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Confirmado por la Ley Propiedad Horizontal: la comunidad puede parar la reforma a un propietario que incumple estas obligaciones

La normativa reconoce el derecho de cada vecino a reformar su vivienda, pero establece límites cuando los trabajos afectan a la estructura del edificio, los elementos comunes o al resto de propietarios

Reforma del interior de una vivienda

Reforma del interior de una vivienda / Sinco reformas

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Luis Miguel Mora

Luis Miguel Mora

Los propietarios que tengan una reforma en marcha o estén pensando en iniciar una pueden encontrarse con un importante obstáculo si no consiguen los votos necesarios en la junta de vecinos. La comunidad de propietarios puede impedir determinadas obras cuando no se cumplen los requisitos establecidos por la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), por lo que los afectados deberán seguir una serie de trámites antes de llevarlas a cabo.

Todas las obras que se realizan dentro de un piso deben respetar la seguridad del edificio, los elementos comunes y los derechos del resto de vecinos. Cuando no se respeta alguna de estas obligaciones, la comunidad puede exigir la paralización inmediata de los trabajos e incluso acudir a los tribunales para frenar la reforma.

OBREROS (ALBAÑILES) TRABAJANDO EN UNA OBRA DE REFORMA DE UNA VIVIENDA O PISO EN LA CALLE VENEZUELA ( VIGO ). SECTOR CONSTRUCCION. TRABAJADORES. TRABAJO. REFORMAS. HOGAR

Estas reformas se pueden paralizar / MARTA G. BREA / FDV

El objetivo de la LPH es evitar que una actuación individual termine perjudicando al conjunto del inmueble. Por ello, aunque muchas reformas interiores no requieren autorización de la junta de propietarios, sí existen situaciones en las que la comunidad tiene respaldo legal para intervenir.

Cuándo puede intervenir la comunidad de propietarios

El artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal permite realizar modificaciones dentro de una vivienda siempre que "no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario".

Entre los principales supuestos en los que la comunidad puede actuar destacan:

  • Obras que afecten a la estructura, como derribar muros de carga, modificar pilares, vigas o forjados.
  • Cambios en la fachada o en la estética exterior, por ejemplo cerrar una terraza, cambiar ventanas por otras de distinto diseño o instalar aparatos visibles desde el exterior sin autorización.
  • Intervenciones sobre elementos comunes, como bajantes generales, patios, rellanos o conductos comunitarios.
  • Daños a otros vecinos, si la reforma provoca humedades, grietas, roturas de instalaciones o cualquier perjuicio en otras viviendas.
  • Ausencia de comunicación previa, ya que la ley obliga a informar al presidente o al administrador antes de iniciar las obras, incluso cuando se trate de una reforma interior.

Además, no todas las obras necesitan el visto bueno de la comunidad. Los propietarios pueden renovar su vivienda cuando los trabajos se desarrollan exclusivamente dentro del inmueble y no afectan a la configuración del edificio.

Dos albañiles realizan una reforma en un baño en una vivienda de Barcelona.

Dos albañiles realizan una reforma en un baño en una vivienda / CARLOS MONTANYES

Este es el caso de actuaciones como: cambiar el suelo, pintar, renovar la instalación eléctrica, sustituir la fontanería interior o modificar la distribución de las habitaciones eliminando tabiques que no sean estructurales.

Aun así, la LPH obliga a comunicar previamente el inicio de estas obras al presidente o al administrador de la finca para que la comunidad tenga conocimiento de los trabajos y pueda comprobar que no afectan a zonas comunes.

La comunidad puede acudir al Ayuntamiento o a los tribunales

Si considera que una reforma vulnera la ley, la comunidad dispone de varias herramientas para intentar detenerla. La primera es en un requerimiento formal al propietario para que suspenda los trabajos y restituya los elementos afectados. Si la situación continúa, también puede denunciar la obra ante el Ayuntamiento cuando carezca de licencia urbanística o incumpla la autorización concedida.

Además, la comunidad puede presentar una demanda judicial solicitando la suspensión cautelar de las obras. En estos procedimientos, el juez analizará si realmente se están alterando elementos comunes o incumpliendo las obligaciones previstas en la Ley de Propiedad Horizontal.

Por eso, realizar una obra sin respetar la normativa puede salir muy caro. Antes de iniciar cualquier reforma conviene comprobar si los trabajos afectan únicamente al interior de la vivienda o si requieren autorización de la comunidad o de permisos municipales.

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