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El Ministerio de Trabajo lo hace oficial: tu sueldo bajará por un ajuste que las empresas tendrán que hacer en las nóminas del primer trimestre de 2026

La nueva orden de cotización publicada en el BOE obliga a hacer de nuevo las cuentas con efecto retroactivo, lo que provocará descuentos en las próximas nóminas de millones de empleados

El Gobierno obliga a que los trabajadores coticen más en sus nóminas

Agencia ATLAS | Foto: EP

Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Miles de empresas canarias tendrán que rehacer las nóminas abonadas a sus trabajadores entre enero y marzo de 2026. Esta es la consecuencia de un ajuste que la Seguridad Social obliga a aplicar en las bases de cotización y otros conceptos que influyen de forma directa en las retenciones y en el cálculo final de los salarios.

Las novedades están recogidas en la Orden PJC/297/2026, de 30 de marzo, donde se regulan las cotizaciones de la Seguridad Social para este año. Esta introduce cambios que no solo afectan al presente, sino también al dinero ya cobrado desde enero, porque ha entrado en vigor con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026. Esto obliga a las empresas a regularizar las diferencias en los próximos recibos salariales.

Los trabajadores sufrirán recortes en su salario

El ajuste de la Seguridad Social tiene una consecuencia directa y clara para los trabajadores, una reducción puntual del sueldo neto en los próximos meses debido a la corrección de lo que no se cotizó en el arranque del año.

La norma establece las bases y tipos de cotización que deben aplicarse durante todo el 2026. Entre las principales novedades destacan:

  • Aumento de la base máxima de cotización hasta los 5.101,20 euros mensuales
  • Subida del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) al 0,90%
  • Aplicación de una nueva cuota de solidaridad para los salarios más altos.

Estos cambios afectan tanto a empresas como a trabajadores, aunque el impacto no es igual para todos. Mientras las compañías asumen la mayor parte del incremento en costes, los empleados también ven cómo crecen las deducciones en sus nóminas. El gran problema es este cambio tan rápido, porque las empresas aplicaban las normas de 2025, al no existir todavía una regulación actualizada.

Más cotización, menos salario neto

El impacto más generalizado viene por la subida del MEI, un recargo destinado a reforzar el sistema de pensiones. Aunque el porcentaje que paga el trabajador es pequeño, supone una ligera reducción del sueldo neto mensual. A esto se suma el ajuste retroactivo, que puede generar unas bajadas adicionales acumuladas de varios meses.

En el caso de los salarios más altos, el efecto es mayor, porque la subida de la base máxima y la nueva cuota de solidaridad implican cotizar más por una mayor parte del sueldo, lo que reduce el dinero que llega a las cuentas de los trabajadores a final de mes.

Pese a estas reducciones, todo no es negativo. Este aumento de cotización también eleva las bases sobre las que se calculan prestaciones futuras como el paro, las bajas médicas o la jubilación, haciendo que cuando llegue el momento, los trabajadores cobren más en estas situaciones.

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