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Mercado laboral

'Aluvión' de retrasos en obras en comunidades de vecinos de Canarias por la falta de trabajadores

Los administradores de fincas de las dos provincias alertan de una saturación de las empresas que genera demoras en las reparaciones

Dos obreros trabajando en la construcción de unas viviendas en el Archipiélago.

Dos obreros trabajando en la construcción de unas viviendas en el Archipiélago. / Arturo Jiménez

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J. Plasencia

Santa Crus de Tenerife

Las comunidades de propietarios de Canarias están encontrando cada vez más dificultades para sacar adelante obras y reparaciones. La falta de mano de obra en la construcción y en los distintos oficios, la elevada carga de trabajo de las empresas y la incertidumbre sobre los costes están alargando los plazos hasta en varios meses, según advierten los Colegios de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, que afirman que es una situación "insostenible".

Los Colegios de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas señalan que hay empresas que ya tienen prácticamente cubierta su agenda anual y que una obra aprobada actualmente puede demorarse hasta dentro de cinco o seis meses. "Para planificar cualquier obra de cara a futuro ten por seguro que las fechas previstas pueden ser cinco o seis meses sin ningún problema", afirma Elena Azparren, presidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Las Palmas (CAF Las Palmas). La situación afecta tanto a actuaciones de mayor envergadura como a reparaciones más sencillas en edificios y viviendas.

"Hasta para arreglar algo tan sencillo como un telefonillo hay lista de espera", expone la presidenta del colegio de Las Palmas.

Presupuestos que caducan antes de poder aprobarlos

Asimismo, la preocupación por el aumento de los costes también crece. Azparren señala que incluso durante el periodo que transcurre entre la elaboración de un presupuesto y su aprobación "te puedes llevar una sorpresa", ya que el contratista puede comunicar que sus costes han aumentado y que, por tanto, no puede mantener las condiciones inicialmente planteadas. En esos casos, el presupuesto queda invalidado y la comunidad debe solicitar uno nuevo, previsiblemente más caro.

Los contratistas ofrecen presupuestos de 15 días por el rápido incremento de los materiales.

"Ahora te dicen que el presupuesto tiene una validez de 15 días, eso no lo había visto yo en la vida", afirma Azparren. La presidenta del colegio considera que ese plazo dificulta incluso que las comunidades puedan completar los trámites necesarios para aprobar una actuación. "En 15 días no tienes tiempo ni a celebrar la reunión", sostiene.

En Tenerife, el presidente del CAF tinerfeño, Luís García, también señala que las empresas tienen sus agendas prácticamente completas y que algunas obras pueden quedar incluso paralizadas una vez iniciadas por falta de personal o porque la compañía debe atender simultáneamente otros encargos. A ello se suman los retrasos provocados por las lluvias de los últimos meses.

Los seguros, otro cuello de botella

Los retrasos también se producen cuando la actuación está vinculada a un siniestro y requiere la intervención de una compañía aseguradora. El Colegio de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife explica que, una vez comunicado el parte, las aseguradoras recurren habitualmente a pequeñas empresas de reparación que también se encuentran sometidas a una elevada demanda. “Con las aseguradoras sucede exactamente lo mismo, porque cuando das el parte, llaman a las pequeñas empresas de reparaciones, y ponte a esperar”, expone García.

El resultado son esperas que pueden prolongarse durante meses. El colegio tinerfeño recoge el caso de un siniestro provocado por la rotura de un termo que provocó daños por agua en dos viviendas. Tres meses después, las familias afectadas todavía estaban esperando a que se completasen algunos de los trabajos presupuestados de carpintería y pintura.

Los administradores aseguran que esta situación incrementa además la carga de trabajo de sus despachos y aumenta la frustración de los trabajadores. "Y el cansancio del personal, que ve cómo se abren expedientes que no se pueden finalizar tras la gestión de los partes" coinciden los colegiados.

Por esto mismo, buena parte del tiempo se dedica a realizar un seguimiento constante de las empresas y de las aseguradoras para conseguir que los trabajos pendientes se ejecuten. "Mientras, el propietario desesperado porque tiene una humedad", expone el presidente del CAF tinerfeño. El problema adquiere especial gravedad cuando se trata de una avería urgente que afecta directamente a una vivienda.

Un problema nacional

La falta de profesionales no es una situación exclusiva de Canarias ni responde únicamente a la condición insular del Archipiélago. Los colegios de administradores de fincas de las dos provincias señalan que el problema se repite también en todo el territorio peninsular y afecta de forma general al sector de la construcción y las reformas. El Colegio de Tenerife recuerda que las dificultades para encontrar trabajadores han sido trasladadas también por otros colegios profesionales, la Fecam y las organizaciones empresariales.

Los colegios advierten de un déficit de hasta 700.000 obreros de la construcción en España.

Las cifras dan una idea de la dimensión del problema. Según los datos que recoge el CAF tinerfeño, en España faltan alrededor de 25.000 fontaneros y 700.000 albañiles y trabajadores de la construcción y las reformas. Una carencia que dificulta que las empresas puedan asumir el volumen de encargos existente y que termina repercutiendo en los plazos y en los precios que afrontan las comunidades de propietarios.

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