.

La realidad es que las pequeñas cantidades no suelen generar problemas

A pesar de ese enfoque, la práctica es muy distinta. Hacienda no suele perseguir los ingresos habituales de baja cuantía que forman parte de la economía familiar.

Transferencias periódicas de 50 o 100 euros al mes no suelen generar inspecciones ni requerimientos. Otra cosa distinta es realizar ingresos elevados o movimientos puntuales de miles de euros, que sí pueden activar controles.

Además, los bancos están obligados a informar de determinadas operaciones, especialmente ingresos en efectivo superiores a ciertos umbrales, lo que aumenta la visibilidad de estos movimientos ante la administración.

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