La funcionaria judicial que acompañó al juez Baltasar Garzón durante su estancia en la Universidad de Nueva York entre 2005 y 2006, María del Mar Bernabé, ha negado este martes ante el Tribunal Supremo (TS) la existencia de irregularidades en los pagos que recibió en ese periodo, han informado fuentes jurídicas.

Bernabé ha declarado durante más de dos horas ante el magistrado del TS Manuel Marchena, instructor de la causa abierta por los cobros que supuestamente recibió Garzón del Banco de Santander durante su estancia en Nueva York.

Según han explicado fuentes de la acusación, Bernabé ha mantenido un "empeño numantino en negar lo evidente", ya que no ha reconocido haber cobrado las cantidades de 20.400 y 15.000 dólares que figuran en dos cheques nominativos, y se ha remitido a la contabilidad de la Universidad.

No obstante, las mismas fuentes han recalcado que la funcionaria judicial se ha contradicho con su primera declaración ante Marchena, que tuvo lugar abril de 2010, cuando Bernabé aseguró que en la carta que recibió de la Universidad no figuraba el cheque de 20.400 dólares, mientras que este vez ha sostenido que sí estaba adjunto en la misiva.

Además de a Bernabé, Marchena también ha tomado declaración a dos peritos de la Guardia Civil que elaboraron el informe sobre las cuentas corrientes de Garzón en España y sus declaraciones tributarias, que Marchena encargó en septiembre de 2009 a la Unidad Central de Delincuencia Económica (UDEF) del Instituto Armado, y cuyo contenido han ratificado ante el magistrado.

En concreto, el instructor ordenó a la Guardia Civil que investigara "acerca del origen, persona, organismo o entidad pagadora de todos los ingresos percibidos por Garzón entre el 1 de marzo de 2005 y el 30 de julio de 2006" que no se correspondieran con las cantidades abonadas en concepto de nómina por su condición de magistrado de la Audiencia Nacional.

Dicho informe se ha limitado a analizar las cuentas bancarias de Garzón en España, aunque, las mismas fuentes de la acusación han explicado que los peritos encontraron un ingreso de 500 dólares del Instituto Cervantes en una cuenta de Citibank, distinta a la que el juez de la Audiencia Nacional había declarado ante Marchena.

Precisamente, las declaraciones de esta tarde se han producido después de que Marchena recibiera la información que solicitó a las autoridades judiciales de Estados Unidos por medio de una comisión rogatoria para que Citibank remitiera al tribunal los movimientos de la cuenta declarada por Garzón en dicha entidad.

El propio Garzón, suspendido de sus funciones en la Audiencia Nacional desde mayo de 2010, ha sido citado a declarar de nuevo este martes en el marco de esta causa abierta a raíz de la querella por prevaricación interpuesta contra él por los abogados José Luis Mazón y Antonio Panea por recibir presuntamente del Banco Santander más de 302.000 dólares durante su estancia en la Universidad de Nueva York.

Según los querellantes, Garzón gestionó y obtuvo ese dinero para el patrocinio de sus conferencias con el compromiso de no admitir a trámite posteriormente una querella contra directivos de esa entidad bancaria, entre ellos su presidente, Emilio Botín, en el proceso penal por las llamadas "cesiones de crédito".

Por esta causa, ya declararon como testigos en el Supremo el propio Botín, al que Garzón agradeció el patrocinio de sus cursos en Nueva York en una carta que encabezaba con un "Querido Emilio, y el vicepresidente de esta entidad y ex vicepresidente de Cepsa, Alfredo Sáenz, entre otros.