Vuelos cumpliendo sus horarios previstos y escasa afluencia de viajeros han sido la nota dominante hoy en la T4 de Barajas, aunque según avanza el día aumentan las colas en los mostradores de atención al cliente de Iberia de pasajeros afectados por la cancelación de vuelos a causa de la huelga de los pilotos.

A las 13.00 horas la compañía aseguraba que había recolocado a un 98% de los 12.000 viajeros del centenar de vuelos anulados por el paro en otras rutas de la compañía o en los aviones de otras 27 aerolíneas que han colaborado con Iberia para mitigar los efectos de la huelga.

Los mayores problemas se han originado a partir del mediodía coincidiendo con el aterrizaje de los vuelos de largo radio, ya que decenas de viajeros de estas rutas se encontraron con sus conexiones canceladas y trataban de buscar soluciones.

Estos eran los casos de un viajero procedente de Buenos Aires y con billete para viajar a Bilbao a las 16.00 horas en un vuelo que fue anulado y que esperaba poder embarcar en otro a las 20.00 horas y de un ciudadanos cubano, que descubrió en Barajas que su ruta de conexión con Atenas tampoco operaba.

Otros habían empezado a sufrir los efectos de la huelga fuera de España, como un grupo de mujeres que había iniciado el regreso a casa desde Ghana, vía Londres.

En el aeropuerto de Heatrhrow se enteraron de que su enlace con Madrid de Iberia había sido cancelado y fueron embarcadas en un vuelo de British Airways.

Al llegar a Barajas, más tarde de lo previsto, habían perdido su vuelo a Valencia y esperaban nuevos pasajes para otra ruta.

La mayor parte de las quejas de los viajeros se centraban en las largas esperas que tenían que afrontar en la T4 debido a los cambios de avión, que en algunos casos eran de hasta 12 horas.

Iberia ha reforzado su personal de tierra en Barajas para ayudar a los pasajeros, además de firmar convenios con Alsa o Renfe para trasladar por tierra a viajeros y ha reservado 8.000 plazas hoteleras.

El aeropuerto de Barajas también ha colaborado con la compañía para minimizar los efectos de la huelga y ha facilitado a la aerolínea la operación de todos sus vuelos en "finger" para agilizar sus rotaciones, así como ha habilitado pantallas especiales con información sobre la huelga y vuelos cancelados.

Los trabajadores del aeropuerto han coincidido en señalar que la jornada se estaba desarrollando con "mucha tranquilidad" en comparación con lo que suele habitual un domingo, que es "un día de mucho movimiento".

La compañía tiene su base en Barajas, donde opera una media de 300 vuelos diarios, que hoy han quedado reducidos a 200, lo que ha significado que las instalaciones han recibido a 12.000 pasajeros menos de los que Iberia mueve en una jornada normal.

Durante todo el día, responsables de Iberia han estado reunidos en "comité de crisis" en la T4 siguiendo la evolución del paro, lo mismo que han hecho representantes del Sepla, el sindicato de pilotos convocante de la huelga, que han asegurado que se estaban cumpliendo los servicios mínimos decretados.

La huelga de pilotos volverá a repetirse el próximo 29 de diciembre y aunque la compañía aun no tiene los servicios mínimos para esa fecha, calcula que el volumen de tráfico será similar al de hoy.