El presentador y ex colaborador de Intereconomía ha concedido una entrevista en la que ha expresado algunas de sus ideas políticas. Se define como "absolutamente liberal" y confiesa ser "íntimo" de Paco Camps, a quien considera "una persona honorable y maravillosa".

En la entrevista a Vanitatis, Bertín Osborne habla mayoritariamente de política, considerando el Gobierno actual como "de transición". "Tiene que acabarse ya rápidamente", sentencia, al tiempo que señala que "necesitamos un gobierno que genere confianza".

Con un gobierno que inspie confianza "el dinero que hay aquí en España, que hay mucho, empezará a salir y a moverse", afirma el también cantante, que considera que ahora que "está todo globalizado" en España "estamos jodidos con los griegos y los italianos".

En esta línea, Osborne se muestra convencido de que el gobierno que entre tendrá que "tomar medidas que probablemente sean impopulares o complicadas o duras", pero que "no habrá más remedio que hacerlas". En cualquier caso, una vez se hagan se recuperará la confianza "en cuestión de meses, y no muchos".

En un momento de la entrevista, se le pregunta por el 15M y el presentador deja clara su postura: "Me parece una gilipollez. Indignados en este país estamos todos. A mí me encantaría saber por qué están indignados y qué es lo que quieren hacer".

"Si uno les pregunta qué es lo que quieren de este país, yo creo que sacarían pocas contestaciones coherentes. En definitiva, lo considero una soplapollez", sentencia Osborne que dice tener "muchos amigos políticos".

"Tengo un amplio abanico", dice haciendo referencia a Javier Arenas, Esperanza Aguirre, Alfonso Guerra, Rosa Díez, Trinidad Jiménez o Francisco Camps, a quien define como "íntimo amigo" y una persona "honorable y maravillosa".

Sin embargo, se define como "absolutamente liberal" y afirma que no cree "en los partidos", si no "en las personas". A su juicio, los políticos no deberían estar "en puestos clave, porque lo único que hacen es joderla".

Pese a que el panorama que dibuja es negro, Bertín Osborne no piensa entrar en política como han hecho compañeros de profesión como Toni Cantó o Javier Capitán: "No, porque no tengo ni tiempo ni ganas".