El consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, ha anunciado que a partir del 1 de enero del próximo año todas las unidades de Seguridad Ciudadana de la Ertzaintza tendrán prohibida la utilización de escopetas lanzaderas de pelotas.

Ares ha realizado estas declaraciones ante la Comisión de Instituciones, Interior y Justicia del Parlamento vasco donde ha comparecido a petición propia, junto al Jefe de la Ertzaintza, Antonio Varela, para dar explicaciones sobre el fallecimiento el lunes del joven Iñigo Cabacas Liceranzu, que resultó gravemente herido durante los incidentes que se registraron en Bilbao tras la conclusión del partido Athletic-Schalke 04.

El titular de Interior ha explicado que ha ordenado que se elabore "de forma inmediata" una instrucción para reforzar el control sobre el material antidisturbios y su utilización. En este sentido, ha anunciado que a partir del 1 de enero del 2013 todas las unidades de Seguridad Ciudadana tendrán prohibida la utilización de escopetas lanzaderas de pelotas. "Es el tiempo que consideramos necesario para dotarnos de nuevo material antidisturbios y formar a los agentes en la utilización del mismo", ha indicado.

Asimismo, ha subrayado que el Gobierno vasco, los responsables de la Ertzaintza y él como consejero, asumen el compromiso de "máxima transparencia, rigor y eficiencia" en la investigación, que, según ha dicho, va a ser "rigurosa" para llegar hasta el final con el objetivo de "esclarecer todo lo ocurrido y en su caso, depurar las responsabilidades", "Asumo la responsabilidad política de todo lo sucedido", ha insistido.

Además, el consejero de Interior del Gobierno vasco ha pedido perdón a los padres, el resto de allegados y amigos del aficionado del Athletic Club de Bilbao Iñigo Cabacas.

El consejero ha manifestado su solidaridad y condolencia con los familiares y amigos de Iñigo Cabacas y también, en nombre del Gobierno vasco, en el suyo propio y en la Ertzaintza, ha querido pedirles perdón por esta "injusticia", "por esta injusta e irreparable pérdida".

"Con independencia de lo que la investigación ahora en curso determine, lo que ha ocurrido fue fruto de una negligencia o de una fatalidad, en todo lo caso, lo cierto es que Iñigo ha perdido la vida", ha afirmado.

El Jefe de la Ertzaintza, Antonio Varela, por su parte, ha afirmado que la distancia más corta desde la que se pudo producir algunos de los disparos al lugar en el que se encontraba Iñigo Cabacas no fue inferior a 22 metros, por lo que rechaza que se disparara a bocajarro como se había apuntado.