El comandante jefe del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa (CMOPS), teniente general Jaime Domínguez Buj, ha explicado que los cuatro aviones de combate F-18 que salieron el sábado desde Torrejón de Ardoz (Madrid) hasta la base italiana de Decimomannu están ya operativos e integrados en el dispositivo aliado y tienen autorización para abrir fuego como parte de las patrullas que, en aplicación de la resolución de Naciones Unidas.

En una breve comparecencia ante los medios en el Estado Mayor de la Defensa, el teniente general Buj ha explicado que la fragata Méndez Núñez ha zarpado desde Ferrol y se dirige a Rota para "preposicionarse" y llegar a la zona de operaciones en el menor tiempo posible, una vez que se apruebe la misión de embargo de armas que también establece la resolución de la ONU.

Mientras tanto, el Gobierno y sus ministros han defendido este domingo la "plena legitimidad y legalidad" de la decisión de colaborar en la operación internacional para proteger a la población libia, y ha rechazado cualquier tipo de comparación con la intervención que en su día hubo en Irak.

"España no podía permanecer de brazos cruzados" ante la resolución aprobada por Naciones Unidas en relación con Libia, han subrayado fuentes del Gobierno para explicar que España haya ofrecido aviones y barcos, así como el uso de las bases de Rota y Morón.

Para el Ejecutivo, contar con el aval de la ONU ha sido en todo momento una condición indispensable para la intervención en Libia, han explicado las fuentes.

También la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha subrayado que la acción aliada cuenta con una gran "legitimidad internacional" para lanzar un mensaje claro y potente a Gadafi "para que deje de utilizar la violencia contra su población".

Además, Jiménez ha resaltado el hecho de que la coalición no solo está formada por países de la OTAN, sino también por algunos "que proceden del mundo árabe".

Por su parte, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha negado que exista ningún paralelismo entre la intervención en Libia y la invasión de Irak, y ha asegurado que las diferencias entre ambos casos son "enormes".

Jáuregui ha mantenido que la actuación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido la de "no permitir una intervención sin el apoyo de la comunidad internacional".

Así, "por primera vez la comunidad internacional está de acuerdo" mientras que, en el caso de la guerra de Irak, "sólo estaban de acuerdo los americanos, los ingleses y el PP", ha dicho.

El ministro de Fomento, José Blanco, ha utilizado los mismos argumentos para asegurar que hay que sentirse "orgulloso" del papel de España en esta coalición internacional que sirve "no para iniciar una guerra, sino para acabar con ella".

Blanco también ha recalcado que, en esta ocasión, "no hay foto de las Azores", ni "mentiras", sino una "resolución de las Naciones Unidas" ante "una violación masiva de los derechos humanos".

El PP actuará con "responsabilidad"

Desde Palma de Mallorca, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, también se ha referido a la guerra de Irak sin mencionarla cuando ha asegurado que su partido actuará con responsabilidad en pro del interés nacional y no hará demagogia "como otras veces se ha hecho".