La necesidad de pedir perdón y de perdonar es uno de los valores más importantes que debemos inculcar a nuestros hijos. El motivo es que a través del perdón, nuestros hijos conectarán con la generosidad y la compasión y les estaremos ayudando a tener buenas relaciones personales, de amistad.

Además, fomentaremos su empatía. Para perdonar a alguien hace falta ponerse en su lugar, entender qué le ha podido ocurrir para comportarse de esta manera.

Pero ¿cómo puedo enseñar a mi hijo a pedir perdón? En el libro 'El arte de educar jugando', el Doctor en psicología Nicolás Sánchez Álvarez nos da algunas claves.

¿Cómo puedo enseñar a mi hijo a pedir perdón?

Lo primero que nos deja claro Nicolás Sánchez es que "no debemos obsesionarnos con que nuestro hijo pida disculpas automáticamente. Será con el tiempo que aprenderá a pedir perdón y a entender lo que ello conlleva". Pero sí podemos ir facilitando el proceso para que aprendan a pedir perdón. Nicolás nos cuenta cómo:

Siendo modelos de conducta

Si queremos que nuestro hijo aprenda a perdonar y a pedir perdón, deberíamos empezar por lo más básico: siendo sus modelos de conducta. Por lo que deberíamos "ser humildes y pedir perdón cuando nos equivocamos a dañamos a alguien, también a nuestros hijos". Y este punto es muy importante porque "muchos padres no piden perdón a sus hijos porque creen erróneamente que de esta forma perderán autoridad".

Pedir perdón a nuestros hijos cuando nos hayamos equivocados no nos hará perder autoridad en absoluto y, en cambio, le estará enseñando a ellos a hacerlo

Explicándoles el contexto

Dependiendo de la edad que tenga el niño, puede no entender o no ser consciente de que con su conducta o comentario ha hecho daño a alguien. Es decir, muchas veces, detrás de una mala conducta, no hay mala intención. En este caso, nos dice Nicolás, "debemos pedir solo aquellas cosas que sean razonables para su edad y su nivel de entendimiento. También podemos explicarle, de una manera que lo entienda, por qué eso que ha hecho ha herido a otra persona".

Reconocer su esfuerzo

Cuando nuestro hijo pida disculpas por algo que ha hecho, por mucho que estemos enfadados por su comportamiento, debemos reconocer su esfuerzo y agradecerles habernos pedido perdón. De esta forma, estaremos reforzando esta acción.

Enseñarle a ponerse en el lugar del otro

Tanto para pedir perdón como para perdonar es necesario hacer un ejercicio de empatía, es decir, ponerse en el lugar de la otra persona. Por tanto, es vital que, "ante situaciones que se nos plantean en el día a día, les ayudemos a entender cómo cada comportamiento influye en lo que piensan y sienten otras personas". De esta forma, estaremos desarrollando la empatía de nuestros hijos.

Enmendar su error

No solo hay que enseñar a nuestros hijos a disculparse, sino a enmendar su error. Si, por ejemplo, nuestro hijo ha destrozado un puzle que estaba haciendo su hermana, debemos hacerle reflexionar sobre aquello que él puede hacer para que su hermana se sienta mejor. Por ejemplo, ayudando a hacer el puzle de nuevo.