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Consumo

Las olas de calor en Canarias disparan aún más las ventas de agua y helados y 'hunden' las de legumbres

La Asociación de Supermercados de las Islas Canarias explica que el sector planifica con antelación estos cambios estacionales en la cesta de la compra

Dos personas toman un helado para combatir las altas temperaturas durante la ola de calor.

Dos personas toman un helado para combatir las altas temperaturas durante la ola de calor. / María Pisaca

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J. Plasencia

Santa Cruz de Tenerife

Las olas de calor y el aumento de temperaturas no solo están alterando las rutinas diarias de los canarios, sino también su cesta de la compra. Y en mayor medida que otros veranos. El agua, los helados y otros productos refrescantes ganan protagonismo en los supermercados durante los episodios de calor intenso, mientras que los alimentos 'de cuchara', como las legumbres, los guisos o los estofados, asociados a una cocina más elaborada, pierden peso.

Un estudio de la consultora Circana revela que, durante las olas de calor, las ventas de legumbres descienden en torno a un 19% respecto al mismo periodo del año anterior. Al mismo tiempo, aumenta la demanda de agua (8,6%), helados (10,9%), refrescos (6,4%) y ensaladas refrigeradas (casi un 10%). Mientras, retroceden también alimentos más vinculados a la cocina tradicional, como legumbres (-19%), arroz (-7%) o pasta (-5,6%), lo que refleja un cambio en los hábitos de consumo hacia opciones más ligeras y de preparación rápida. Algo habitual en verano pero que se acentúa con las temperaturas extremas de las últimas semanas.

Alonso Fernández, secretario general y principal portavoz institucional de la Asociación de Supermercados de las Islas Canarias (Asuican), explica que, más que una tendencia reciente, se trata de "un fenómeno ya estudiado" que modifica de forma clara los hábitos de compra cuando las temperaturas se disparan. "La parte de productos frescos, básicamente verduras y frutas, además de los helados, las cervezas y los refrescos, se incrementa de forma importante en estas fechas", señala.

En sentido contrario, pierden protagonismo los alimentos vinculados a una cocina más contundente. "Disminuyen claramente los productos de cuchara y determinados cortes de carne destinados a guisos o estofados. Son alimentos que asociamos a temperaturas más frías", apunta el responsable de Asuican, quien añade que durante el verano también baja el consumo de salsas y aumenta la demanda de productos ya preparados, al cocinarse menos en los hogares.

Un comportamiento previsto por el sector

Pese al fuerte aumento de la demanda de determinados productos, el director general de Asuican asegura que los supermercados no han tenido que realizar un esfuerzo extraordinario para garantizar el abastecimiento de agua, hielo o bebidas.

La razón es que el sector conoce perfectamente este comportamiento estacional y planifica con antelación sus pedidos. "Es algo muy habitual porque ocurre todos los años. Lo único que puede variar es el momento en que comienza ese periodo, dependiendo de cómo evolucionen las temperaturas, pero los establecimientos ya saben que el consumo va a cambiar y se abastecen de esos productos con suficiente previsión", explica. Por ello, sostiene que los consumidores no deberían encontrar dificultades para adquirir este tipo de artículos durante el verano, incluso en los momentos de mayor demanda.

Canarias sigue el mismo patrón

Fernández tampoco aprecia diferencias relevantes entre el comportamiento del consumidor canario con el de la península. Aunque las altas temperaturas puedan llegar antes al Archipiélago o prolongarse durante más tiempo, el efecto sobre la cesta de la compra es prácticamente idéntico. "Varía la fecha o la estacionalidad por cuestiones climáticas, pero cuando se produce el efecto, el comportamiento es prácticamente el mismo aquí que en la Península", señala.

A su juicio, esa similitud también está relacionada con el importante peso que tiene el turismo en el consumo de las Islas. "Al final también tenemos un componente muy importante de personas que vienen de fuera, por lo que las tendencias son prácticamente calcadas", afirma.

El estudio de Circana concluye precisamente que las olas de calor no provocan tanto un incremento del gasto como una redistribución de la cesta de la compra. Los consumidores sustituyen temporalmente los productos vinculados a una cocina más elaborada por alimentos frescos, bebidas y opciones listas para consumir, un cambio que, según confirma el sector de la distribución, también se repite verano tras verano en Canarias. Y en este, claro, con más razón.

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