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Solo el 11% de los canarios realizó mejoras energéticas en su vivienda en los últimos cinco años

La barrera económica aparta de la rehabilitación al 78% de quienes la necesitan y se intensifica en las Islas por el sobrecoste de importar materiales

Dos trabajadores en una construcción en Canarias.

Dos trabajadores en una construcción en Canarias. / Andrés Cruz

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Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

Buscar casa es complicado, pero reformarla también. Canarias tiene uno de los parques residenciales más jóvenes del país en tanto que el 58% de sus construcciones tienen menos de 40 años. Sin embargo, la autoconstrucción y el ahorro en la utilización de ciertos materiales, así como las normativas que existían antes de la entrada en vigor en 2006 del Código Técnico de la Edificación son algunos de los factores detrás de que tres de cada cuatro viviendas en las Islas necesitan una rehabilitación para mejorar la eficiencia energética. Además, según el informe Radiografía de las reformas para mejorar la eficiencia energética de las viviendas en España, publicado por EsadeEcPol a partir de los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, el 78% de los españoles que deben hacer una reforma de este tipo no la hacen por motivos económicos.

Canarias se mantuvo en 2025 entre las comunidades autónomas con menor porcentaje de población que declara haber realizado mejoras en su vivienda, pese al avance registrado desde 2023. El Archipiélago comparte la parte baja del ranking con Andalucía y Extremadura, muy lejos de territorios como Navarra, el País Vasco o Baleares, que encabezan las tasas de rehabilitación residencial. La evolución evidencia que, aunque cada vez más hogares canarios acometen reformas, el ritmo continúa siendo insuficiente para reducir la brecha con el resto del país.

En concreto, apenas el 11,2% de la población canaria de 16 o más años declaró haber realizado mejoras de eficiencia energética en su vivienda durante los cinco años anteriores, el porcentaje más bajo de todas las comunidades autónomas. Aunque supone un avance de 4,4 puntos frente al 6,9% registrado en 2023 se mantiene muy lejos del 26% que superan Navarra, País Vasco y Baleares.

¿Pero a qué se refiere la rehabilitación en materia de eficiencia energética? Pues bien, el CEO de CA Studio Arquitectos, Carlos Arbelo, aclara que este concepto engloba todas aquellas actuaciones destinadas a reducir el consumo de energía y mejorar el aislamiento y el confort de las viviendas. Una de las medidas más habituales se centra en evitar las pérdidas de temperatura a través de los cerramientos: "Lo primero que suele hacerse es cambiar las ventanas antiguas por otras con rotura de puente térmico y doble acristalamiento".

También se puede actuar sobre los sistemas utilizados diariamente en el inmueble. "Otra actuación importante es sustituir los antiguos termos o sistemas de producción de agua caliente por equipos más eficientes", explica. En aquellos casos en los que se realiza una rehabilitación más completa, las obras pueden afectar directamente a la envolvente del edificio: "La intervención más profunda consiste en aislar la fachada, ya sea desde el interior o mediante un sistema de aislamiento térmico exterior".

La incorporación de energías renovables representa otro paso hacia la reducción del consumo, aunque no siempre resulta sencilla en las construcciones de mayor antigüedad. De hecho, el Archipiélago cerró mayo con 24.991 instalaciones de autoconsumo conectadas a la red de distribución. Una cifra que multiplica por 16 los registros de hace apenas tres años. Eso sí, "adaptar un edificio antiguo a placas solares u otros sistemas de autoconsumo puede ser complicado porque también hay que intervenir en el cableado y en las instalaciones existentes", advierte el arquitecto.

Esa antigüedad y la falta de adaptación del parque residencial ayudan a explicar que Canarias presente los peores resultados del país en eficiencia energética de las viviendas. El 60,59% de los inmuebles certificados en las Islas obtiene la letra G, la calificación más baja posible tanto en emisiones de CO₂ como en consumo de energía primaria no renovable. Se trata, con diferencia, del porcentaje más elevado de todas las comunidades autónomas, frente a una media nacional que gira en torno al 14% o 15%.

¿El freno para este cambio? El precio. "Cuando hablamos de edificación, todo es caro, los precios siguen subiendo y siempre hablamos de inversiones relativamente altas”, explica el arquitecto a cargo del asesoramiento sobre tramitaciones en materia de eficiencia energética, Pedro Hernández. El experto apunta al contexto internacional como un agravante para el encarecimiento de materiales. “En las Islas influye doblemente. No tenemos producción de materiales industriales ni materia prima, con lo cual prácticamente todo se trae de fuera”, señala. Y, aunque es complicado estimar un presupuesto para este tipo de obras, Carlos Arbelo asegura que las reformas "no bajan de los 500 o 600 euros por metro cuadrado".

Las ayudas públicas tratan de reducir esa barrera económica, pero su alcance sigue siendo limitado. Canarias contabilizó 2.579 aprobaciones para la rehabilitación de viviendas entre 2023 y 2025, una cifra inferior a la registrada en comunidades como Cataluña, La Rioja o Cantabria. En el Archipiélago, los programas vinculados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Prtr) son gestionados por el Instituto Canario de la Vivienda, encargado de canalizar las subvenciones destinadas a mejorar la eficiencia energética y el estado de los inmuebles.

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