Una veintena de diputados acataron la Constitución ante el Pleno del Congreso introduciendo añadidos para tratar de poner de manifiesto sus discrepancias con la Carta Magna sin dejar de cumplir ese requisito de promesa o juramento que es imprescindible para asumir la condición plena de parlamentario. Además de la coletilla 'por imperativo legal' que se inventó Herri Batasuna en los ochenta, se escucharon añadidos como la reivindicación de la República o la defensa de una Constitución independiente para Cataluña.

El PP dio por buenas las promesas y, al igual que el PSOE y CiU, restaron trascendencia al uso de estas coletillas. Otros diputados se mostraron más sardónicos. Para Gaspar Llamazares, el Congreso Congreso ha vivido un auténtico "jolgorio de creatividad", mientras que Rosa Díez, de UPyD, opina que el Parlamento se ha convertido en un "circo".

Los seis diputados de Amaiur presentes en la sesión constitutiva del Congreso optaron por prometer la Constitución "por imperativo legal", recuperando una fórmula que inventó Herri Batasuna y que, tras un recurso del PSOE, fue avalada por el Tribunal Constitucional.

La misma fórmula fue utilizada por los diputados del PNV y por la representante de Geroa Bai, Uxue Barkos, así como por el diputado de IU vinculado al 15-M, el malagueño Alberto Garzón. También la han usado, pero en catalán, los diputados de ICV-EUiA Laia Ortiz y Joan Josep Nuet, aunque su cabeza de filas, el sindicalista Joan Coscubiela, ha declinado el uso de adornos.

Los tres diputados de Esquerra Republicana, encabezados por Alfred Bosch, dieron un paso más y, además de acatar por imperativo legal, han añadido, en catalán, que trabajarán por una Constitución propia para Cataluña. "Se ha perdido el miedo, a decir las verdades -proclamó el también republicano Joan Tardà-. Basta de falsedades e hipocresías".

Y tres de los diputados de IU, -su coordinador general, Cayo Lara; el secretario general del PCE, José Luis Centella, y la concejala madrileña Ascensión de las Heras- han utilizado la fórmula del imperativo legal agregando, además, que no renuncian a sus "convicciones republicanas".

Para Cayo Lara, se trata de una fórmula que no contradice la promesa de la Constitución pero que "es evidente lo que dice: manifiesta nuestra convicción republicana y sobre todo en estos tiempos que corren".

Por su parte, buena parte de los 16 diputados de CiU han prometido o jurado en catalán, pero sin añadidos.

Posada deja pasar

La promesa o juramento de la Constitución ante el Pleno del Congreso es un trámite imprescindible para que un diputado adquiera la condición plena de parlamentario. Desde la nueva Mesa del Congreso, su presidente, Jesús Posada, ha dejado pasar las coletillas al considerar que lo básico, el acatamiento de la Carta Magna, se ha cumplido.

Tampoco le dio mucha importancia el presidente del Grupo Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien considera que algunas de las fórmulas sólo tenían por objeto llamar la atención de los medios de comunicación.

Para el nacionalista Josep Antoni Duran i Lleida, estos aderezos a son un reflejo del pluralismo político que debería verse con normalidad y del que no cabría sacar más consecuencias. "Al fin y al cabo se acata la Constitución", señaló.

Gaspar Llamazares, que pese a la variedad de fórmulas de su grupo parlamentario prefiere quedarse con la promesa austera de la Constitución, opina que ha habido un cierto "jolgorio de creatividad".

Rosa Díez, la portavoz de UPyD, se mostró algo más indignada al asegurar que el Congreso se ha convertido en "un circo". A su juicio, si los políticos no quieren acatar la Constitución que les permite ser elegidos diputados, que no se presenten a las elecciones. "No empezamos bien", remachó.