Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Es oficial: los inquilinos pueden exigir a los propietarios que instalen un aire acondicionado en su vivienda en estos casos

La llegada del calor reabre cada verano el mismo debate entre propietarios e inquilinos, pero la Ley de Arrendamientos Urbanos lo deja muy claro

Aire acondicionado vs ventilador: no sufrir o ahorrar ante la ola de calor

Agencia ATLAS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Miles de inquilinos viven en pisos de alquiler que no cuentan con aire acondicionado, un problema que cobra especial importancia ahora que las altas temperaturas están cada vez más cerca y el verano se aproxima. Ante esta situación, muchas personas se preguntan si pueden exigir al propietario la instalación de este aparato en la vivienda o si por el contrario, se trata de una mejora que depende del acuerdo entre ambas partes. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) lo deja claro.

La normativa distingue entre las obligaciones relacionadas con la conservación del inmueble y aquellas actuaciones que se consideran mejoras destinadas a incrementar el confort de los ocupantes. Esa diferencia es clave para entender qué puede reclamar legalmente un arrendatario.

El aire acondicionado no forma parte de las condiciones mínimas de habitabilidad

El artículo 21 de la LAU, conservación de la vivienda, obliga al propietario a realizar las reparaciones necesarias para mantener la vivienda en condiciones adecuadas de habitabilidad. Esto incluye elementos esenciales como el suministro de agua, la instalación eléctrica, la estructura del inmueble o determinados aspectos relacionados con la salubridad y la seguridad.

Imagen de archivo de una vivienda equipada con aire acondicionado.

Imagen de archivo de una vivienda equipada con aire acondicionado. / Agencias

Sin embargo, los sistemas de climatización no forman parte de esas exigencias mínimas. La normativa no establece una temperatura máxima dentro de las viviendas ni obliga a los propietarios a instalar equipos de refrigeración cuando el inmueble fue alquilado originalmente sin ellos.

Por este motivo, el aire acondicionado se considera jurídicamente una mejora destinada a aumentar el bienestar de los residentes, pero no un elemento imprescindible para garantizar la habitabilidad del inmueble.

Cuándo sí puede reclamarse al propietario

Existen algunas situaciones concretas en las que el inquilino sí puede exigir la intervención del arrendador. La más habitual se produce cuando la vivienda ya disponía de aire acondicionado en el momento de firmar el contrato. Si el aparato se avería por el desgaste normal derivado de su uso y no por una utilización incorrecta del arrendatario, el propietario deberá asumir la reparación o sustitución del equipo.

La mayoría de conductores nunca había pensado en este efecto negativo del aire acondicionado del coche

PI STUDIO

También puede reclamarse cuando exista un compromiso expreso recogido en el contrato de arrendamiento. Si el propietario acordó instalar el sistema de climatización en una fecha determinada y esa obligación figura por escrito, el inquilino podrá exigir su cumplimiento.

Fuera de estos supuestos, la decisión de incorporar aire acondicionado corresponde exclusivamente al dueño de la vivienda.

El mismo criterio se aplica a otros elementos destinados a reducir la temperatura en la vivienda. Los inquilinos tampoco pueden exigir la instalación de toldos, pérgolas, ventiladores de techo, nuevas persianas o mejoras de aislamiento térmico si estos elementos no existían cuando se firmó el contrato. Lo que sí pueden reclamar es la reparación de componentes ya presentes en la vivienda.

Ante la imposibilidad de exigir nuevas instalaciones, muchos arrendatarios recurren a soluciones que no alteran la estructura de la vivienda y que pueden utilizarse sin necesidad de autorización del propietario. Entre las opciones más habituales se encuentran los aires acondicionados portátiles, los ventiladores de torre o de pie y las cortinas térmicas destinadas a reducir la entrada de calor procedente del exterior.

Estas alternativas permiten mejorar el confort durante los meses más calurosos sin necesidad de realizar obras ni modificar permanentemente la vivienda alquilada.

Tracking Pixel Contents