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La UE lo hece oficial: las viviendas nuevas deberán tener esta calificación obligatoria para poder venderse

La Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios marca un antes y un después en el mercado inmobiliario europeo, porque los inmuebles de nueva construcción tendrán que cumplir este estándar mucho más exigente

Cómo deducir las obras por eficiencia energética en tu vivienda en la Declaración de la Renta 2023-2024

Juan Castro/Agencia Tributaria

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Los propietarios de viviendas construidas en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea, entre ellos España, deberán adaptarse a las nuevas exigencias de eficiencia energética aprobadas por Bruselas. La normativa, cuya aplicación será progresiva hasta 2030, obligará a que los inmuebles destinados a la venta o al alquiler alcancen una determinada calificación energética.

Esta estrategia se enmarca en los planes de la Unión Europea para reducir las emisiones contaminantes. La Comisión ha reformado la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) para incluir novedades que afectan ya a las viviendas de nueva construcción y a las ya edificadas.

Las viviendas nuevas tendrán que cumplir este requisito de emisiones

La principal novedad afecta a las promociones de obra nueva. Desde el 1 de enero de 2030, todas las viviendas que se construyan en los Estados miembros deberán ser edificios de cero emisiones (ZEB), lo que en la práctica supone alcanzar la calificación energética A, el nivel más alto de eficiencia dentro de la futura escala armonizada europea.

Calificación energética de la UE

Calificación energética de la UE / La Provincia

La normativa establece que las nuevas edificaciones residenciales no podrán generar emisiones de carbono durante su funcionamiento. Para conseguirlo, deberán incorporar sistemas altamente eficientes y recurrir a energías renovables para cubrir toda su demanda energética.

Esto implica:

  • Eliminación de calderas individuales de gas, gasóleo o carbón.
  • Uso de tecnologías como la aerotermia o la energía solar.
  • Aislamientos y materiales que reduzcan al máximo el consumo energético.

Además, los proyectos de nueva construcción también deberán calcular la huella de carbono generada durante todo el ciclo de vida del edificio, incluyendo la fabricación y transporte de los materiales empleados.

Los inmuebles que ya están construidos también acatarán estas exigencias

Uno de los cambios más importantes respecto a los primeros borradores es que la Unión Europea ha eliminado la obligación de que cada vivienda existente alcance una letra mínima concreta, como inicialmente se planteó con las calificaciones E y D.

Diferentes grados de calificación energética

Diferentes grados de calificación energética / La Provincia

En consecuencia, ningún propietario estará obligado por ley a reformar su vivienda para obtener una determinada letra energética antes de 2030.

En lugar de imponer obligaciones individuales, Bruselas fija objetivos para cada Estado miembro. España deberá reducir el consumo medio de energía de todo su parque residencial un 16% antes de 2030 y entre un 20% y un 22% antes de 2035.

El foco estará en los edificios menos eficientes

La directiva establece que al menos el 55% de esa reducción deberá lograrse actuando sobre el 43% de los edificios con peor comportamiento energético, generalmente aquellos que cuentan con certificados F o G.

Modelo pasaporte calificación energética A, la máxima en la UE

Modelo pasaporte calificación energética A, la máxima en la UE / LP

Para ello, los gobiernos podrán impulsar distintas medidas:

  • Programas de rehabilitación energética.
  • Ayudas y subvenciones para reformas.
  • Incentivos fiscales.
  • Planes específicos de renovación de barrios.

Aunque mantener una vivienda con una calificación baja no supondrá sanciones directas, los expertos prevén que el mercado sí penalice estos inmuebles con un menor valor de venta o alquiler frente a las viviendas más eficientes.

La nueva normativa también fija un calendario para abandonar los combustibles fósiles en los edificios. El objetivo final es que en 2040 desaparezcan completamente las calderas de combustibles fósiles en los edificios europeos.

Por último, la Unión Europea armonizará los certificados energéticos en todos los países para que una misma letra represente el mismo nivel de eficiencia en cualquier Estado miembro, facilitando así la comparación entre viviendas y aportando mayor transparencia al mercado inmobiliario europeo.

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