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Coste de la vida

Mercadona baja los precios de un centenar de alimentos, antes de que el impacto de la guerra llegue a la cesta de la compra

De momento, no ha habido una traslación de las consecuencias del conflicto con Irán en el importe que paga el consumidor, pero no se descarte que acabe ocurriendo

Interior de un establecimiento de Mercadona en Barcelona, en una imagen de archivo.

Interior de un establecimiento de Mercadona en Barcelona, en una imagen de archivo. / Archivo EPC

Barcelona

La inflación disparada del pasado marzo, con un incremento de 1,1 puntos respecto al mes anterior, habría podido ser aún más alta si los alimentos no se hubieran moderado, según han constatado varios analistas. Esta vez, en contra de lo que había ocurrido en otras ocasiones, la cesta de la compra ha contribuido a frenar el fuerte alza del IPC, que ha subido por culpa del encarecimiento de los productos energéticos, consecuencia del conflicto bélico en Oriente Próximo. Mientras el indicador general se encaramó el mes pasado hasta el 3,4% en tasa interanual, el del grupo de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas se contrajo un 0,2%, con un incremento acumulado del 2,7% en el último año. El de marzo ha sido el dato más bajo de los últimos seis meses en la categoría de alimentación, según ha destacado el Ministerio de Economía.

En este escenario, casi inédito, algunas grandes cadenas han aprovechado para ajustar precios y aplicar reducciones en productos de consumo básico, como la leche, las patatas o la pasta. La valenciana Mercadona ha lanzado esta semana descuentos que llegan hasta el 8% en un centenar de alimentos de primera necesidad, una medida que permitirá a las familias llenar el carro de la compra antes de que los efectos de la guerra de Irán empiecen a notarse en la industria agroalimentaria. Se trata de una medida que la compañía adopta de manera periódica y que incluye a productos de todo tipo, también de higiene y cuidado personal.

De hecho, Juan Roig, presidente de Mercadona, ya subrayó el pasado marzo, en la presentación de los resultados anuales de la compañía, que entre enero y febrero la cadena había "rebajado alrededor de 300 productos". Roig recordó que los precios en origen acaban siempre repercutiendo en los productos finales, de manera que estos "suben cuando las materias primas se encarecen, igual que bajan cuando las materias primas van más baratas". El presidente de la compañía, que defendió una hipotética eliminación del IVA si crece la inflación de los alimentos, insistió en que el importe final "no sube por voluntad propia, sino en función de los costes de producción". 

También desde la corporación bonÀrea, que tiene una red de 612 tiendas por toda España, están expectantes ante las posibles subidas de los costes que soporta el productor. "El modelo de integración vertical de bonÀrea nos permite ser dinámicos y trasladar cualquier optimización de costes de forma directa e inmediata al consumidor final", recuerdan fuentes de la empresa cárnica. "Al controlar toda la cadena, desde la producción ganadera y la eficiencia energética hasta la venta directa sin intermediarios, no dependemos de campañas puntuales, sino que aplicamos una política de precios competitivos de forma estructural. Esto nos permite que cualquier ahorro en los procesos productivos llegue rápidamente al tíquet de compra de nuestros clientes, garantizando la mejor relación calidad-precio todos los días del año", agregan.

Con efectos retardados

Y aunque de momento no parece que haya habido una traslación de las consecuencias del conflicto entre EEUU e Israel con Irán a los precios de consumo de los alimentos y bebidas, no se descarta que estas presiones se puedan producir en los próximos meses, como ha ocurrido tantas otras veces. La última, con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, que causó una ola inflacionista que, solo en el primer mes, provocó un aumento del 5,6% en el IPC de los alimentos.

Esta vez, en cambio, los huevos han bajado un 0,1% en la cesta de la compra de marzo, el pescado lo hizo un -2,1%, y el café, cacao e infusiones, un 1,3%. Sí subieron, pero lo hicieron por factores ajenos a la guerra, la carne de vacuno (+0,5%) y las patatas (+0,6%).

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