| Solvencia. Rajoy exigió el saneamiento de los balances de las entidades financieras. Para ello estima necesaria la "venta de los inmuebles terminados" que tienen en sus manos los bancos y una valoración "muy prudente" del suelo y promociones inacabadas.

| Fusiones. Se había especulado con la creación de un banco malo en el que depositar los activos tóxicos. Sin embargo, ayer Rajoy tan solo contempló una "segunda oleada de reestructuraciones", basada en "más fusiones", hasta el próximo mes de junio.