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Confirmado por la Ley de Propiedad Hoizontal: los niños pueden jugar al fútbol en la piscina de la comunidad en estos casos y los propietarios no se pueden quejar

La normativa no prohíbe expresamente los balones en las zonas comunes, y deja en manos de cada comunidad de vecinos la regulación de este conflicto

Estos son los casos en los que se puede jugar al fútbol en la piscina de la comunidad

Estos son los casos en los que se puede jugar al fútbol en la piscina de la comunidad / Freepik

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Es habitual que durante los meses de verano, las piscinas comunitarias se conviertan en campos de fútbol improvisados donde los niños juegan y se divierten. Las pelotas volando y los gritos de los menores son algunas de las molestias que pueden ocasionar. Estas actividades también generan conflictos entre vecinos, especialmente entre quienes consideran que pueden alterar la tranquilidad de la zona común. La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) establece los límites y las normas que deben respetarse para garantizar la convivencia en estos espacios compartidos.

Lo primero que deben conocer los propietarios es que la LPH no impide expresamente jugar al fútbol en la piscina de una comunidad. Sin embargo, sí sienta las bases para que cada comunidad cree unos estatutos que regulen este problema.

Las normas internas de la comunidad son las que deciden si se puede jugar

El artículo 6 de la Ley de Propiedad Horizontal permite que las comunidades aprueben Normas de Régimen Interior para organizar el uso de las zonas comunes. Es precisamente este punto el que se usa para hacer las prohibiciones en el área de la piscina. Los vecinos pueden aprobar que se prohíba "la utilización de balones o los juegos de pelota dentro del recinto de la piscina".

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Los niños pueden jugar a la pelota si la comunidad no regula esta cuestión / Archivo

Esto puede afectar tanto al césped como al área perimetral, e incluso el interior de la piscina. Si estas normas existen, todos los propietarios, inquilinos y ocupantes están obligados a cumplirlas, aunque no hayan participado en su aprobación. Sin embargo, si la comunidad no ha regulado esta cuestión, los niños sí podrían jugar siempre que no se generen molestias ni riesgos para otros usuarios.

Cuándo sí podría estar permitido jugar al fútbol en la piscina

Existen situaciones en las que jugar con una pelota no supondría un incumplimiento. Por ejemplo, cuando la comunidad dispone de una zona específica de césped o un espacio recreativo separado de la piscina, siempre que las normas internas lo permitan.

También suele tolerarse el uso de pelotas hinchables pequeñas o de gomaespuma dentro del agua, especialmente cuando la piscina está prácticamente vacía y el juego no afecta al descanso ni a la seguridad del resto de vecinos. La situación cambia cuando se trata de un partido de fútbol con un balón reglamentario, ya que aumenta considerablemente el riesgo de golpes, daños materiales o accidentes.

Además, aunque el reglamento interno no diga nada sobre los balones, el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal sí ofrece herramientas para actuar cuando la actividad perjudica a otros propietarios. Este capítulo prohíbe realizar actividades que puedan calificarse como "molestas, peligrosas o dañosas para la comunidad".

Si el balón golpea a otros bañistas, rompe mobiliario, provoca continuas salpicaduras o impide disfrutar de la piscina con normalidad, el presidente de la comunidad puede requerir al responsable para que cese la actividad. Si las molestias persisten, incluso puede iniciarse una acción judicial de cesación.

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