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Alquilar una vivienda sale más caro para los caseros: deberán asumir estos gastos a partir de ahora

El Ministerio de Vivienda aclara que las averías eléctricas y los problemas de fontanería no los paga el inquilino, debe abonarlos el casero

Así es la nueva ley de alquileres

Lucía Feijoo Viera

Alejandro Navarro

La Ley de Arrendamientos Urbanos nos recuerda la obligación que posee el casero de mantener la vivienda en condiciones adecuadas para la habitabilidad. Precisamente, en el artículo 21 de esta normativa se establece la necesidad de llevar a cabo reparaciones, sin posibilidad de aumentar el alquiler.

El único caso en que el inquilino debería pagar la reforma sería que hubiese provocado un deterioro de la vivienda. Aún así, las autoridades destacan el papel del arrendador en las labores de mantenimiento. A lo largo de los años, las modificaciones de la normativa han buscado repartir costes entre ambas partes, enfocándose en la protección de los inquilinos.

El casero pagará las reparaciones en la vivienda

En concreto, el artículo 21.1 de la LAU menciona que el arrendador "está obligado a realizar, sin derecho a elevar por ello la renta, todas las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad".

Dentro de las reparaciones que corren a cargo del casero, se incluyen averías en el sistema eléctricomantenimiento de fontanería o el desgaste por el paso del tiempo. Además, la ley prohíbe aumentar la renta del inmueble para costear las reparaciones. De esta forma, el casero no podría subir el alquiler a su inquilino con la excusa de cubrir estos gastos.

Las obras no deben prolongarse por más de 20 días

Sin embargo, la Ley de Arrendamientos también afectaría al inquilino, que debe notificar cualquier tipo de incidencia, además de permitir el acceso a la vivienda para realizar labores de mantenimiento. En todo caso, las reparaciones no deben durar más de 20 días, excepto en obras de mayor complejidad.

En los casos más extremos, donde el arrendatario deba abandonar su vivienda de forma temporal, el casero tendrá la obligación de reducir el alquiler durante ese período. Con estas medidas, el Ministerio de Vivienda pretende asegurar un desarrollo adecuado de las obras, e incluso reducir el riesgo de disputas.

Casos en los que el inquilino sí paga los arreglos

Sin embargo, existen algunos casos en los que el inquilino sí paga los arreglos. Aquí es donde surgen la mayoría de conflictos. Aunque la norma protege al alquilado, también establece claramente que no todo corre a cargo del casero.

El propio artículo 21 introduce un matiz clave: las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario de la vivienda deben ser asumidas por el inquilino.

Esto incluye situaciones habituales del día a día como:

  • Cambiar bombillas o enchufes
  • Arreglar una persiana atascada
  • Sustituir la goma de la lavadora
  • Reparar un grifo que gotea
  • Arreglar tiradores o pequeños elementos de puertas

Se trata de reparaciones de bajo coste y mantenimiento básico, asociadas al desgaste normal por el uso cotidiano.

Además, el inquilino también deberá pagar cualquier daño causado por un mal uso, negligencia o deterioro provocado directamente por él.

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