"Muy pocos votos". José Domingo Hernández, un histórico socialista lanzaroteño con más de mil batallas electorales a sus espaldas ya preveía a primera hora de la mañana a pie de urna donde ejercía de interventor del PSOE que la participación iba a ser muy baja en estas elecciones generales. Un presagio que al cierre de los colegios electorales se cumplía hasta el punto que Lanzarote se convertía a medida que iban saliendo los datos de participación en la isla con el menor número de personas que ejercieron su derecho al voto.

Unas elecciones a las que estaban llamados a votar un total de 82.262 conejeros, pero que en su gran mayoría prefirieron quedarse en sus casas y dar la espalda a sus representantes políticos.

Los candidatos lanzaroteños al Senado y al Congreso de los Diputados no dudaron en reclamar a lo largo de toda la jornada la participación de los electores conejeros. Pero sus demandas apenas fueron oídas por la ciudadanía.

El más madrugador a la hora de votar fue el candidato del PP a Congreso, Francisco Cabrera, quien ejercía su voto nada más abrir el colegio electoral del colegio de La Destila en Arrecife. Le seguía su compañero de partido, Óscar Luzardo, candidato popular al Senado y media hora después el socialista, Orlando Suárez que también optaba a la Cámara Alta.

Pedro San Ginés

El presidente del Cabildo conejero y candidato al Senado por CC, Pedro San Ginés, se acercaba a las urnas a las doce de la mañana en el colegio de Montaña Blanca en San Bartolomé. "Ahora son los ciudadanos los que deben tomar el protagonismo y la palabra", aseguraba San Ginés nada más ejercer su voto.

Un protagonismo que por la escasa participación apenas se notó en el resultado final. "A mí no se me ha perdido nada", comentaba un vecino de Arrecife a un amigo que se disponía a votar junto a su madre pasadas las doce de la mañana. De hecho en el primer avance de participación facilitado por el Ministerio del Interior a la una de la tarde había votado en Lanzarote el 21,57% del censo electoral, uno de los peores resultados de todo el país sólo superado por Melilla que había tenido un escaso 11%.

Una jornada marcada por la absoluta normalidad y sin incidentes que ni siquiera afectó a la constitución de las 142 mesas electorales de la isla. La Junta Electoral de zona en Lanzarote confirmaba ayer la ausencia de incidentes. "No se ha producido nada relevante" indicaba el secretario de dicho órgano electoral. Alguna equivocación de mesa a la hora de votar o quejas por la existencia de pegatinas de los partidos políticos en los colegios electorales fueron algunas de las reclamaciones.

El segundo avance de participación emitido a las cinco de la tarde volvía a caer como un jarro de agua fría entre los partidos políticos. Y es que apenas el 36,80% de los electores había acudido a depositar su voto. Una cifra sensiblemente inferior a la de las elecciones de 2008 en el que se registraba a esa misma hora un 41,71%. De nuevo, Lanzarote volvía a registrar los peores niveles de participación no solo de toda Canarias sino del conjunto del Estado.

"A cuentagotas", una de las vocales de la mesa electoral situada en San Francisco Javier en Arrecife resumía la jornada en esta circunscripción. Apenas algunas colas se pudieron apreciar a primera hora de la mañana en algunos colegios sobre todo en los núcleos rurales donde la participación es más elevada.