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Las licitaciones de vivienda protegida impulsan Canarias con una inversión récord

El aumento de la obra pública y el crecimiento de la construcción abren nuevas expectativas para facilitar el acceso a la vivienda en las islas

Manifestación en Las Rehoyas por el plan de reposición de viviendas

Nayra Bajo de Vera

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Eva de León

Eva de León

Las Palmas de Gran Canaria

La vivienda protegida vuelve a colocarse en el centro del debate sobre el acceso a un hogar en España y, especialmente, en Canarias, una de las comunidades donde la presión sobre el mercado inmobiliario es más intensa. En los últimos siete años, las administraciones públicas han licitado obras destinadas a vivienda protegida por un valor de 4.035 millones de euros, una cifra que refleja el esfuerzo realizado para incrementar el parque residencial asequible y responder a una demanda que no ha dejado de crecer.

Los datos forman parte del último informe del Observatorio de Vivienda y Suelo, elaborado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que también pone sobre la mesa otra cifra relevante: durante 2025 se finalizaron 137.330 viviendas, el volumen más alto registrado en los últimos años y un indicador de que la actividad constructora sigue recuperando ritmo tras un largo periodo marcado por la desaceleración del sector.

Canarias, una de las comunidades donde más se necesita vivienda protegida

En Canarias, la falta de oferta de vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales problemas sociales y económicos. El crecimiento de la población, la elevada demanda residencial y la fuerte presión del mercado turístico han complicado durante años el acceso a una vivienda, especialmente para jóvenes y familias con ingresos medios.

Vistas del edificio de las 148 nuevas viviendas protegidas de Las Rehoyas

Vistas del edificio de las 148 nuevas viviendas protegidas de Las Rehoyas / Andrés Cruz

En este escenario, el incremento de las licitaciones de vivienda protegida cobra una importancia especial. Aunque el informe analiza el conjunto nacional, las inversiones impulsadas por las distintas administraciones suponen una oportunidad para que comunidades como Canarias puedan ampliar su parque público de viviendas y desarrollar nuevos proyectos adaptados a las necesidades actuales.

El archipiélago lleva tiempo reclamando un mayor volumen de promociones públicas para reducir la dependencia del mercado privado, donde los precios tanto de compra como de alquiler continúan situándose entre los principales motivos de preocupación para miles de residentes.

Más de 4.000 millones para reforzar el parque público

El informe del Observatorio de Vivienda y Suelo detalla que entre los años recientes se han alcanzado 4.035 millones de euros en licitaciones destinadas específicamente a actuaciones relacionadas con vivienda protegida.

Esta inversión incluye proyectos promovidos por distintas administraciones públicas con el objetivo de construir nuevas viviendas, desarrollar suelo residencial y mejorar la disponibilidad de inmuebles destinados a políticas sociales.

La cifra pone de manifiesto un cambio de tendencia respecto a años anteriores, cuando la construcción de vivienda pública había experimentado una notable caída tras la crisis inmobiliaria. Ahora, la recuperación de la inversión busca responder a uno de los mayores retos actuales: aumentar la oferta disponible para contener la presión sobre los precios.

Promoción de vivienda pública en el barrio lagunero de Las Chumberas.

Promoción de vivienda pública en el barrio lagunero de Las Chumberas. / MARÍA PISACA

En territorios como Canarias, donde el acceso a la vivienda figura entre las principales preocupaciones ciudadanas, estos proyectos representan una herramienta clave para facilitar nuevas promociones destinadas a quienes tienen mayores dificultades para acceder al mercado libre.

La construcción vuelve a acelerar en 2025

Otro de los datos destacados del informe es la evolución de la actividad constructora. Durante 2025 se terminaron 137.330 viviendas, una cifra que confirma la recuperación del sector y supone el mayor número de viviendas finalizadas en varios años.

El incremento responde tanto a promociones privadas como públicas y refleja que numerosos proyectos iniciados en ejercicios anteriores han llegado finalmente a su conclusión.

Para el mercado inmobiliario, este crecimiento resulta especialmente relevante porque permite incrementar la oferta disponible en un momento en el que la demanda continúa siendo elevada prácticamente en todo el país.

En Canarias, cualquier aumento de la oferta residencial tiene un impacto significativo debido al fuerte desequilibrio existente entre el número de viviendas disponibles y las necesidades reales de la población.

Un problema que sigue afectando a miles de familias

Pese al aumento de la construcción y al crecimiento de las inversiones públicas, los expertos coinciden en que el déficit de vivienda no desaparecerá a corto plazo.

La creación de nuevas promociones necesita tiempo y, además, debe ir acompañada de la disponibilidad de suelo urbanizable, financiación suficiente y colaboración entre administraciones públicas y sector privado.

En el caso de Canarias, las limitaciones territoriales propias de un territorio insular añaden una dificultad adicional al desarrollo de nuevas promociones residenciales. A ello se suma el incremento de los costes de construcción y la elevada demanda existente en municipios especialmente tensionados.

Por ese motivo, las políticas de vivienda protegida siguen siendo consideradas una de las principales herramientas para ampliar la oferta de hogares a precios inferiores a los del mercado libre.

La vivienda, uno de los grandes retos de Canarias

El acceso a una vivienda se mantiene como una de las principales preocupaciones de la sociedad canaria. Tanto administraciones como agentes sociales coinciden en que resulta necesario incrementar el parque público disponible y acelerar los proyectos ya previstos.

Las inversiones recogidas por el Observatorio de Vivienda y Suelo muestran que la apuesta por la vivienda protegida continúa creciendo y que existe una mayor implicación institucional para impulsar nuevas promociones.

Un trabajador de la construcción en plena faena.

Un trabajador de la construcción en plena faena. / ANDRÉS CRUZ

El desafío ahora consiste en transformar esas licitaciones en viviendas terminadas que puedan incorporarse cuanto antes al mercado y ofrecer soluciones reales a quienes buscan un hogar asequible.

Mientras tanto, el aumento de la actividad constructora durante 2025, con 137.330 viviendas finalizadas, supone una señal positiva para un sector que vuelve a ganar velocidad y que puede desempeñar un papel decisivo en la reducción del déficit residencial.

Para Canarias, donde el acceso a la vivienda condiciona cada vez más la economía familiar, el empleo y la fijación de población, la combinación entre nuevas promociones, inversión pública y desarrollo de vivienda protegida será determinante en los próximos años para intentar equilibrar un mercado que continúa sometido a una enorme presión.

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