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Sector primario

Los plataneros de Canarias tocan fondo tras caer un 55% el precio en origen

El exceso de oferta y la escasa demanda reducen los ingresos de los agricultores a 40 céntimos por kilo, una cantidad que no cubre ni el coste de producción

Dos agricultores recogen plátanos en una finca del Archipiélago.

Dos agricultores recogen plátanos en una finca del Archipiélago. / Europa Press

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Las Palmas de Gran Canaria

Agosto no siempre es sinónimo de vacaciones y descanso. Para los productores de plátano canario, el octavo mes del año marca el momento más delicado de la campaña. Cada verano se repite el mismo patrón. Los ingresos del agricultor se desploman hasta niveles que, en muchos casos, no permiten cubrir los costes de producción. Y este año continúa esa tendencia. El precio en origen de la fruta enviada al resto de España ha caído un 55% en el último mes. Los datos del Informe de Coyuntura Semanal, que publica en su web el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, reflejan que en la semana del 22 de junio el kilo se pagó al productor a unos 0,91 céntimos y ahora solo llega al 0,41 céntimos. Muy por debajo de los 0,80 céntimos que cuesta de media la producción de un kilo de plátano canario. "La realidad es que estamos sufriendo una época bastante complicada para el sector", reconoce el presidente de la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan), José Carlos Rendón.

El escenario no es nuevo. El sector conoce bien la tormenta perfecta que se forma siempre por estas fechas. El calor, el exceso de oferta, la competencia de la banana y de las frutas de temporada veraniega y el parón escolar hunden los precios y ponen a los plataneros contra las cuerdas. La alta dependencia del mercado peninsular tampoco pone las cosas fáciles. La caída del ingreso final que percibe el agricultor canario cuando se liquida la fruta comercializada ha sido progresiva. La fruta isleña se pagó en la semana 29 - del 13 de julio al 19 de julio- a 0,41 céntimos el kilo, pero solo una semana antes los cosecheros recibieron 0,51 céntimos por kilo. "Nos quedan un par de semanas críticas y ya empezaremos a remontar de cara a septiembre", explica el representante de los plataneros canarios.

Circuito habitual

Mientras tanto, el sector trata de aliviar la presión sobre el mercado retirando parte de la producción del circuito habitual de comercialización. Desde hace varias semanas distintas organizaciones de productores han intensificado los envíos de plátano a Marruecos y han reactivado las donaciones al Banco de Alimentos con el objetivo de reducir el volumen de fruta que llega a la Península y evitar un mayor desplome de los precios. Son medidas de emergencia que buscan contener una situación que se repite verano tras verano y que este año vuelve a poner en aprietos a miles de agricultores.

Marruecos y el Banco de Alimentos se convierten en la vía de escape para retirar fruta del mercado

Sobre la mesa tampoco se descarta recurrir, si fuera necesario, a la denominada pica, una medida excepcional que consiste en retirar y destruir parte de la producción de plátanos desde el origen para evitar la caída de los precios por exceso de oferta. Es una fórmula que requiere la autorización de la Consejería de Agricultura y ya se ha aplicado en campañas anteriores. Es un camino que no le gusta coger a los productores, que ven cómo una parte de una cosecha - en la que tanto tiempo y dinero han invertido- termina sin comercializarse. "Son medidas que siempre hacen mucho ruido y la realidad es que incomodan a los agricultores que llevan mucho tiempo cuidando sus plantas para después ver que no hay manera de comercializarla", explica Rendón.

Mejorar la planificación

Sin embargo, el presidente de Asprocan insiste en que la solución de fondo pasa por mejorar la planificación comercial. A su juicio, las organizaciones de productores deben llegar al verano con una parte importante de la fruta ya comprometida con las cadenas de distribución y con precios previamente acordados. El problema aparece cuando la producción llega al mercado sin un comprador definido y acaba vendiéndose a través de subasta. En ese momento, explica, el exceso de oferta provoca una caída generalizada de los precios que termina repercutiendo en toda la cadena. "Las organizaciones de productores tienen que hacer un esfuerzo tremendo en la comercialización para poder tener colocada la fruta antes de que se corte", sostiene Rendón. El responsable de Asprocan recuerda que el sector conoce con varios meses de antelación el volumen aproximado de fruta que llegará al mercado, por lo que considera posible organizar con mayor previsión tanto la producción como las ventas para amortiguar el impacto de los meses de menor consumo. Y así evitar que las semanas de verano sean sinónimo de "desplome" de las ganancias de los agricultores canarios.

En estas semanas tan complicadas para el sector se entiende el peso que tiene el Posei en la supervivencia del sector primario canario. Los productores de plátano reciben una ayuda que ronda los 34 céntimos por kilo comercializado y que permite amortiguar parcialmente las pérdidas durante los meses más difíciles del año. Aun así, ese apoyo no evita que muchos agricultores vendan por debajo de los costes de producción, especialmente cuando la calidad de la fruta disminuye y la comercialización se complica, como ocurre habitualmente durante el verano. El sector mira ahora a septiembre y confía en que la reapertura de los colegios y la recuperación del consumo permitan dar un respiro al mercado.

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