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Vivienda, transporte y campamentos de verano: así quieren los hoteles canarios retener a sus trabajadores

El sector turístico apuesta por medidas de conciliación, movilidad y bienestar laboral para reducir la rotación, atraer talento y avanzar hacia un modelo de mayor calidad

Campamento de verano para hijos de empleados de la cadena hotelera GF Hoteles.

Campamento de verano para hijos de empleados de la cadena hotelera GF Hoteles. / LP / DLP

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Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

El batacazo en la llegada de turistas que se registró el pasado mes de abril, junto con la regularización que se empieza a percibir en el flujo de visitantes, reactiva el debate sobre el rumbo del sector. La ambición actual pasa por apostar por una mayor calidad frente a la cantidad de turistas extranjeros que llegan a las Islas, dentro de un modelo más “sostenible” y orientado a generar un mayor “valor añadido”. Este enfoque fue abordado la pasada semana en el Gran Debate Hotelero & Design Hospitality Tenerife 2026 entre expertos del sector como Jon Loiti, decano de Les Roches Marbella, quien puso el acento en el bienestar laboral. “Tendría que estar en el centro de la ecuación”, señaló. En esta línea, algunas cadenas hoteleras en Canarias ya han comenzado a implantar medidas para mejorar las condiciones de sus trabajadores, incluyendo la oferta de servicios como cursillos de verano para sus hijos e incluso soluciones habitacionales.

El objetivo es retener talento y mitigar los efectos de la estacionalidad, así como la temporalidad y la rotación que caracterizan al empleo turístico. Loiti justifica esta inversión al considerar que el modelo turístico no avanzará hacia servicios de mayor lujo –y gasto– sin empleados que lo sustenten. En primer lugar, porque mejorar las condiciones laborales permite retener talento en un contexto donde “vivir es más caro” y “atraer talento es más difícil”. También contribuye a evitar la salida de trabajadores del sector, así como a reducir la rotación y la inestabilidad. Pues, como señala el académico, la meta es que los empleados “no tengan que pensar en cambiarse de trabajo porque están felices donde están”.

Trabajadoras del sector turístico en una de las guagua de su empresa.

Trabajadoras del sector turístico en una de las guagua de su empresa. / María Pisaca

Medidas en el Archipiélago

¿Pero, qué están haciendo las cadenas hoteleras por el momento? En los últimos años han comenzado a surgir diversas iniciativas. Una de las más destacadas, en un contexto marcado por la emergencia habitacional, es la promoción de viviendas asequibles para empleados.

Las zonas turísticas del Archipiélago son uno de los puntos calientes en la crisis. La fuerte demanda y falta de oferta incide en unos precios inaccesibles para buena parte de la población isleña. Esta situación tiene un impacto directo en el empleo, ya que dificulta la cobertura de vacantes y obliga a muchos trabajadores a desplazarse largas distancias para acudir a sus puestos.

En este escenario, la cadena hotelera Spring Hoteles impulsa desde el pasado año un proyecto de unas 100 viviendas destinadas a sus trabajadores. La empresa adquirió dos estructuras inacabadas –consecuencia de la crisis del ladrillo de 2008–, que serán reconvertidas en residencias con precios por debajo del mercado. La iniciativa busca dar respuesta a una de las principales problemáticas en la actualidad.

Empleados haciendo uso de la aplicación para compartir su vehículo privado.

Empleados haciendo uso de la aplicación para compartir su vehículo privado. / LP / DLP

Eso sí, el acceso a la vivienda no es el único obstáculo a la hora de aceptar un empleo en el sector. El decano de Les Roches advierte de que “cuando se diseñan hoteles, se tiene que pensar también en los empleados”. Esta visión no se limita a soluciones habitacionales, sino que abarca medidas de bienestar como espacios de convivencia y descanso, la incorporación de tecnología orientada a optimizar procesos e, incluso, apoyo psicológico dentro de las empresas.

Otra de las claves reside en el transporte. Los trabajadores que se desplazan desde otros municipios deben asumir costes adicionales, como el de la gasolina, además de adelantar sus horarios para tratar de evitar las retenciones en horas puntas. Ante esta situación, algunas cadenas hoteleras han comenzado a implementar iniciativas específicas para aliviar esta carga.

Campamento de verano para hijos de trabajadores de la cadena Landmar Hotels.

Campamento de verano para hijos de trabajadores de la cadena Landmar Hotels. / LP / DLP

La cadena tinerfeña Landmar Hotels tiene a disposición un servicio de transporte colectivo que facilita desplazamientos más sostenibles. “Es un lujo”, describe María del Cristo, camarera de pisos de Landmar Playa la Arena. “Contar con una guagua que te deja casi en la puerta de tu casa es maravilloso”, añade.

Para la trabajadora supone “un ahorro económico", así como “un alivio para madres como yo que no tenemos la oportunidad de tener un coche”. En este caso, el dispositivo cuenta con dos rutas, una en el norte de la Isla con paradas en los municipios de El Tanque y Tamaimo y otra para el sur con parada en Guaza. Se trata de un servicio al que recurren 70 empleados.

Por otro lado, la cadena GF Hoteles cuenta con otro sistema también de movilidad. A través de una aplicación Ciclogreen, la empresa fomenta la movilidad eficiente entre sus compañeros, facilitando que compartan coche en sus desplazamientos diarios al trabajo. La plataforma no solo permite registrar los trayectos sostenibles y medir en tiempo real la reducción de la huella de carbono, sino que premia el compromiso del personal porque cada trayecto eficiente se transforma en puntos que los empleados pueden canjear por diversos servicios y ventajas.

Conciliación familiar y tiempo libre

Pero el bienestar de los empleados también tiene una dimensión física y está estrechamente ligado a la conciliación familiar y al tiempo libre del que dispone cada empleado para el descanso o el ocio. De hecho, casi el 60% de los trabajadores españoles considera el bienestar y los beneficios sociales un factor clave a la hora de elegir empleo, e incluso más de la mitad estaría dispuesto a aceptar un salario menor a cambio de mejores condiciones, según un informe de la empresa de análisis de datos Willis Towers Watson.

Elena Pérez es jardinera de GF Victoria. Trabaja en la misma empresa desde hace nueve años y desde hace cinco disfruta del servicio de campamento de verano que dispone la cadena hotelera. “Es una tranquilidad tenerla cerca”, dice. La compañía organiza e impulsa campamentos también en Semana Santa y Navidad. Este recurso está a disposición de los empleados “con importantes descuentos”, añade Elena Pérez, quien advierte que su hija –de nueve años– ya está ansiosa por comenzar la próxima semana. “Está loca por volver y no para de preguntarme cuándo empieza”.

Evento deportivo organizado por la cadena Spring Hotels.

Evento deportivo organizado por la cadena Spring Hotels. / LP / DLP

La cadena hotelera GF Hoteles también cuenta con más de 30.000 horas de formación e idiomas. De hecho, Elena Pérez participa en cursos que se organizan cada dos años tanto de jardinería –en los que mejora sus habilidades y su destreza en su área de trabajo– como de desarrollo personal. “Están muy bien para que podamos crecer en nuestra rama de trabajo”, subraya. 

Actividad física y tiempo libre

De la mano de mejorar la calidad de vida, Spring Hoteles también destaca otra iniciativa vinculada al deporte y la cultura. En el ámbito deportivo, la empresa ha desarrollado programas propios como Spring Motion, que promueve la actividad física entre la plantilla mediante la participación en competiciones y carreras, asumiendo incluso los costes de inscripción. Además, organiza entrenamientos colectivos semanales, especialmente orientados al atletismo, gratuitos y guiados por entrenadores profesionales que trabajan la técnica de carrera.

Formación para empleados del sector turístico.

Formación para empleados del sector turístico. / LP/DLP

A estas acciones se suman acuerdos con gimnasios que permiten a los empleados acceder a descuentos, así como la celebración de olimpiadas internas que la compañía lleva años organizando para fomentar la cohesión y los hábitos saludables. En el plano cultural, la cadena hotelera impulsa sorteos de entradas para conciertos y eventos, además de facilitar el acceso a competiciones deportivas.

Con todo ello, se sienta una de las bases de una nueva estrategia turística en la que, como señala Jon Loiti, “poner al empleado en el centro de la operación se convierte en una estrategia clave”. Silvia Lorena Hernández, coordinadora de Cultura y Experiencia del Empleado en Landmar Hotels explica que cuidar de los seres más queridos de los trabajadores, como son sus hijos, y facilitar el transporte para que vengan “con ilusión, entusiasmo y compromiso”, son algunas de las claves que “permite genera esas experiencias memorables a nuestros huéspedes”.

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