Confirmado por un administrador de fincas y la Ley de Propiedad Horizontal: los propietarios deben pagar las reparaciones del garaje si su coche eléctrico se incendia, aunque la comunidad también asume parte de la responsabilidad en estos casos
La expansión de los vehículos eléctricos plantea nuevas dudas entre los vecinos sobre quién asume los daños cuando un incendio comienza en una plaza de garaje comunitaria y afecta al edificio o a otros coches

La Provincia
Cada vez son más los propietarios que apuestan por un coche eléctrico, y en los garajes comunitarios ya es habitual encontrar estos vehículos junto a sus correspondientes puntos de carga. Aunque sus ventajas medioambientales son indiscutibles, todavía generan dudas entre algunos vecinos por los posibles riesgos asociados a sus baterías, especialmente en caso de incendio. Ante esta situación surge una pregunta: si un vehículo eléctrico se incendia en un garaje y provoca daños en la comunidad, ¿quién debe hacerse cargo de los desperfectos?
La instalación de puntos de recarga no necesita autorización
La propia Ley de Propiedad Horizontal favorece la movilidad eléctrica. El artículo 17.5 de la LPH establece que cualquier propietario puede instalar un punto de recarga para uso privado en su plaza de garaje sin necesidad de que la junta apruebe la actuación. Él mismo deberá asumir el coste y la obra debe cumplir varios requisitos:
- Comunicar previamente la instalación a la comunidad.
- Asumir todos los gastos de instalación y consumo eléctrico.
- Cumplir la normativa técnica vigente, especialmente la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.
- No perjudicar elementos comunes ni afectar a los derechos del resto de propietarios.
Los especialistas en administración de fincas insisten en que la llegada masiva de vehículos eléctricos obliga a las comunidades a revisar sus pólizas de seguro, mantener correctamente las instalaciones eléctricas y comprobar que los sistemas de protección contra incendios funcionan adecuadamente.

Un conductor de un coche eléctrico en un punto de recarga. | | ANDRÉS CRUZ / Dalia Guerra
La propia LPH regula la instalación de los puntos de recarga, no contiene un artículo específico sobre incendios provocados por vehículos eléctricos. En estos casos, la normativa remite al artículo 1902 del Código Civil, que establece que quien cause un daño a otro por acción u omisión deberá repararlo.
Por eso, la responsabilidad dependerá siempre del origen exacto del incendio, una cuestión que deberán determinar los informes de los bomberos, los peritos y las compañías aseguradoras. El administrador de fincas Miguel Fernández Gallego, Admin Fregal, ha detallado en un vídeo qué ocurre en estos casos.
El propietario del coche suele ser el primer responsable
Si la investigación concluye que el incendio comenzó por un fallo interno del vehículo, como un cortocircuito o un problema en la batería, el propietario del coche será quien deba responder frente a la comunidad y al resto de vecinos.

Europa Press
En estos casos, el seguro de responsabilidad civil del vehículo será el encargado de cubrir los daños ocasionados a terceros, incluyendo los desperfectos en la estructura del garaje y en los vehículos estacionados en plazas cercanas. En cambio, los daños sufridos por el propio coche únicamente estarán cubiertos si el propietario dispone de una póliza que incluya la garantía de incendio o un seguro a todo riesgo.
Los expertos recuerdan que la mera existencia de un vehículo eléctrico no implica una responsabilidad automática. Es necesario demostrar cuál fue el origen del fuego y si existió algún tipo de negligencia por parte del propietario.

España tiene ya más estaciones de recarga de coches eléctricos que gasolineras / Archivo
Otro caso frecuente es que el incendio tenga su origen en el cargador instalado en la plaza de garaje. Si el fuego se inicia por un defecto del cargador, un cableado mal ejecutado o una manipulación indebida, la responsabilidad recaerá igualmente sobre el titular de esa instalación.
Por este motivo, muchos administradores de fincas recomiendan que los puntos de recarga cuenten con el correspondiente certificado de instalación eléctrica y estén vinculados a una póliza que cubra posibles daños.
La comunidad también puede ser responsable
No siempre toda la responsabilidad recae sobre el propietario del vehículo. Si el peritaje demuestra que el incendio se vio favorecido por una avería en la instalación eléctrica general del edificio, por un deficiente mantenimiento del garaje o por fallos en elementos comunes como la ventilación, las puertas cortafuegos o los sistemas de protección contra incendios, la comunidad de propietarios también podría asumir parte de la responsabilidad.
En este supuesto sería el seguro de responsabilidad civil de la comunidad el que respondería inicialmente por los daños ocasionados.
Por eso, los propietarios deben tener claro que la responsabilidad por un incendio nunca se determina únicamente porque el fuego haya comenzado en un coche eléctrico. Cada caso requiere un análisis técnico individualizado para establecer si el origen estuvo en el vehículo, en el punto de recarga, en una deficiencia del edificio, circunstancias que determinarán finalmente quién deberá asumir el coste de los daños.
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