Los 300 funcionarios de prisiones que se han manifestado frente a la cárcel de Lleida han desconvocado la protesta después de que se hayan abierto nueve de los 11 módulos para que los internos salieran al patio.

Según ha explicado a los medios el delegado de CC.OO. Joan Pedrós, el turno de mañana -unos 120 funcionarios- ha decidido regresar al trabajo por seguridad, ya que al no haberlo hecho a primera hora, tan solo estaban los del de noche -una docena- para controlarles.

Pedrós ha considerado una "irresponsabilidad" haber dejado salir a los reclusos con tan pocos funcionarios trabajando en el recinto.

La concentración de funcionarios ha empezado a las 7.00 horas de este miércoles, evitando el cambio de turno, en protesta por el aumento de la inseguridad con la reducción de plantilla y el "malgasto" de recursos, según ha explicado a Europa Press uno de los manifestantes.

A la concentración ante la prisión de Ponent se han desplazado funcionarios de otras cárceles catalanas.

El director de los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Ramón Parés, ha justificado la decisión de abrir nueve de los 11 módulos de la cárcel para que los reclusos salieran de sus celdas: "Con el director de Ponent hemos valorado que era mejor abrir las celdas que tener a la gente encerrada".

Además, ha lamentado que "dejar una prisión en manos de 15 funcionarios es muy inseguro y esto lo están haciendo los sindicatos".

Tensión en la cárcel

En el centro se han vivido momentos de tensión, según ha relatado a los periodistas uno de los funcionarios del turno de noche en módulos especiales, Óscar Manero: "Éramos pocos, algunos mandos han venido, había tensión porque los presos tenían que salir, se han abierto algunas celdas y la cosa se ha tranquilizado un poco".

"Algún grito, algún aporreamiento de celdas, no ha sido general pero bueno, si va 'in crescendo' al final es un efecto progresivo", ha señalado Manero.

Ha contado que su grupo se ha dado cuenta de la protesta en el momento del relevo, cuando sus compañeros no se han presentado.

"Hemos llamado fuera y nos han dicho que había gente impidiendo la entrada", ha relatado.

Ha contado también que los funcionarios han hablado con los mandos y han dado explicaciones a los internos y ha explicado que entendía la protesta del colectivo al que ellos pertenecen.

"Estamos en un momento muy difícil, recortan sueldo, recortan gente y cortan donde no tienen que hacerlo, quizás hay gente por arriba que no da ejemplo", ha afirmado.

"Para pedir se ha de dar ejemplo, somos conscientes de la situación que atravesamos, estamos de acuerdo en que todos nos tenemos que apretar el cinturón pero hay que dar ejemplo", ha concluido.

Paralelamente, esta mañana en Barcelona se han manifestado unos 250 funcionarios de prisiones ante la sede de los Servicios Penitenciarios, en la calle Aragón, en la Consejería de Justicia, en la calle Pau Claris, para acabar a las puertas de la Generalitat, en la plaza Sant Jaume.

Han reclamado la dimisión del director de Servicios Penitenciarios, Ramón Parés, por los recortes en los salarios de estos funcionarios.