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Quique Escrivá, inversor inmobiliario: «El negocio de los minipisos es lo más rentable a día de hoy»

La tendencia de los minipisos responde a la desconexión entre salarios y el precio del metro cuadrado, ofreciendo independencia en pocos metros

La moda de los minipisos, como alternativa al alquiler tradicional

La moda de los minipisos, como alternativa al alquiler tradicional

En un mercado cada vez más complicado, donde el acceso a la vivienda se ha convertido en una verdadera odisea, Escrivá defiende un formato diseñado para maximizar la rentabilidad: convertir antiguos locales y espacios desaprovechados en activos patrimoniales que baten al alquiler tradicional.

¿En qué consiste la tendencia de los minipisos?

Estas viviendas en miniatura, con dimensiones que oscilan entre los 25 y 40 metros cuadrados, están diseñadas para exprimir al máximo cada rincón. Todos los inmuebles cuentan con cocina y baño integrados y, en determinados proyectos, incluyen zonas comunes como terraza o trastero.

Los precios, según detalla Escrivá, se sitúan entre los 400 y 500 euros para las unidades de unos 25 metros cuadrados. En palabras del inversor inmobiliario, este formato permite batir al alquiler tradicional al ofrecer una rentabilidad muy superior para el propietario.

Por su parte, las unidades conocidas como "premium" —que pueden alcanzar los 700 euros— están dotadas de terraza propia para ofrecer una mayor comodidad y valor añadido.

¿Qué fin tienen este tipo de viviendas?

Desde el punto de vista del propietario, el propósito es puramente estratégico. Escrivá destaca que el objetivo es crear productos inmobiliarios donde, en muy pocos metros, una persona tenga "todo lo necesario para vivir de forma independiente": una cocina funcional, un baño privado y una habitación moderna.

Además, el experto insiste en que este tipo de viviendas están concebidas para invertir y no para residir, funcionando estrictamente como un activo patrimonial. El auge de los minipisos pone sobre la mesa la realidad del mercado inmobiliario actual: la desconexión entre los salarios y el precio del metro cuadrado.

Mientras el debate sobre el acceso a la vivienda continúa en la esfera pública, este expolicía reconvertido en inversor sigue detectando oportunidades a través de una estrategia clara: gestión directa y profesional para transformar el ladrillo en un motor financiero.

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