El año 1994 marca un hito en la historia del sector cervecero canario y español. En ese año las dos principales empresas cerveceras de las Islas Canarias: Sical, fundada en 1924 en la isla de Gran Canaria y la Compañía Cervecera de Canarias, fundada en el año 1939 en la isla de Tenerife, respectivamente, deciden fusionarse. El resultado de esta operación es uno de los mayores grupos industriales del archipiélago: la Compañía Cervecera de Canarias, S.A.

Actualmente CCC, siglas con las que popularmente se conoce a la Compañía Cervecera de Canarias, S.A., es uno de los principales motores del desarrollo económico y social del archipiélago: impulsa directa o indirectamente la creación de cerca de 9.000 puestos de trabajo; participa en el accionariado de varias empresas industriales canarias. La Compañía, que forma parte del grupo internacional AB InBev, cuenta con más de 300 empresarios canarios entre su accionariado, que suponen el 29% del total.

CCC posee dos plantas de producción, en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, fábricas dotadas de modernos medios de producción que garantizan la calidad de todos sus productos, entre los que destacan las marcas propias de cerveza Dorada y Tropical y, bajo licencia, Stella Artois, pero también distribuye marcas internacionales como Guinness, Budweiser, Corona, Becks o Franziskaner, entre otras. “En Compañía Cervecera de Canarias consideramos que la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente no es solo parte de nuestro negocio sino que es nuestro negocio. En materia de cambio climático y gestión de residuos, nos focalizamos en reducir, reutilizar y reciclar”, afirman desde CCC. Entre otras muchas iniciativas y acciones de la empresa se aprovecha el 100% de los residuos orgánicos del proceso productivo como alimento para el ganado o fertilizante, se recicla el 98% de los residuos generados en las fábricas y el 55% de las ventas se hacen en envases reutilizables. Entre las inversiones destacan las destinadas a reducir el consumo de agua o el cambio de los vehículos comerciales de diesel a gas licuado. Entre los objetivos para 2025 reseñar la implantación de fuentes de energías limpias en las plantas de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas de Gran Canaria. “La Compañía ha puesto en marcha ambiciosos proyectos que le han permitido disminuir la huella medioambiental de su actividad. En 2006, inauguró la primera planta de biogás reduciendo así el consumo de energía y la emisión de vertidos en el medio ambiente”, afirman desde CCC, una empresa que apuesta por el futuro de Canarias.