La nueva crisis de precios pilla a los isleños sin margen para elevar gastos
Las familias canarias ya invierten el 80% de sus ingresos en pagar los gastos básicos

Varios conductores repostan en una gasolinera de Canarias. / Andrés Cruz
El conflicto en Oriente Medio, que ha propiciado un desajuste total en el mercado energético, amenaza con desencadenar una nueva tormenta perfecta que haga que los precios vuelvan a subir como la espuma. Una nueva crisis inflacionista que llega muy poco tiempo después de que las familias del Archipiélago se hayan enfrentado al avance del coste de la vida que propició otro conflicto, el que Rusia libra en Ucrania desde el año 2022. Pero, en aquel momento muchos hogares encararon la espectacular subida de los precios con las cuentas de ahorro engrosadas, debido a la reducción de gastos a la que obligó la pandemia. Ahora, una nueva escalada llega sin que los canarios hayan podido recuperar el poder adquisitivo perdido y cuando tienen muy poco margen para elevar su nivel de gasto.
Los aspectos básicos de cualquier hogar –alquiler o hipoteca, la cesta de la compra, los impuestos, las facturas, el transporte, los gastos escolares o la ropa– se llevan ya más de un 80% de los ingresos de las familias canarias. Un estudio elaborado por Roams –un gestor de servicios esenciales– determina que las dos provincias del Archipiélago se encuentran entre las regiones donde sus ciudadanos tienen que destinar más al pago de los gastos esenciales. Es decir, que Canarias es una de las comunidades autónomas en las que sus residentes tendrían menor capacidad de maniobra para enfrentar un incremento del nivel de vida, por encontrarse ya muy cerca del límite.
Y no es de extrañar. Desde 2021 y hasta finales del año pasado, el Índice de Precios de Consumo (IPC) –el indicador que mide cuánto cuestan las cosas– ha subido un 23,2% en el Archipiélago. Se ha encarecido todo. Los carburantes, la energía, los alimentos –con una subida espectacular, sobre todo en 2023–, el textil o las vacaciones son ahora mucho, muchísimo más caras que antes. Pero, ¿por qué se ha notado tanto? Pues porque en este periodo los salarios han subido, sí, pero no en la misma proporción. Con lo que las familias ven como con mayores ingresos pueden comprar menos cosas.
Nueva amenaza
Pero ahora la guerra que EEUU e Israel libran desde hace más de un mes en Irán está amenazando con desencadenar una escalada de precios similar o, incluso, más acusada que la de entonces. ¿Por qué? Porque la región es una zona sensible respecto al tránsito energético, ya que por allí pasa alrededor de un 20% del petróleo mundial. El conflicto ocasiona sobrecostes y demoras que, a su vez, se repercuten en el precio de los fletes y los transportes. Con lo que, sobre todo si la guerra se enquista y se alarga durante meses, primero subirán los carburantes, después la energía y luego el sobrecoste se repercutirá en todo lo demás.
Los carburantes han subido cuatro céntimos a pesar del IGIC cero, mientras bajan de precio en la Península
El primero de estos pasos ya se está cumpliendo y cualquiera que haya acudido a la gasolinera a repostar su vehículo habrá podido darse cuenta. La gasolina y el diesel han experimentado un subidón nada más desencadenarse la guerra. Un incremento que, en un primer momento fue inexplicable, ya que el alza fue casi inmediata, cuando aún no se habían agotado las reservas de combustible que se almacenan en el Archipiélago.
En febrero, el litro de gasolina se pagaba en las estaciones de servicio de las Islas a 1,17 euros de media y el gasoil a 1,16. Este viernes, este último había escalado hasta 1,59 euros y la Sin Plomo 95 se pagaba a 1,48 euros el litro.
Ayudas
Pero lo más grave es que ni siquiera con la aplicación de las medidas tomadas por las administraciones públicas para tratar de mitigar este efecto se ha conseguido detener esta subida. En un primer momento, el plan anticrisis que aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez dejó sin efecto a Canarias, ya que se centraba en una rebaja del IVA que no se aplica en las Islas. Pero desde el pasado 6 de abril, el Ejecutivo regional también aplicó un IGIC cero a los productos energéticos. Una rebaja que tampoco se está notando. Desde ese día, la gasolina y el diésel han subido un cuatro céntimos. Se ha ralentizado el incremento, es cierto, pero los carburantes siguen al alza. Mientras que en la Península, estos productos han tenido un comportamiento diferente y sí se han reducido al menos unos céntimos desde el pasado mes de marzo.
Si la tendencia continúa, las estimaciones más conservadoras indican que el IPC podría subir otro 5% en 2026 y 2027. Lo que significaría que en menos de seis años, las economías de los canarios tendrían que encarar un sobrecoste de un 28%. Todo ello cuando, todavía, los canarios no han recuperado todo el poder adquisitivo perdido.
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