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Comprar vivienda en Canarias se encarece por el fuerte aumento del mercado de segunda mano

El precio de la vivienda usada en España subió un 15,8% interanual en junio, mientras el mercado canario sigue condicionado por una escalada que dificulta cada vez más el acceso a una casa

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Eva de León

Eva de León

Las Palmas de Gran Canaria

Encontrar una vivienda a un precio asumible se ha convertido en una tarea cada vez más complicada para miles de familias en Canarias. La última fotografía del mercado inmobiliario confirma que la tendencia continúa al alza. La vivienda de segunda mano cerró el segundo trimestre del año con un precio medio nacional de 2.823 euros por metro cuadrado, una cifra que refleja la tensión que atraviesa el sector y que tiene un impacto directo en las Islas.

Aunque los datos corresponden al conjunto de España, Canarias arrastra desde hace tiempo una situación especialmente delicada. La escasez de oferta, la fuerte demanda y el atractivo residencial y turístico del Archipiélago mantienen los precios en niveles cada vez más exigentes. Comprar una casa resulta hoy más caro, sobre todo en las zonas costeras, en las capitales insulares y en los municipios con mayor presión inmobiliaria.

Una subida que también presiona al mercado canario

El aumento del 15,8% anual registrado en junio confirma que el mercado inmobiliario español mantiene un fuerte ritmo de crecimiento. El precio medio de 2.823 euros por metro cuadrado al cierre del segundo trimestre supone un nuevo avance en una tendencia que no ha dejado de consolidarse durante los últimos meses.

Obra de viviendas públicas paralizadas, en León y Castillo 95.

Obra de viviendas públicas paralizadas, en León y Castillo 95. / Andrés Cruz / LPR

En Canarias, este escenario nacional se ve agravado por las particularidades del territorio. La disponibilidad de suelo es limitada, el número de viviendas que salen al mercado sigue siendo insuficiente y la demanda continúa muy activa. Esta combinación provoca que muchas operaciones se cierren con rapidez y que los precios sigan escalando.

El precio de la vivienda usada en España subió un 15,8% interanual en junio y cerró el segundo trimestre con un valor medio de 2.823 euros por metro cuadrado

A esta presión se suma el interés de compradores que no buscan necesariamente una vivienda habitual. Inversores, demandantes de segunda residencia y compradores procedentes de otras comunidades o del extranjero también compiten por una oferta reducida, lo que estrecha todavía más el margen para los residentes.

La vivienda usada concentra buena parte de la demanda

Ante la falta de promociones de obra nueva, la vivienda de segunda mano continúa siendo la principal alternativa para quienes quieren comprar una casa. Se trata de un mercado más amplio y con mayor presencia de inmuebles disponibles, aunque esa mayor oferta no se traduce necesariamente en precios más bajos.

Al contrario, la elevada demanda ha impulsado de forma notable el valor de las viviendas usadas durante el último año. El incremento interanual del 15,8% refleja un mercado en el que cada vez resulta más difícil encontrar oportunidades a precios razonables.

En Canarias, esta situación se aprecia con especial claridad en los municipios costeros y en las principales capitales insulares. En muchas zonas, los anuncios permanecen poco tiempo activos y las viviendas con mejores condiciones encuentran comprador con rapidez.

La falta de oferta dispara el esfuerzo de las familias

Uno de los principales factores que explica el encarecimiento de la vivienda es la falta de inmuebles disponibles. En muchas zonas, la demanda supera con claridad a la oferta, y esa diferencia termina trasladándose al precio final de las operaciones.

En las Islas, este problema adquiere una dimensión mayor. La limitación física del territorio dificulta el crecimiento del parque residencial y la construcción de nuevas viviendas no avanza al mismo ritmo que las necesidades de la población. Como consecuencia, muchos compradores acaban compitiendo por un número reducido de inmuebles.

La subida de precios obliga además a realizar un mayor esfuerzo económico. Comprar una vivienda exige destinar una parte creciente de los ingresos familiares a la operación. Ahorrar para la entrada, asumir los gastos asociados y acceder a financiación suficiente son obstáculos cada vez más difíciles, especialmente para los jóvenes y para quienes intentan adquirir su primera casa.

En Canarias, donde los salarios no siempre crecen al mismo ritmo que el mercado inmobiliario, esta brecha resulta todavía más evidente. Muchas familias retrasan su decisión de compra o directamente descartan la operación ante la imposibilidad de asumir el coste.

Un mercado tensionado y con pocas señales de alivio

Pese al encarecimiento, el interés por comprar vivienda sigue siendo elevado. Muchas familias continúan viendo la compra de una casa como una inversión de largo plazo, mientras que otros compradores buscan proteger su patrimonio mediante la adquisición de inmuebles.

Canarias afronta una presión añadida por la escasez de oferta, la fuerte demanda y el peso de compradores que buscan segunda residencia o inversión

Ese equilibrio entre oferta reducida y demanda constante es uno de los principales motores del incremento de los precios. Mientras no aumente de forma significativa el número de viviendas disponibles, el mercado seguirá mostrando una fuerte presión.

Para Canarias, el escenario supone un reto social y económico de primer orden. El acceso a la vivienda se mantiene como una de las grandes preocupaciones del Archipiélago. La evolución del precio de la vivienda usada, la escasez de oferta y el aumento del esfuerzo económico seguirán marcando el mercado inmobiliario en los próximos meses.

Todo apunta a que la compra de vivienda continuará siendo una decisión cada vez más exigente para miles de familias canarias, en un contexto en el que el precio se consolida como uno de los principales obstáculos para acceder a una casa.

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