Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La advertencia de un experto sobre la IA que también mira a Canarias: “Nadie piensa que puede estallar una burbuja”

La subida de la inflación en Estados Unidos reabre el debate sobre el futuro de las empresas tecnológicas mientras Canarias se prepara para una transformación laboral sin precedentes

La subida de la inflación en Estados Unidos reabre el debate sobre el futuro de las empresas tecnológicas mientras Canarias se prepara para una transformación laboral sin precedentes

La subida de la inflación en Estados Unidos reabre el debate sobre el futuro de las empresas tecnológicas mientras Canarias se prepara para una transformación laboral sin precedentes / LP/DLP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Johanna Betancor Galindo

Johanna Betancor Galindo

Las Palmas de Gran Canaria

La Inteligencia Artificial se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la economía mundial. Empresas, gobiernos e inversores compiten por posicionarse en una carrera tecnológica que promete cambiar la forma de trabajar, producir y consumir durante las próximas décadas. Sin embargo, mientras el entusiasmo crece, también comienzan a surgir voces que advierten sobre los riesgos de una posible burbuja financiera alrededor de este sector.

La alerta llega en un momento especialmente delicado. La inflación en Estados Unidos ha vuelto a situarse en el 3,8 %, un nivel que no se registraba desde hace más de tres años y que podría obligar a la Reserva Federal a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo. Un escenario que, según algunos analistas, podría poner contra las cuerdas a muchas compañías vinculadas a la Inteligencia Artificial que dependen de financiación constante para sostener su crecimiento.

Cuando la inflación cambia las reglas del juego

Antonio Rivas, experto en inversiones, considera que el último dato de inflación estadounidense supone un cambio importante en las expectativas del mercado. “El último dato de inflación en EE. UU. subió al 3,8 %, algo que no pasaba desde hace más de tres años”, señala. Según explica, esta situación obliga a replantear algunas de las previsiones que daban por hecho una bajada de los tipos de interés en los próximos meses.

Para el analista, existe una excesiva concentración de atención sobre las grandes empresas tecnológicas relacionadas con la Inteligencia Artificial. “El mercado sigue obsesionado con las tecnológicas y nadie piensa que puede estallar una burbuja”, advierte.

La preocupación no es nueva. En los últimos años, numerosas compañías vinculadas al desarrollo de herramientas de IA han disparado su valor en bolsa impulsadas por las expectativas de crecimiento futuro. Sin embargo, muchas de ellas todavía no generan beneficios consistentes y continúan dependiendo de importantes inyecciones de capital para financiar sus proyectos.

Los bancos, los grandes beneficiados

Mientras las empresas tecnológicas afrontan mayores costes para acceder al crédito, otras compañías podrían salir reforzadas de este escenario. Rivas sostiene que los bancos estadounidenses son uno de los sectores que más se benefician de unos tipos de interés elevados. “Los bancos van a seguir generando márgenes extraordinarios en un entorno de tipos más altos y normalmente las grandes oportunidades aparecen justo donde nadie está sabiendo mirar”, afirma.

Según los datos que maneja el experto, las acciones tecnológicas cotizan actualmente a múltiplos muy superiores a los de las entidades financieras. Mientras algunas empresas del sector tecnológico alcanzan valoraciones cercanas a treinta veces sus beneficios, los bancos se sitúan en torno a doce veces y ofrecen dividendos superiores al 3 % anual.

La diferencia refleja dos realidades opuestas: por un lado, las enormes expectativas depositadas en la IA; por otro, sectores más tradicionales que continúan generando beneficios sólidos en el presente.

El impacto de la Inteligencia Artificial también llega a Canarias

Más allá de los mercados financieros, el debate sobre la Inteligencia Artificial tiene una dimensión mucho más cercana. Canarias ya comienza a prepararse para los cambios que esta tecnología puede provocar en el empleo y en la estructura económica de las Islas.

Un estudio elaborado por Funcas estima que durante la próxima década podrían desaparecer entre 78.000 y 105.000 puestos de trabajo en el Archipiélago como consecuencia de la automatización y la implantación de nuevas herramientas basadas en IA. La cifra equivale aproximadamente al 10 % del empleo actual de Canarias.

Sin embargo, el informe también apunta a la creación de nuevas oportunidades profesionales. En un escenario favorable, podrían generarse alrededor de 73.000 empleos relacionados con nuevas actividades económicas y tecnológicas, aunque el balance seguiría siendo negativo.

No todos los sectores están igual de expuestos

Los expertos señalan que profesiones como la programación, la atención al cliente, el análisis de datos o determinadas funciones administrativas son especialmente vulnerables a la automatización.

En cambio, sectores fundamentales para la economía canaria, como el turismo, la hostelería o los servicios presenciales, presentan una menor exposición al riesgo de sustitución total por Inteligencia Artificial.

José Miguel González, economista y director de Consultoría y Gestión Comercial de Corporación 5, considera que el verdadero impacto no será tanto la desaparición masiva de empleos como la transformación de muchas profesiones. “La IA más que una destrucción objetiva de trabajo lo que va a hacer es modificarlo”, sostiene el experto.

La formación será la clave

Los especialistas coinciden en que la adaptación será determinante durante los próximos años. La historia económica demuestra que cada revolución tecnológica ha eliminado determinadas tareas, pero también ha generado nuevas oportunidades laborales.

La diferencia, advierten, estará en la capacidad de trabajadores y empresas para adquirir nuevas competencias.En una comunidad autónoma con una elevada tasa de desempleo estructural y una población cada vez más envejecida, el reto adquiere una dimensión especial. Muchos trabajadores tendrán que actualizar conocimientos para seguir siendo competitivos en un mercado laboral cada vez más condicionado por la digitalización.

Tracking Pixel Contents