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Junio confirma el aterrizaje suave de la llegada de turistas a Canarias, pero los altos precios permiten facturar lo mismo que el año pasado

El Archipiélago pierde 117.571 (-1,3%) visitantes en el primer semestre del año, pero se repiten los 11.583 millones de euros de ingresos

Turistas en la playa de Las Canteras de la capital grancanaria.

Turistas en la playa de Las Canteras de la capital grancanaria. / ANDRÉS CRUZ

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Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Las Palmas de Gran Canaria

Tercer mes consecutivo de pérdida de turistas en comparación con el pasado año. El cierre del primer semestre de este año sirvió para constatar el aterrizaje suave de la actividad intuido desde enero por los operadores alojativos canarios y plenamente consolidado con el ataque que EEUU e Israel lanzaron en los últimos días de febrero contra Irán regando de zozobra la economía mundial. El retroceso –117.571 viajeros menos (-1,3%)– registrado entre los meses de enero y junio, según la Estadística de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur) no se reflejó, sin embargo, en la facturación, que se mantiene intacta.

La Encuesta de Gasto Turístico (Egatur) revela unos ingresos de 11.853 millones de euros en la primera mitad del ejercicio. ¿Cómo es posible? La creciente demanda permitió a los hoteleros de las Islas negociar al alza los contratos con los turoperadores. Es ese encarecimiento el que sostiene el volumen de negocio a pesar de un retroceso que, por otra parte, ya se descontaba. Ni el sector público ni el privado entienden sana una demanda en permanente ascenso. El ciclo de crecimiento se prolongaba desde el momento en que se superó el golpe de la pandemia.

Descontado

Los cambios de prevalencia en la conformación de las estructuras de gastos de los hogares tampoco lo resisten todo. Si bien es cierto que el mercado alemán se ha mantenido sólido en una situación de retroceso de su economía por dos años consecutivos –impensable antes de la crisis sanitaria–, también se sabía que el protagonismo adquirido por el ocio frente al ahorro no podía ser perenne.

Hablamos en ese caso del segundo mercado emisor para el Archipiélago, que al paso por el ecuador de 2026 ya luce signo negativo (-3,5%), ha restado 50.011 clientes a la planta alojativa de las Islas y solo en el mes de junio se anotó una caída de dos dígitos (-11,7%).

Gran Canaria resiste

En buena lógica, las islas más desfavorecidas por la evolución de los números deben ser las más expuestas al comportamiento del mercado germano. Y así sucede en el caso de Fuerteventura (-10% de alemanes), cuya demanda se ha reducido en un 4,7% (-66.251 turistas). En cambio, Gran Canaria ha podido contener la sangría. Pierde solo un 2,9% de clientes teutones y lo compensa con sendos incrementos de neerlandeses (14.838), franceses (12.636) y, sobre todo, turistas británicos ( 20.368), siendo la única isla que evita le entrada en números rojos desde Reino Unido.

En los primeros seis meses del ejercicio, el principal mercado emisor aún logra crecer (0,4% y 12.304 visitantes más), aunque en junio su agotamiento se traduce ya a números.

Impacto en Tenerife

El mayor impacto lo recibe en este caso Tenerife, que pierde el 2,2% de la demanda en la primera mitad del año (-80.478 clientes). Prácticamente del mismo tamaño (-2,7%) es la caída en la isla del mercado británico. Por su parte, Lanzarote (-1,2%) contiene mejor el golpe que recibe por el inicio del camino de vuelta de este mercado.

Observar la evolución de los números permite afirmar que se está cumpliendo esa máxima de que llegan menos turistas pero con mayor capacidad de gasto. Es cierto, pero también que llegará el tiempo en el que se vuelvan a negociar los contratos con los turoperadores si la pérdida de turistas, sana por el momento, se sostiene en el tiempo. Tener camas vacías llevará a los gigantes de la turoperación a exigir a los hoteleres mejores precios y al diseño de políticas de promoción que también incidan en un alivio para la clientela.

Más gasto medio

Mientras ese momento llega, los 1.520 euros de gasto medio que invirtió cada turista de los llegados entre enero y junio, superaron en un 0,6% la inversión que realizaron los visitantes que eligieron la comunidad autónoma en el mismo periodo del año pasado.

El sexto mes del año refleja de mejor manera el contexto irreal en el que se rubricaron los contratos cuando aún la inflación no había vuelto a tensionarse tras desatar la inestabilidad de los mercados Trump y Netanyahu. Ese incremento del 0,6% en el semestre se disparó hasta el 4,6% en el caso solo de junio; un alza del 4,7% si se analiza el gasto medio diario.

Fuerteventura padece con mayor intensidad la caída de la demanda procedente de Alemania

La pérdida de poder adquisitivo que el avance de los precios inflige a las rentas de las familias también tiene reflejo en la duración de los viajes. Si se dispone de menos dinero, es necesario reducir los días de estancia en el destino. La media en la primera mitad del año fue de 7,94 días, que ya es un 0,34% menos que en la primera mitad del año pasado; en junio se redujo aún más, a 7,60 días.

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