Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Rosa Díez

"Esto no va de izquierdas o derechas, va de democracia"

"Lo que mal empieza, mal acaba. Con los socios de moción de los que Sánchez se rodeó, ¿qué podía salir bien?", opina

Imagen de Rosa Díez durante la entrevista. lp/dlp

Rosa Díez reaparecía en escena el lunes en Barcelona junto con el filósofo Fernando Savater en una charla en la que ambos cofundadores de UPyD arropaban a la candidata popular Cayetana Álvarez de Toledo y alertaban del "peligro" que acecha a la democracia con la renovación de un gobierno del PSOE.

¿De verdad ve a Cayetana Álvarez de Toledo, la candidata del PP en Cataluña, como la única opción para salvaguardar la unidad de España?

En la Constitución caben todas las expresiones democráticas. Quienes defendemos el orden constitucional hemos de hacerlo juntos, más allá de las diferencias que tengamos sobre otras materias. No se trata de salvar España, sino de defender la democracia. No nos preguntamos si somos los únicos. Nos empeñamos en ampliar el espacio de los constitucionalistas. La Constitución no es un corsé. Ojalá hubiera más actos transversales en defensa de lo que nos une a los demócratas.

¿Qué opina de los escraches que están sufriendo determinadas formaciones, como Vox y Ciudadanos, en sus mítines de campaña?

Los escraches son un género que en España los totalitarios llamados de izquierdas lo pusieron en práctica hace tiempo para impedir que la democracia plena y la libertad de expresión se manifestara en todos los rincones de España. Yo misma he sufrido varios. El último, en la Complutense de Madrid, en 2010, organizado por Iglesias y los estudiantes que él arengaba para impedir que yo ejerciera mi derecho a la libertad de expresión. Si hubiéramos reaccionado colectivamente ante estos episodios, ya no se producirían, pero quiero recordar que para conseguir que se juzgara a quienes protagonizaron un violento boicot contra mí en la Autónoma de Barcelona, también en 2010, yo misma tuve que denunciarles ante los tribunales [tres de los inductores fueron condenados], porque la fiscalía se cruzó de brazos y las fuerzas políticas democráticas guardaron un indecoroso silencio, salvo excepciones particulares de algunos de sus miembros.

Su antigua compañera de partido, Maite Pagazaurtundúa, diputada y portavoz de UPyD en el Parlamento Europeo, recibió insultos y amenazas en su mitin junto a Albert Rivera en Rentería. ¿Esto le hace retrotraerse a usted, de alguna manera, a su etapa más activa en la política?

Lo dramático es que lo que podríamos llamar fascismo rojo se está extendiendo por toda España, no solo se ejerce en País Vasco y Cataluña. Hoy lo sufren Vox y Ciudadanos en Euskadi, PP en Cataluña, la procesión de Semana Santa en Valladolid [a los concejales del PSOE]? Sí, en España hay fascismo, pero está en la izquierda, bueno, en lo que ahora se llama izquierda.

¿Es la provocación una parte del juego electoral?

Los episodios de totalitarismo contra los partidos constitucionalistas se extienden por toda la geografía nacional. Los protagonizan los llamados podemitas y Bildu, pero quien señala a los enemigos, diaria y cotidianamente, es Sánchez, el propio presidente del Gobierno de España, y su partido, el PSOE. ¿O acaso es gratis que el PSOE y su gobierno califiquen permanentemente como fascistas y ultraderecha a Vox, PP y Ciudadanos? Quien provoca el odio es quien gobierna España gracias a un acuerdo de censura con los enemigos de la España constitucional y democrática.

¿Qué valor da a las encuestas de intención de voto? ¿Las toma como referencia?

Hace tiempo que las encuestas se han convertido en un arma de manipulación masiva. Se hacen para orientar el voto y no para saber qué es lo que piensan los votantes. Pero la gente está hasta el gorro de ser manipulada y no dice la verdad a ningún encuestador, más allá de la cocina, que termina manipulando lo que queda tras la muestra directa. Y luego nos sorprendemos de que, a pesar de todo ese ingente trabajo de ingeniería y manipulación, no acierten. Yo creo que el 28A nos vamos a llevar una sorpresa o susto, según cada cual lo mire, de aúpa.

Según todas las encuestas, el PSOE ganará estas elecciones. ¿Qué escenario prevé al albor de este pronóstico?

Si Sánchez sigue viviendo en la Moncloa, los golpistas serán indultados y será muy difícil que la España democrática que puso en marcha la Constitución del 78 sobreviva a cuatro años de gobierno del PSOE de Sánchez.

Lo que está claro es que estamos en un momento de decir adiós a los gobiernos monocolor y para alcanzar la Moncloa los partidos están obligados a llegar a coaliciones y alcanzar pactos.

Que las instituciones reflejen la pluralidad ideológica que existe en la sociedad siempre es bueno para la democracia, pero eso requeriría una ley electoral más justa, en la que el voto de cada ciudadano valiera lo mismo a la hora de transformarse en cargo electo. Porque el sistema español, que es formalmente proporcional, en la práctica es un sistema mayoritario que no es posible corregir en una segunda vuelta. Con lo cual, las distorsiones, desde el punto de vista del peso real del voto de cada ciudadano, se convierten en una traba democrática.

Los gobiernos en coalición son algo habitual en otros países europeos, ¿pero cree que España es una sociedad madura para aceptar este sistema de gobernanza?

España sí está madura; quienes no parecen estarlo son los líderes de los partidos políticos, que piensan únicamente en el interés electoral de su partido o en su futuro personal y no en el interés de España y en el futuro de las nuevas generaciones.

¿Vaticina un gobierno de izquierdas o de derechas?

Estas elecciones no van de izquierdas o derechas, al menos desde el punto de vista clásico de lo que esos conceptos representan. Estas elecciones van de democracia, ley e igualdad para todos los españoles, o supremacismo y ruptura de la unidad de la Nación y, por tanto, desigualdad entre españoles.

Podemos denuncia el funcionamiento de las cloacas del Estado, ¿en algún momento tuvo la sospecha de que su partido o usted estaban siendo investigados?

Nunca me sentí espiada. Lo único que me consta es que tanto en lo personal como en nuestra faceta de partido político hemos sido protegidos por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que con la abnegación y profesionalidad de sus miembros, hicieron posible que pudiéramos hacer política en un entorno tremendamente adverso cuando no peligroso.

¿De qué forma ha influido la irrupción de Vox en Andalucía en el escenario político actual?

La irrupción de Vox ha cambiado el mapa político de España. No solo está obligando a todos los demás a recolocarse y a hablar de cosas que ellos tenían fuera de la agenda política, sino que vaticina un panorama político completamente desconocido en nuestro país.

¿Cómo valora la gestión llevada a cabo por el Ejecutivo de Pedro Sánchez?

Desde el punto de vista político, ha sido un desastre para España. Sánchez ha dirigido todos sus esfuerzos a fomentar la peligrosa idea de las dos Españas, a dividir a los españoles, a romper la convivencia, a destejer todos los consensos que hicieron posible la Transición. Y desde el punto de vista de lo que es la gestión de Gobierno es un remake de lo peor de Zapatero: gastar lo que no tenemos, comprometer lo que no vamos a tener, mentir sobre el futuro, engañar sobre las consecuencias de sus actos? Claro que lo que mal empieza, mal acaba. Con los socios de moción de los que se rodeó, ¿qué podía salir bien?

Compartir el artículo

stats