Pablo Martín Sosa (biólogo del IEO): "En los últimos 15 años hemos avanzado mucho en el conocimiento del mar"
El biólogo del Instituto Español de Oceanografía ahonda en las claves que expliquen el desconocimiento de los fondos marinos en Canarias.

El investigador del Instituto Español de Oceanografía, Pablo Martín Sosa. / Andrés Gutiérrez

El biólogo Pablo Martín Sosa es uno de los encargados de arrojar luz en la penumbra de los fondos marinos canarios. El investigador se dedica a conocer el lecho marino desde su vertiente biológica. Tras más de una década de trabajos en el mar, el investigador asegura que hoy conocemos mucho más de lo que sabíamos hace apenas una década, pero insiste en la necesidad de seguir echando la vista al mar, pues es la única forma de entender cómo conservar sus ecosistemas únicos a largo plazo.
¿Qué sabemos a día de hoy de los fondos marinos de Canarias?
Desde la parte menos profunda hace tiempo que se sabe bastante, porque es más fácil llegar. El quid de la cuestión está en la complejidad que supone estudiar y muestrear lo que hay en los fondos. Es cierto que se ha avanzado mucho. Desde el proyecto Indemares, que en Canarias incluía dos espacios marinos que luego fueron declarados como de interés comunitario en la Red Natura 2000: el Banco de la Concepción y espacio marino del sur de Lanzarote y Fuerteventura. Luego nos llegó el encargo del Ministerio de Medio Ambiente para las estrategias marinas y ahí se incluían actividades científicas en todo el litoral, incluidas las zonas más profundas. Ahí nos pusimos a trabajar con campañas enfocadas a fondos desde los 100 hasta los 1.500 metros. Como las campañas son bastante caras, es complicado hacer estos trabajos. Por eso hasta ahora había poco conocimiento, pero se ha podido mejorar bastante, porque en los últimos 15 años se ha avanzado muchísimo.
¿Pero hay zonas que aún no han sido exploradas?.
Claro, claro, sí, sí. Cuando vas a una a una campaña tienes los días muy limitados, el barco vale caro. Los barcos que estamos usando en el Instituto Español de Oceanografía hasta ahora son los regionales: el Ángeles Álvarez Alvariño y el Ramón Marfalef.Para que te hagas una idea, solo el barco y la tripulación puede costar 15 000 euros al día. Si luego le incluyes el ROV son otros 5.000 más, por ejemplo. Intentamos trabajar las 24 horas los días que estamos en el mar para aprovechar el tiempo lo máximo posible, pero el barco está para muchos proyectos de investigación en toda España y es complicado que te dén muchos días e incluso si tienes el dinero para pagarlos. Por eso siempre, intentamos hacer un diseño de muestreo en el que se trabaje en todos los rangos de profundidad, todos los tipos de fondo y todas las morfologías, para que sea representativa.
¿Se quedará como queso gruyer?
Exacto. Es un mapa con muchos huecos. De hecho, más bien, los huecos sería el conocimiento y el queso lo que nos falta por conocer. Últimamente nos han encargado trabajar también en los montes submarinos de Las Abuelas que quedan dentro de la demarcación canaria –en las 200 millas náuticas de la zona especial económica–. Es decir, todas menos el monte Tropic. Como no están cerca del Archipiélago, no habíamos trabajado en ellos. Pero como había un interés industrial por el tema de las tierras raras, los declararon en diciembre de 2023 como lugares de interés comunitario (LIC). Son zonas muy profundas y muy amplias, con lo cual es muy complicado de estudiar. Si voy al sur de El Hierro a trabajar hasta los 1500 metros tengo un montón de espacio en el que trabajar. Mientras que en los montes submarinos, la porción de lecho marino hay por encima de 1.500 metros es mínima. Los propios barcos que tenemos nos lo ponen complicado porque tienen limitaciones de muestreo en cuanto a la profundidad. De hecho, el año que viene vamos a volver a ir a los montes y lo haremos con el Odón de Buen, porque es un barco más grande y más capacitado para trabajar a grandes profundidades.
¿El límite está en esos 1.500 metros? Porque los montes submarinos de Las Abuelas estan a 4.000.
Sí, con los equipos que yo trabajo ese es el límite. La cámara remolcada, tiene un límite de 1500 metros; el ROV, tal y cómo lo estamos usando para evitar su pérdida, de 500 metros; y la sonda multihaz del barco, que es la que dibuja el fondo, tiene un límite más o menos de 2000 metros. De ahí para abajo no podemos trabajar. Con el ROV podríamos llegar hasta los 2.000, pero solo en sitios donde el mar esté como un plato. Si no hay mucho riesgo de perderlo y, de hecho, ya nos ha pasado.
¿Qué desventajas supone el desconocer esa parte de nuestras islas?
La desventaja que tiene uno siempre ante el desconocimiento; que no sabe uno cómo gestionar ni cómo actuar. Si no conoces lo que hay, pues es como si no existiera. Sí es verdad que la mayor parte de los usos humanos están muy cerca de costa, donde los fondos son someros y donde se concentra la mayor parte de la masificación y de los usos. Pero aún así, hay sectores como el de la pesca o el de la minería industrial que no se ciñen solo a la parte costera. Es importante poder conocer qué existe en esos grandes fondos para poder saber qué grado de conservación tienen , la sensibilidad de sus corale o esponjas, o incluso para gestionar diversos usos, como el desplieguee de un cable submarino para ver si hay compatibilidad con la conservación.
¿Dónde se centra la investigación de la biodiversidad?
Tenemos la obligación de parte de la Unión Europea, y en los dos casos como intermediario está el Ministerio de Medio Ambiente del Estado miembro, en este caso España, que además tiene dos intereses específicos. Por un lado, la Dirección General de Costas y Sostenibilidad del Mar, encargada de la directiva marco de las estrategias marinas, tienen el objetivo de establecer cuál es el buen estado ambiental de todas nuestras costas, de todo nuestro litoral, por lo que quiere saber el estado del nuestro. Luego está la Dirección General de Biodiversidad, que se encarga de velar porque se cumpla el seguimiento científico en aquellas zonas protegidas. Hablamos básicamente de las que conforman la Red Natura 2000, que son las zonas de especial conservación marinas y las y los lugares de interés comunitario que todavía no han sido declarados zonas de especial conservación. En Canarias hay más de 20 zonas de especial conservación marina y varios lugares de interés comunitario. Ahí están las dos estudiadas en Indemares y dos nuevas en los montes submarinos. Digamos que en los dos casos el Ministerio de Medioambiente está obligado por norma por la Unión Europea hacer el seguimiento de todo el litoral por la parte de estrategias marinas como de las zonas protegidas. En paralelo, toda la información científica que está adquiriendo también nos sirve en términos políticos para reclamar la ampliación a las más de 300 millas y poder estudiar también el Tropic.
¿Les ha ocurrido que han ido a muestrear en algún sitio más profundo y han encontrado especies que no sabían que existían en las Islas?
Sí. De hecho, algunas especiesque tenemos por ahí, estamos trabajando para intentar ver qué es. No es tan fácil como mirarla a simple vista. Depende de la profundidad en la que trabajes. Si trabajas con ROV, tienes capacidad de coger cosas porque tiene un brazo articulado; pero si lo hemos vi con la cámara remolcada más allá de los 500 metros que alcanza el ROV, no tenemos forma de coger ese ejemplar, con lo cual muchas veces nos pasa que vemos cosas, que sabemos que no las tenemos identificadas, pero que solo por la imagen no podemos saber lo que son, con lo cual se queda ahí ese conocimiento sin completar hasta que podamos ir con el ROV más profundo en algún momento. La taxonomía de especies como las esponjas o los corales depende mucho de la morfología de sus estructuras, pero hay veces que ni así podemos identificarlas y por eso estamos empezando a usar también métodos de secuenciación genómica. Es un trabajo arduo y sabemos que tenemos especies que probablemente no estaban descritas para Canarias, pero estamos en el trabajo de intentar describirlas,
¿Cuáles son las principales amenazas para el océano isleño? .
Depende de la escala de la que hablemos. Para mí habría dos grandes amenazas. Una es a escala local a nivel costero y todo lo todo lo que tiene que ver con el impacto directo del ser humano: masificación de la costa, infraestructuras costeras, contaminación emisarios y la pesca hasta cierto punto. Pero si hablamos a nivel global de toda la demarcación marina y del océano abierto, creo que el gran impacto que sufre a día de hoy el océano, tiene que ver también con el cambio climático.
¿Afectará el cambio climático a los fondos marinos?
Es verdad que en los fondos se tapona un poquito el efecto del cambio climático y a lo mejor, los efectos del cambio climático no llegan al mismo tiempo que en la superficie, porque tarda más en mezclarse el agua. A nadie se le escapa que el cambio climático está afectando mucho más a los corales someros, pues porque el agua está subiendo mucha temperatura y eso les provoca el blanqueamiento, pierden las bacterias y al final se mueren. Eso no está demostrado que ocurra de la misma manera en los corales de fondo, pero no quiere decir que no vaya a ocurrir. Por eso para mí es igualmente preocupante el aumento de la temperatura, la acidificación y la disminución de pH en el mar, porque todo esto que afecta directamente a la a los organismos con estructuras duras de carbonato cálcico, y tarde o temprano terminará afectando probablemente a todo el mar.
¿No será un refugio climático para algunas especies?
Refugio climático es porque por porque al final en condiciones extremas de cambio climático, son zonas donde esas variables ambientales que están afectando de manera directa en la supervivencia de las especies, son un poquito más suaves. Incluso en a nivel costero hay refugios climáticos, allí donde hay donde el agua está un poquito más batida, un poquito más abierta, un poquito más fría. En el fondo ocurre lo mismo, pero date cuenta que las especies para extender su rango de distribución en profundidad, tienen que pelearse contra otra variable ambiental: la presión. Decidir vivir en profundidad para estar un poco más fresco significa vivir a más presión y no todas las especies serán capaces de adaptarse a ese cambio
¿Cómo se podría incrementar ese conocimiento que tenemos del mar profundo?
Lo que hace falta es dinero y oportunidades de trabajo. No hay mucho más. Quizás con el mismo dinero podríamos formar sinergias entre fuentes de financiación y entre administraciones. Es algo que yo llevo reclamando un tiempo. Nosotros trabajamos aquí en Canarias, siendo una institución estatal tenemos que asesorar a la administración central. Pero también estamos radicados en las Islas y también trabajamos de una manera o de otra para el Gobierno de Canarias. Pero creo que establecer herramientas que permitan la sinergia o aumentar el grado de sinergia entre administraciones permitiría con el mismo nivel de financiación establecer colaboraciones entre equipos para poder sacarle más rendimiento al mismo número de días de trabajo en el mar, que al final es lo que cuesta caro.
¿Cree necesario que Canarias disponga de un barco propio?
Como científico que trabaja en Canarias, para nosotros tener un barco con base en las Islas que pueda ser usado tanto por el IEO como por las universidades, como por cualquier institución científica, como la Plocan, para trabajar en Canarias sería ideal. No tendríamos que estar compartiendo el barco con el resto de demarcaciones del Estado, tendríamos un calendario para nosotros solos, no tendríamos que estar esperando que el barco venga, ni dejar que el barco vaya porque tarda mucho y se gasta mucho dinero en los desplazamientos. Ahora, tampoco puedo poner la mano en el fuego a día de hoy de que si hubiera un barco solo para Canarias el sector científico en Canarias estaría capacitado para llenar el calendario de ese buque. Porque lo que sí que es verdad es que un barco que no se usa, que está atracado es una pérdida de dinero.
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