El calor y los riesgos en el comercio, en el foco de la prevención laboral
Jessica de León destaca la reducción de los accidentes, pero advierte del aumento de los siniestros graves y de los problemas psicosociales

Viandantes durante una ola de calor / María Pisaca
Los resbalones, caídas, golpes y sobreesfuerzos en el sector del comercio, junto con el aumento de las olas de calor asociadas al cambio climático, se han convertido en algunos de los principales objetivos en la prevención de los riesgos laborales en las Islas. La Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno canario reforzará este año las campañas de seguridad y salud en el trabajo en ambos ámbitos, en paralelo a la actualización de la normativa estatal de prevención, actualmente en exposición pública, tras más de 30 años de vigencia.
La consejera del área, Jessica de León, detalló en el Parlamento la estrategia de prevención de riesgos laborales para el presente año. Bajo el nuevo plan de actuación del Instituto Canario de Seguridad Laboral (Icasel), Canarias centrará sus esfuerzos en 2026 en el sector comercial y en la protección frente a las altas temperaturas.
De León reconoció que la administración ha dirigido sus esfuerzos tradicionalmente en otros ámbitos, admitiendo que «nos hemos olvidado de algunos sectores, por ejemplo, el segundo mayor empleador de Canarias: el comercio». Por ello, en 2026 se pondrá en marcha un programa de seguimiento específico en empresas de comercio con altos índices de siniestralidad, a pesar de que la mayoría de sus accidentes son leves.
Resbalones
En este sector, los accidentes más habituales están relacionados con caídas al mismo nivel, golpes con objetos, cortes, manipulación manual de cargas y sobreesfuerzos, especialmente en tareas de reposición, almacén y atención al público. Asimismo, ante la evidencia del cambio climático, la Consejería lanzará una campaña de medidas preventivas para trabajos en ambientes calurosos. Esta iniciativa busca proteger a los trabajadores expuestos en las horas de mayor riesgo cuando se produzcan olas de calor y reforzar la cultura preventiva frente a riesgos ambientales cada vez más frecuentes.
Estas actuaciones se enmarcan en el nuevo anteproyecto de ley de reforma de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales, publicado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social y actualmente en fase de audiencia e información pública desde finales de marzo de 2026, con plazo de presentación de aportaciones abierto hasta el día 8 de abril, una norma de 1995. Entre sus principales novedades destaca por primera vez la incorporación expresa del cambio climático como factor de riesgo laboral, integrando las circunstancias derivadas de fenómenos meteorológicos adversos y catástrofes naturales dentro de la definición de condiciones de trabajo y estableciendo que estos riesgos deben ser considerados en la evaluación y planificación preventiva.
El anteproyecto dedica también una parte relevante a los riesgos psicosociales, que pasan a formar parte obligatoria de la evaluación y planificación preventiva. El texto amplía el concepto de daños derivados del trabajo, estableciendo que estos pueden afectar no solo al ámbito físico, sino también al fisiológico, cognitivo, emocional, conductual y social.
Otra de las novedades relevantes del borrador es la incorporación expresa de la violencia y el acoso laboral dentro del ámbito de la prevención de riesgos laborales, incluyendo cualquier comportamiento o amenaza que pueda causar daño a la salud física o mental. Además, contempla situaciones ejercidas mediante tecnologías digitales o sistemas de inteligencia artificial. La Consejería de Turismo y Empleo tiene previsto realizar aportaciones «positivas» al borrador durante el proceso de información pública.
A pesar de que el número de personas ocupadas en las islas ha crecido hasta superar los 1,2 millones, el índice de incidencia acumulada en 2025 bajó un 4,94 %, lo que supone 500 accidentes de trabajo menos que el año anterior. Sin embargo, Jessica de León mostró su preocupación por el incremento de los casos graves (158 accidentes) y mortales (23 fallecidos).
El sector servicios (turismo, comercio y transporte) lidera la siniestralidad con 18.000 accidentes; la construcción registró 5.500 accidentes; la agricultura contabilizó 5.200 accidentes y la industria presentó la cifra más baja, con 1.000 accidentes.
La primera causa de muerte laboral en las islas son los infartos y patologías no traumáticas, responsables de 11 fallecimientos en 2025. Para combatir esta tendencia, el Icasel participa en un estudio nacional. La segunda causa principal son los accidentes de tráfico (in itinere), motivo por el cual se firmará un convenio con la Dirección General de Tráfico (DGT) para promover un sello de movilidad segura.n
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