La Comisión Europea anunció hoy que propondrá el cese del acuerdo de pesca de la UE con Marruecos y derogar la prórroga de este convenio que se aplicaba provisionalmente desde febrero, después de que el Pleno del Parlamento Europeo votase este miércoles en contra de extenderlo un año.

"La Comisión respetará plenamente el voto de hoy del Parlamento Europeo", señaló en un comunicado la comisaria europea de Pesca, Maria Damanaki, quien aseguró que mañana mismo propondrá al Consejo de Ministros de Pesca de la UE "derogar la aplicación provisional del protocolo".

"No sabemos si es posible un nuevo protocolo de pesca con Marruecos. Vamos a explorar todas las formas posibles de avanzar", añadió.

Damanaki subrayó también que, en cualquier caso, si hubiera que proponer y acordar un nuevo protocolo de pesca con Marruecos, éste debería responder de manera convincente a las cuestiones de sostenibilidad ambiental, rentabilidad económica y legalidad internacional.

Según la comisaria europea, el voto del PE envía una "señal contundente" al Gobierno de Marruecos de que tendría que comprometerse a lograr un acuerdo mejor en todos estos aspectos.

La Eurocámara rechazó -por 326 votos a favor, 296 en contra y 58 abstenciones- la prórroga del acuerdo, del que se beneficia sobre todo la flota española, porque considera que provoca la sobreexplotación de algunas especies y es ilegal, según el derecho internacional, e interfiere en los recursos de la población local saharaui.

El objetivo de prorrogar el acuerdo era evitar la interrupción de la actividad pesquera hasta que entrase en vigor un nuevo arreglo.

Dado que el voto del Parlamento Europeo es vinculante y el acuerdo se aplicaba de forma provisional desde el 28 de febrero de 2011, ahora tendrá que cesar de forma inmediata.

El acuerdo pesquero que ha regido desde 2007 con Marruecos ofrecía 119 licencias a la flota europea (100 de ellas para España), más una cuota adicional para especies como la anchoa, caballa o arenque, que sitúan en 138 el número de embarcaciones beneficiadas.

A cambio, la UE paga al año 36,1 millones de euros al país magrebí, una parte para su sector y otra para medidas de desarrollo.

Los navíos españoles cuentan con un centenar de permisos, aunque no se utilizan todos, y se ven favorecidos sobre todo barcos con puerto en Andalucía y Canarias.