El sueño de los bebés es uno de los causantes de los despertares continuos en los padres y madres cuando tienen un hijo.

Se despiertan muchas veces por la noche, no concilian el sueño a la hora que nosotros necesitamos descansar, se duermen solo un ratito y se despiertan llorando… Y así repetidas veces todos los días. Por eso, una de las grandes preguntas que todo padre y madre quiere obtener respuesta es: ¿cuándo dormirá mi bebé del tirón?

El reloj biológico no está desarrollado

Hay una explicación científica por la que los bebés no pueden mantener un sueño continuo. Los bebés presentan un sueño polifásico, es decir, tienen muchos periodos cortos de sueño durante todo el día, muchas veces acompañados de despertares ruidosos. Este no es el tipo de sueño que predomina en adultos, ya que tenemos un sueño monofásico, es decir, tenemos un solo descanso nocturno que dura entre 6-8 horas.

Los despertares continuos de los bebés se dan porque todavía no tienen desarrollado su reloj biológico. El reloj biológico de una persona se encuentra en el hipotálamo y regula los ritmos circadianos. Estos ritmos circadianos son los ritmos que adoptamos los humanos en un ciclo de 24 horas como respuesta a los cambios de luz y oscuridad. Es decir, cuando hay luz nos adaptamos a ella y estamos despiertos y cuando hay oscuridad tendemos a dormirnos.

Los bebés al nacer no tienen desarrollado su reloj biológico Pexels

Los bebés al nacer no tienen desarrollado este reloj biológico, por lo que necesitan un periodo de maduración y de adaptación para tener un sueño estable y regulado. “Mientras que las áreas del cerebro que generan el sueño se moldean mucho antes del nacimiento, el reloj de veinticuatro horas que controla el ritmo circadiano, el núcleo supraquiasmático, tarda un tiempo considerable en desarrollarse”, cuenta el científico especialista en sueño Matthew Walker en su libro ‘Por qué dormimos’.

Por eso, los bebés no siguen el mismo ritmo a la hora de descansar que nosotros, sino que todavía este reloj biológico se está adaptando a los diferentes cambios que afectan a sus ritmos circadianos.

La alimentación en bebés, sobre todo si se trata de lactancia materna, afecta también a las rutinas de sueño del bebé.

¿Cuándo se estabilizará el sueño del bebé?

Es normal que los primeros meses de vida los bebés tengan desregularizado su sueño, pero según vayan creciendo y cumpliendo años, sus ritmos y rutinas se van a ir acompasando a las nuestras. “Hasta los tres o cuatro meses de edad, un recién nacido no empezará a dar tímidas muestras de estar gobernado por un ritmo diario. Lentamente, el núcleo supraquiasmático comienza a adherirse a las señales repetitivas, como la luz del día, el cambio de temperatura y las comidas, estableciendo un ritmo cada vez más consistente de veinticuatro horas”, explica Walker.

Poco a poco, sus horarios de sueño se irán ajustando a los nuestros, siempre y cuando nosotros como padres y madres les vayamos marcando también los horarios para dormir y para comer.

"A partir del primer año del bebé, el núcleo del reloj supraquiasmático se rige más por los cambios de luz y está más despierto por el día, aunque se alterna con varias siestas, y duerme más por la noche. En la mayoría de los casos [al año], desaparecen los ataques indiscriminados de sueño y vigilia que antes salpicaban tanto el día como la noche”, añade Walker.

Si estáis preocupados porque vuestro hijo no para de despertarse, no hay por qué preocuparse, forma parte de su desarrollo biológico. A partir del primer año cumplido y hasta los cuatro años, su ritmo circadiano se estabilizará al completo.

Desde los cuatro años en adelante, los niños pasarán de tener un sueño polifásico a ir adquiriendo un sueño más monofásico en el que duerman entre 8 y 10 horas, y muchas veces lo complementarán con una siesta.